Pedro de Montenegro, S. J.
MATERIA MÉDICA MISIONERA
[RECETAS - SEGUNDA PARTICIÓN]
[p.] 123 /mañana, y á la tarde vuelven á recojer su recina, y la guardan para dichos casos, y cierto es, lo mas seguro y eficáz.
Cocida la yerba en la cantidad dicha, y bebida dos ó tres veces es único remedio á los que han dado batacos de caidas, ó rodadas de lo alto, y á los estrujados y contusos, de haber á ellos caido algun gran peso, como de tierra, ó minas, ó palos, ó de haberles pasado carreta cargada por sobre el pecho: porque á demas de deshacer la sangre grumosa, conforta y cierra las aperciones y roturas internas, mayormente si por afuera la ayudan con emplastos confortativos, y abrigo.
A cierto Indio en el Colegio de Cordoba á media noche le pasa por medio del pecho una rueda de la carreta que venia picando, y le hizo pedazos cuantos huesos tiene el pecho por traher mas de ciento sesenta arrobas de peso el eje: el cual de atravezar el carril al espanto de los bueyes por la caida del carretero lo hizo pedazos, y con dicho cocimiento desengrumé la sangre, soldaron los huesos, y quedó dentro de un mes sano y bueno.– Vi usarlo asi mismo para la hipocondria merarquica, decia el tal, que éra todo su alivio: este tomaba su cocimiento con azucar, ó con la yerba del Paraguay.
¿Que dirán los Dotorcillos medicos del día á estas curas admirables de los medicos antiguos? Se reirán no hay duda, porq.e con tales yuyos no hay nesecidad de los tormentos de las mentadas operaciones......
[p.] 124 /[Véase: LÁMINA XLV]
[p.] 125 /El Coquerí ó Duraznillo se halla de él dos distintas plantas, de ordinario en terrenos opuestos, como es el menor que es el negro, que de ordinario se halla al rededor de los sembrados, ó cercos, ó en partes humedas, este crece como vara y media de alto, y algunas veces mas, el cual hace las ojas como las del durazno, y las flores blanquecinas: su fruto del tamaño de bellotas, y de su misma figura de color verde oscuro, y al sazonar se tornan amarillas: Cuando son verdes es de cualidad muy fria, casi como la mándragora; pero al sazonar son mas templadas. La segunda especie nace en partes muy humedas, (cerca) de los bosques, ó montes á su orilla: esta hace mayor su tronco, y sus ojas son mas anchas, mas largas, y mas blanquecinas de color algo bellosas, su fruto lo hace menor y algo redondo, es de mas ingrato olor y mas amarga: de suerte, que esta es la que verdaderamente le dán el nombre de hediondilla, y cierto le cae bien el nombre. Las dos posehen en cualidad fria en la superficie, y en lo intrinseco de su sustancia tiene partes muy calientes, y resolutivas, por tanto, es necesario considerar bien el modo de aplicarla, y asi mismo á que casos, y sujetos se aplica, porque si el sujeto es muy ardiente de complesion, es preciso no tenga mucho tiempo puestos sus opositorios, ó emplastos, porque en vez de ser medicina será enfermedad.
Sus virtudes.
El Coquerí, ó Duraznillo, que agunos llaman hediondilla, por su pesado olor: cocidas sus ojas y cogollos lavandose con su cocimiento quita los dolores de cabeza, así de causa fria aplicandolo caliente, como de causa caliente aplicandolo tibio, ó frio, mayormente á los que del Sol y calor del fuego, de hornallas lo han adquirido.– Sus cogollos fritos en aceite ó en infundia de gallina quita los dolores antiguos de cabeza, úntandose seis ó siete á reo al acostarse, quitando primero el pelo á nabaja ó tixera, todo lo
[p.] 126 /lo que cojen las comisuras del celebro, ó parte doliente, abrigandose despues de la úntura.
Iten. Su fruto coj[i]do verde machacado y cocido, y misto con infundia de puerco y un poco de arina de trigo, y unas ojas de malba, hecho á modo de emplasto aplicando sobre aquellas inflamaciones de apostemas calientes, que trahen gran dolor y ardor, y calentura aguda, las madura quitando el dolor con admiracion, y lo mismo hace su fruto maduro á falta del verde, aunque no es tan anodino y sedativo de dolor como el verde, que es á modo de aquellas manzanas de la mandragora narcotico, aunque no llega á quitar del todo el sentimiento de la parte, como lo hace el de la mandragora, y el de las adormideras negras, por lo cual no hallo riesgo ó inco[n]veniente en su aplicacion por no tener partes tan frias.
Iten, Sus ojas y cogollos cocidas y mezcladas con arina de cebada, y de abas hecho úngüento con manteca de baca lavada, cura las llagas que de cualquier quemazon se haigan hecho, con admiracion, y lo mismo hasen sus ojas soazadas aplicada á las llagas de dicho fuego.
Iten. Sus ojas y cogollos soazadas aplicacla á las inflamaciones y tumores frios teniendolas asi calientes, aplicadas por dos horas, y remudandolas si fuese necesario resuelven dichos tumores.
Iten. Y puestas sobre una piedra llana bien caliente, ó ladrillo en cantidad, y poniendose de pies sobre ella, quita los tullimientos de los nervios y musculos, por sudor violento: esto hace mejor cuando la piedra está mas caliente, y ellas medio soazadas, y muy calientes ántes de poner el baldado sobre ellas de plantas, bien abrigado todo el cuerpo con
[p.] 127 /con frezadas, remudandole el sudor, y al dia siguiente repetirlo si fuere necesario.
Algunos dicen que su cocimiento dipurado hace lo mismo, lavandose los pies, miembros con él bien caliente, y aplicar dicha yerba bien caliente á los miembros por algunos dias, no lo he experimentado; pero este otro si.
Asi la blanca como la negra son eficaces en dichos casos; pero hallo ser mas resolutiva la blanca: por tanto, á cuerpos flacos ó delicados tengo por mejor la negra, y la blanca á los mas robustos y duros.
Es caliente en el fin del grado segundo, á, principio del primero, aunque tiene partes frias en la superficie, las cuales son tan debiles, que luego desaparecen.
[pp.] 128 y 129 / [Véase: láminas XLVI y XLVI I ]
[p.] 130 /Dos diferentes Aristoloquias rotundas se hallan en estas tierras de las Misiones, que aunque las raices son de un mismo modo; pero no las ojas, que la mayor hace sus ojas sin acerraduras, ni globos: digo mayor, porque sus raices son mayores, que llegan á tener diez y algunas doce libras castellanas de peso; pero la que aqui doy estampada la que mayor se muestra es de libra, ó á lo mas de veinte onzas: hace sus ojas acerradas, las flores blanquecinas, tirante á leonado, á modo de campanillas poco abiertas: su fruto del grueso de la punta del dedo meñique de la mano, y del largor del último nudo hacia la uña: unas con tres semillas, otras con cuatro, las cuales son del tamaño de perdigones, ó granos de municion, que decimos de matar palomas. La bayna cuando el fruto está en sazon se tornan coloradas, la cual es tierna como frutilla, y muy viscosa ó humeda: las semillas se muestran oscuras leonadas, llamanla comunmente los Indios Tupací yetí, otros Mburucuyá miri, y verdaderamente que la aplican desde su infedelidad hasta el dia de hoy, para males de frio y tullimientos, así por mal francés, como por humedad y frialdad de los miembros, y artejos; aunque muy á lo barbaro, y sin mas composición, que cocerlas con unas cortezas ó astillas del Ibirá payé, ó Anguaí, y beber por muchos dias su cocimiento.
Sus virtudes.
La Aristoloquia rotunda, tomado el cocimiento de media onza de su raiz, bien cocida en cuartillo y medio de agua, hasta quedar en un bazo poco menos de cuartillo, añadiendole dos onzas de miel de avejas, y cuatro ó seis granos de pimienta bien molida, tomada caliente resiste á los venenos, y ponzoñas bebidas, y al daño de las serpientes, y víboras: tambien
[p.] 131 /bien se toma una dragma de su polvo bebido en vino, y se aplica tambien á las mordeduras de dichas Serpientes por de fuera.– Bebida la cantidad dicha con vino, pimienta, y un poco de mirra expele el menstruo retenido: – las pares,– y la criatura muerta en el vientre, y lo mismo hace metida en la matriz de la muger.
Bebido su polvo con agua es útil al asma, al solipo, á los temblores paroximales: – al bazo crecido: – á las roturas, – y espazmos de nervios: – y al dolor de costado, aplicado á forma de emplasto.– Bien machacada saca las astillas, y casquillos hincados en la carne.– Su polvo molido y echado sobre los huesos q.e están carcomidos los escama y limpia: – y así mismo las llagas y úlceras corrocivas las prohive de corrupcion: – y limpia las llagas de las encias, y los dientes, mezclada con la raiz de lirio y miel, inche de carne, las cabernosas heridas, y llagas, aplicandolo á modo de úngüento en planchas, ó lechinos.
Sobre las virtudes arriba dicha, no es bien callemos las innumerables que ésta tan célebre planta tiene, mista con otros, para curar las mas reveldes, é inveteratas enfermedades del genero humano, á que luego socorre, porque su cocimiento bebido á la larga sana todas aquellas enfermedades de frialdad y humedad: La Perlesia,– la Aplopejia: – La gota coral: – La Itericia: – La Hidropesia: las Cuartanas, y Tercianas: las Opilociones de todos los interiores miembros, y finalmente los antiguos dolores de las junturas: juntada con Guayacán la Aristoloquia, no hay mal francés por inveterado que sea, que no lo cure, si se sabe dár con el modo que se debe, que es como se sigue:
Palo Santo electo una libra, hecho astillas muy menudas, y delgadas de su corteza: – dos onzas de palomina ó fumusterre seca: – media onza polvos de Aristoloquia, otra media onza ponese en remojo en quince libras de agua por espacio de veinte y cuatro horas, y luego se pone á fuego manso hasta que mengue
[p.] 132 /güe la mitad, en olla vidriada, y sin humo, á fuego de carbon, y de cuando en cuando se remuebe con espatula, (que para esto se hace del mismo palo,) y sacandolo del fuego, despues de consumida la mitad se cuela, y se pone en un frazco limpio bien tapado, y volviendo á echar la misma cantidad de agua sobre dicha materia se hace hervir hasta que merme la cuarta parte, la cual se guarda para bebida á las comidas: de las del frazeo se dán nueve onzas ántes caliente á la mañana para sudar, y otras tantas á la tarde, arropandolos, y tapandolos del viento. El agua simple se toma á las comidas y entre dia: esto hago con los enfermos que reconozco gran frialdad, y aún les doy vino infuso en las tales cosas, ántes de ponerlas á cocer en acto en olla vidriada, y pongo cuatro azumbres de vino, cuelase, y se vuelve la materia á la olla, y se pone el agua arriba dicha.
Para los que no tienen frialdad grave, se ponen mezcladas cosas templadas, como un puñado de endivia, y otro de borraja, ó de sus raices con algun orozús.– Antes de tales curaciones siempre es necesario purgar ántes, y sangrar si hubiere replesion.
[p.] 133 /[Véase: lámina XLVIII]
[p.] 134 /El Carachí que dice el Indio, el pan de puercos, del cual se hace el úngüento llamado pan porcino, tan excelente en las quemaduras del fuego: hallanse cuatro distintos en figura, y solo dos son los que comen los Indios cuando hay hambrunas, que es el Carachí blanco, que es el que aqui dejó estampado: el cual hace sus sarmientos largos, poco poblado de ejas: el segundo llaman Carachí úh, que quiere decir negro, y este tiene la raiz como el de europa, y casi las ojas, las cuales son mayores y mas oscuras, y no tan puntiagudas: estos de ordinario se hallan al rededor de los bosques, y en sus orillas, y por los sembrados de rosas, y de esas hay otro, que dicen Carachirá miri, y otro Carachirá guazú, que no son inferiores en virtudes; pero distintas del Carachí, por ser mas agudos y aperitivos, de los cuales pienso poner estampa, y lo poco q.e de ellos he podido tener noticia.
Sus virtudes.
Las virtudes del Carachí llamado Ciclamino, y pan de puerco, son admirables en varias enfermedades entre si opuestas, porque guisado de varios modos, y mistos de otros es soberano socorro en las aflicciones de la humana naturaleza: porque bebidas cuatro dragmas de su polvo con agua miel, purga por abajo la flema, y el agua de los hidropicos, minorando el bazo.– Provoca el menstruo: ahora, se beba, ó se aplique á la natura de la muger, atada su raiz al muslo izquierdo, dicen acelera el parto.–
Bebido su polvo con vino es único remedio contra los venenos mortíferos principalmente contra el de la liebre marina: – machacada y á forma de emplasto aplicada á las heri
[p.] 135 /heridas de las Serpientes venenosas las cura, y prohive el veneno.
Iten. Destilado su zumo en las narices con miel de abejas purga la cabeza: – y aplicado á las cataratas, ó nubes de los ojos aclara la vista, y adelgaza las nubes y carnocidades de los ojos.
Iten. Metido por cala en el cieso con lana ó algodon ablanda el vientre, y hace regir dos ó tres camaras; pero no se aplique a mugeres preñadas, que hace mal parir, y por esta causa se junta siempre con las medicinas que aceleran el parto.
Iten. Su raiz machacada y cocida, mezclandole un poco de vinagre reprime el cieso salido á fuera.
Sacase de su raiz machacada y estrujada el zumo, el cual á fuego manso se condenza hasta que tome punto de miel, y se le mezcla dos ó tres dragmas de caparrosa quemada, y úntando con este úngüento los empeines y horpes los sana, y todos los granos y maculas que salen al cuero, asi de causa de flema salada, como por humores corrompidos, y de contagio.
Iten. Su cocimiento se aplica útilmente á los miembros descoyuntados: – al dolor de la gota y artritide: – y á las humedas Achoras de la cabeza, (que es la tiña humeda, primera especie de lepra.)
Hacese del Ciclamismo un úngüento de artanita, que llaman los boticarios, que sirve para relajar el vientre, puesto sobre él á forma de emplasto, y el de pan porcino tan célebre para las quemaduras y escaldaduras de todo genero de licores, los cuales pondré aquí sus recetas.
El úngüento de artanita, que sirve para ablandar y relajar el vientre se compone de los simples siguientes: – Zumo de Ciclamino semi artanita tres libras: – zumo de cohombrillo amargo una libra: – aceite de lirios dos libras: – manteca de baca una libra: – pulpa de coloquintida cuatro onzas: – polipodio un
[p.] 136 /uncia una, euforbio media onza: por falta del cohombrillo sirve los yesgos, y por el euforbio la pimienta negra: – mirra dos dragmas y dos escrupulos: consumense primero los zumos con el aceite á fuego manso, meneando continuamente, y molida sutiles las demas cosas: apartandolo del fuego se incorporan, meneandolos con la espatula de palo, por espacio de cuatro dias, poniendolo en comio caliente cada vez que se haiga de remover, y alcabo de ello se añade agapeno seis dragmas y dos escrupulos: – cera cinco onzas: pongase todo á hervir al fuego hasta que se incorpore la cera y sagapeno, y apartado del fuego, caliente se le añade polvos de escamonea, de acibar y coloquintida de cada uno seis dragmas y dos escrupulos: euforbio dos dragmas y dos escrupulos: – salgema cinco dragmas: turbit seis dragmas y dos escrupulos: – pimienta larga y xengibre, y flor de manzanilla de cada uno dos dragmas y dos escrupulos: mezclese todo muy bien, removiendo con dicha espatula hasta que se enfrie, y repongase para el uso.
Este úngüento untandose con él relaja el vientre, y purga el agua de los hidropicos: – sirve á los que padecen lombrices en el estómago, úntando las partes en que ellas las muerden; las mata y las hace salir por vomito y camara.
[p.] 137 /[Véase: LÁMINA XLIX]
[p.] 138 /Cuatro distintas especies de Lentisco, se hallan en estas Misiones, las dos de blanco: el uno es arbol grande y frondoso, que en la Provincia de Tucuman llaman Molle de Castilla: la segunda del blanco se halla en las lomerias en tierras pedregosas, y entre cascajales, el cual hace sus ojas mas largas, y mas claras en verdor, y algun tanto mas anchas y mas aromaticas, con mas recina en la superficie: sus flores á modo de racimos, algun tanto tiran al color amarillo blanquecino aromatico, y de muy suave olor, de estas dos especies se hace, ó saca un balsamo por Octubre y Noviembre muy efieáz, y seguro para todo genero de heridas, muy excelente, en la forma siguiente:
Cuando el Aguaraíbaí, ó Lentisco blanco menor está florido, se cortan sus cogollos y pomos de flor en cantidad, y quitando los bastagos leñosos se machacan muy bien sus ojas y flores, y puestas á cocer en tacho grande y capáz, se cubre la materia de agua, que sobrepuje cuatro dedos á la materia, y si estando al fuego se bá colando y exprimiendo muy fuertemente, ó con prenza, ó con palos atados á modo de mangual por lienzo fuerte y algo ralo: acabado de colar se vuelve dicha coladura al fuego, que es como leche cortada del cuajo, y se bá subiendo á punto: al principio el fuego fuerte, y al fin algun tanto suave porque no lo requeme, y quite su natural olor, y color, que el cual es de color de canela muy clara. Se conocerá estar en punto sacando alguna parte de él, y dejandolo enfriar, que tiene punto de melcocha no muy dura, y que echado en agua se bá entero á fondo sin deshacerse, el cual se apartará del fuego, y puesto en sus botes se guarda para el año, ó para años; pero con el tiempo se bá subiendo de punto, y llega á ponerse tan denso como el acibar sucotrino; pero asi duro cuando se quiere úsar de él se rebaja de punto con agua, ó con vino, y en cierto modo es mas desecativo entonces, y une mas presto las heridas, mayormente cuando se rebaja con vino: lo cual
[p.] 139 /cual se hace quebrantandolo menudamente, y puesto al fuego con corta cantidad de vino ó agua, se bá removiendo á fuego lento hasta quedar en el punto arriba dicho.
Puedo decir con verdad, que es muy eficáz en confortar las heridas dadas en nervios y contuciones del periostro.
Sus virtudes.
El Lentisco de estas tierras no produce almaciga en cantidad como el de europa, y la poca que produce es poco aromatica: por tanto proveyó el Todo-Poderoso á estas Misiones del Caaísí, que es eficáz y perfecta almaciga.
El Lentisco cocidas sus ojas, y bebido de su cocimiento cuatro onzas, reprime el flujo de sangre que sale por la boca: – retiene el flujo de vientre,– y el de la orina,– y los molestos vomitos, ahora sea la causa caliente ó fria.
Sus ojas machacadas y bien cocidas, hasta que consuman casi el agua, aplicadas asi calientes sobre el estomago hace lo mismo en detener camaras y vomitos, mayormente si al querer aplicar el estomaticon se polvorea encima el polvo de almaciga, ó del balsamo del Curií, (que es el Pino de estas tierras.)
Sirve este modo de emplasto admirablemente para las quebraduras de los huesos, y contuciones de cabeza y periostros, que es la tela que cubre los huesos, y en partes nerviosas.
El balsamo atráz dicho, á demas de curar con seguridad las penetrantes, y no penetrantes heridas, y restañar con grandeza el flujo de sangre que por ellas sale: sirve tambien en todos los casos arriba dichos, mayormente el que se disuelve en vino, y es mas eficáz en retener el flujo de orina,– y semen: – ó purgaciones blancas: – y restañar el flujo de sangre el que se disuel
[p.] 140 /disuelve en agua, y todo esto hace con mayor eficacia el sacado de las cortezas del lentisco negro, por ser mas astringente y menos caliente.
Hallanse en el Lentisco dos diversas escencias, la una caliente y humeda en la superficie de sus ojas y cortezas, y la otra fria, y seca en todo el resto de su sustancia. Pienso al fin del segundo grado, ó principio del tercero.
La almaciga de esta planta mascada, descarga los humores de la cabeza, aprieta los dientes que se menean, y corrije el anhelito corrompido: y dado perfume á las vasijas del agua que se bebe cociendolo primero, y poniendola ási caliente en la tinaja llena de humo de almaciga retiene la estangurria poco á poco, tomando dicha agua á la larga: – y lo mismo hace con el flujo de la incontinente orina, y semen, tomada fria en todo el úso ordinario.
[p.] 141 /[Véase: LÁMINA L]
[p.] 142 /El Aguaraíbaí ó Lentisco negro se halla en estas Doctrinas por las campañas, y lo mas muy de ordinario, y son dos en este genero, macho y hembra, por que el macho tiene las ojas mayores, y mas gruesas, y encadenadas unas con otras, con ciertas barbas, ó sarcillos, á modo de adorno de puntas por sus sarmientos, como lo muestra esta estampa. La hembra hace sus ojas desnudas de adorno, pegada al tronco, es mas abundante de semilla, mas pequeña y afeminada en todo; pero en virtud de confortar y reprimir hallo no ser menor que el macho, y tan recinosas sus ojas, bastagos y raices.
Sus virtudes.
El aceité sacado por cocimiento leve, y expresion de sus semillas, y bien curado al Sol, es único remedio para los que padecen flaqueza de nervios, ó calambres, úntandose con él caliente, y poniendo encima unos paños calientes despues de la untura: lo mismo hace en los dolores de las coyunturas que llaman artritide.– Quita el dolor de las quebraduras de los huesos, y ayuda á criar el poro para que suelden, aplicandolo en la forma dicha, lo mismo hace en las contusiones y magulladuras de los nervios, musculos y carne.
Iten. El balsamo que se sacan de las cortezas de sus raices sirve para curar heridas, mayormente aquellas de partes nerviosas, ó que se descubre á cortar nervios, y musculos: – para soldar los huesos quebrados cón llaga, porque aún tiempo cura la llaga y une el poro sarco, y despues para que cubra el hueso, y este balsamo es mas eficáz en estos casos de
[p.] 143 /de huesos quebrados, que el que se hace del lentisco blanco, aunque suele causar mas comezon á la parte.
Iten. Tomada una dragma de él desecha en vino, retiene las camaras de sangre, y todo flujo de vientre, principalmente la diarrea.
Tomando dos dragmas de él desleido en agua de llanten ataja el flujo de sangre del estomago que sale por la boca, y sorbido por las narices el que sale por ella: – y puesto en algodon empapado en la boca de la matriz de las mugeres ataja el flujo del menstruo inmodico, y esto hace mejor si se deslie en zumo de llanten, repitiendo á menudo su aplicacion por seis ó siete veces, unas tráz otras. Es aprobado remedio y sin peligro.
Sus cogollos y ojas tiernas cocidas y machacadas, y aplicadas á forma de emplasto á las contuciones y golpes, las conforta y mitiga el dolor, y esto hace mejor si se rocian con vino ántes de aplicarlas.
[p.] 144 /[Véase: LÁMINA LI]
[p.] 145 /Cuatro especies diferentes de Xalapa se hallan en estas tierras de las Misiones; pero la mejor para uso de medicina es la que aquí pongo su estampa, por ser menos fria, y mas amiga del estomago. Las otras tres especies son menos pobladas de ojas, y no tan abundantes de ([leche]) (r)amas ojas y flores: tienen sus ojas mas largas mas bellosas y no tan abundantes de leche las dos especies primeras: la tercera nace de ordinario en un solo tronco, sus ojas muy pequeñas y en gran copia, hace su copa á modo del pino de estas tierras, y la llaman los Indios Caá cambí Curií. Hay á demas de estas cuatro dichas otras dos especies menores, sus sarmientos muy sutiles, que se esparcen en contorno de su raiz sobre la tierra, y todas ellas son purgantes; pero muy enemigas del estomago: de suerte, que causan grandes congojas de vomitos, sudor frio, desmayos, y convulciones, que ponen en peligro la vida, como lo he visto y curado, á los que indiscretamente se la dieron por purga en cantidad doble de dos dragmas de su polvo en sustancia, que es sobrada purga, para el mas robusto una dragma, y para el flaco media
Sus vi[r]tudes.
La Xalapa cojida en estas tierras en la menguante de Luna de Abril, sacandola de tierra sin herirla ni quebrar sus raices, porque no desechen de si la leche, y luego que se sacan lavarlas muy bien de la tierra, y ponerlas al Sol, por espacio de tres dias, para que se condense su licor en su corteza, la cual al cuarto dia se aparta de lo leñoso de su raiz, y se pone á secar al Sol, hasta que se pueda hacer polvo sutil, el cual se pasa á cedazo mediocre, y se prepara en el modo siguiente: Polvo de corteza de Xalapa una libra: – aguardiente de vino
[p.] 146 /no bueno medio cuartillo, pongase en vasija vidriada, ó de plata, amasando el polvo con el aguardiente muy bien, y esto se tenga dos dias apretado en la tal vasija, y alcabo de ellos se pondrá á secar en la sombra, sobre alguna fuente ó plato ancho, y se irá removiendo, y cuando está medio seco se saca al Sol, hasta que de él se seque.
Estando en este estado purga excelentemente por abajo, y por arrib[a], como el antimonia, y es única purga para los que se requieren purgar el estomago por la boca, y no echar los humores en copia á las vias inferiores, y vejiga, sin hacer daños en lo interno, como los de las impreparar, que causan llagas, y discenterias.
Paraque purgue muy bien los humores flematicos, y gruesos por abajo, sin vomitos, la vuelvo á poner segunda vez en preparacion de aguardiente, y secarla como queda dicho, lo cual obra sin congojas, ni vomitos, siendo preparado con aguardiente de buen vino.
La purga de la Xalapa es soberano remedio á los que padecen enfermedades de humores flematicos, gruesos y crasos, como humores galicos, y dolores arteticos: – bubones: – incordios: – gota de frialdad y humedad: – sobre-huesos: – escrofulas, y lobanillos: – y lamparones tiernos, que repetida segunda y tercera vez intervalada por quince dias, quite todas estas pasiones, y las purga por camara, y orina, preparandose primero con dos ó tres xarabes, que preparen la flema, como es el cantuejo, ó de cinco raices, ó semejantes.
Iten.– En principio de enfermedades de camaras, catarros ferinos, lombrices y gusanos: es admirable remedio en los Indios, porque quita la replesion de que se ceban dichos accidentes, y los ataja, tomando de su polvo peso de un real de plata, que es una dragma, incorporado con conserba de corteza de cidra, como onza y media de conserba: es único remedio, y admirable, para purgar todas las pasiones arriba dichas, y á falta de la conserba de cidra lo doy en vi
[p.] 147 /vino como dos onzas, ó en caldo una media escudilla. La que se toma en conserba se puede tomar ántes de dormir, tres horas despues de haber cenado, ó por la madrugada, y dormir despues de haberla tomado. La que se dá en bebida por la mañana, que no duerma el que la toma hasta acabar de obrar.
Tengo por experiencia de la una preparacion, mata las lombrices, ó las atolondra, y las hace bajar por la camara unas muertas, y otras medias vivas atolodradas, asi como los pescados, que con su leche y polvo se cojen en abundancia, echandosela en el cebo con que se quieren matar, como es en masa, ó en afrecho, ó carne picada, que volviendose los pobres panza arriba bán tordeando por la superficie, ó tena del agua, sin volverse á hundir, y poniendose á la corriente se cojen en abundancia: los tales se han de sacar las tripas y entrañas luego que se tiran fuera del agua así vivos, porque así no son dañosos; pero para mas asegurar se pueden salpresar.
Los accidentes que causa le Xalapa se remedian y atajan con aguardiente, ó vino bueno bebido.
Es fria en el tercer grado, y humeda en el segundo, aunque su leche posehe partes agudas corrocibas.
[p.] 148 /[Véase: LÁMINA LII]
[p.] 148 /Caá Curuzú, que se halla por las campañas á las caidas de las lomas, y en sus cumbres: salen á veces de una raiz dos ó tres barillas vestidas de ojas en contorno, otras veces cada raiz sale su barilla, y en la punta ó extremo de ella su flor entre blanca y amarilla, de un olor aromatico y subido de punto, tirante al olor de las almendras de durazno tan vehemente, que con mucho excede al olor suyo: de suerte, que puesto en el aposento apenas se puede sufrir su olor de vehemente, por lo cual mas de dos veces lo he traido apartes de mal olor para con el de dicha yerba desterrar el de dichos aposentos, ó corredores: hallase que esta yerba echa sus ojas sin pezones, vistiendo su tronco á modo de crúz, de suerte, que todo lo tapa: es sobremanera recinosa toda la planta, mayormente su raiz, y solo cortandola la despide, siempre con el olor dicho, a modo de la que las raices del caáísí. Es gruesa su raiz como lo que caben en la mano cerrandola, y larga de un jeme, y á veces mas, otras menos recta metida á la tierra: Hallase en cantidad por las partes dichas en las tierras de San Luis, San Lorenzo S. Miguel, San Juan, y San Angel, y en los Apostoles, Concepcion y S.n Carlos tal cual mata suya.
Es caliente en el fin del segundo grado, y seca al principio del tercero.
Sus virtudes.
El Caá Curuzú seca sus ojas hecho polvo, y dado á beber en vino mata las lombrices y gusanos, y los hace echar por vomito y camara, tomando de su polvo media dragma en ayunas, ó el cocimiento de media onza de sus ojas y tallo con azucar ó miel en dos ó tres mañanas á reo: conforta dicho cocimiento el estomago, asi como el de los ajencos, purga la flema levemente por camara y orina: abre las vias, y con gran eficacia quiebra la piedra de los riñones y vejiga cuando la causa eficiente suya es de frialdad de di
[p.] 150 /dichas partes, ó humores frios y reumaticos, provocandolos por la via de la orina y camara, mayormente si se administra parte de sus ojas en cristeres, los cuales son eficaces á dicho efecto, y al de la eceatica de causa fria y humores viscosos, aplicando á la parte emplasto hecho de sus ojas machacadas, y medio fritas con infundia de puerco, ó caracúque miri, ó aceite, y lo mejor será en infundia de tigre, y cebo de toro partes iguales.
Asi mismo socorre todas las hinchazones flematicas de las coyunturas, y las resuelve en breve.
Iten. Para los espazmos de nervios no he hallado cosa mas eficáz, que la úntura de su composicion, que se compone de ojas flores, y raiz del caá curuzú una libra: – toro caá: tamanduaí miri: salvia, ó en su lugar Caaímbé morotí, que es salvia silvestre, y ruda ó manzanilla, de cada uno de estos media libra: – ojas de malbas doce onzas, todo machacado se pone en infundia de puerco ó de aceite libra y media: – cebo de toro de ocho ó diez años dos libras: pongase todo á fuego manso removiendolo á menudo, hasta que se consuman los zumos, y se deja asi enfriar por espacio de 24 horas, vuelvese á calentar y se cuela y guarda. Esta úntura disuelve los espazmos, conforta los nervios, y los dilata, y desopila con admiracion, administrandola siempre caliente, y con abrigo, hace sudar todo el cuerpo, y resuelve todo tumor y dolor originado de frialdad y humedad, sino es que haiga gran replesion, que en tal caso piden evacuaciones los casos. Es contra los vientos corrompidos y pestes.
[p.] 151 /[Véase: LÁMINA LIII]
[p.] 152 /El Caáné miri que dice el Indio, á diferencia del caáné guazú, que llama al Eneldo, lo hay por todas estas tierras en grande abundancia mayor, y menor: el mayor es el que aqui doy por estampa: el menor es ratero, tiende sus bastagos al suelo, sus ojas son menores, y crece de á tercia cuando mas; pero el grande de á vara, y vara y media en partes fértiles y humedas, muy cargado de semilla toda su copa y bastagos, con profundas raices metidas rectas por tierra, de olor grave y agudo en todas sus partes, amargo, picante y ardiente al gusto, mayormente su semilla y raiz.
Es caliente en el cuarto grado, y seco en el t [sic]
Sus virtudes.
Porque hallo desdice esta planta en estas tierras de la original de Plinio en la flor y semilla, la pongo por dibujo; pero es el verdadero Lepidio de Plinio, ó heberide de Democrates, mayormente el menor lepidio, que cierto no le falta circunstancia alguna: y Galeno dice la heberide, y el lepidio solo en el nombre se difieren, y del mismo sentir es Pablo Egineta, y así por la experiencia en la esceatica se conoce ser él, porque á demas de tener todas las partes de Lepidio tiene sus efectos en abrazár, y escarificar el cuero dentro de cuatro horas su semilla y raiz, y así tengo en esta parte por mas eficáz el menor, del cual he úsado mas de dos veces contra la esceatica, y coyunturas contusas, á donde se embebieror [sic] dolores frios, aplicada en lo forma siguiente: Por no levantar ampollas y hacer llagas para la esceatica: ojas, corteza y semilla de Lepidio una libra, muy bien machacada, pongolo á cocer en medio cuartillo de vino genezoso, y á medio cocer le echo me(dia) onza aceite de ruda, ó manzanilla, teniendolo tapado, vuelve á hervir hasta consumir casi todo el vino, y caliente lo aplico á
[p.] 153 /á la esceatica por espacio de un dia, que aunque enciende el cuerpo no es caustico, mas es necesario meter en baño despues, porque el vino y aceite apagan su agudeza: echanse ántes ayudas comunes, á donde en lugar de eneldo pongo lepidio, y son únicas en el caso: – como tambien en desopilar la matriz.– No se echen á mugeres preñadas, porque al punto mueve y mal paren, como se ha visto, q.e por sospechar ser mal de la matriz, y no preñazgo, luego movió y mal parió. Valense mucho de esta planta para la retencion de los meses, úsada por perfumes, bahos de su cocimiento, y labatorios por abajo: en la provincia, y cierto matazano se atrevia á darla por bebida al sexo femenino; no sin grave riesgo de esterilidad, que cierto es de temer.
Con solo soazar el Payco y bien caliente descalza la muger pizar sobre él, y luego asentarse en él, llama el menstruo, y purga la madre, arranca la sangre retenida del parto, y las pares, y lo mismo hace su baho sin darlo por bebida: segun estoy informado de personas fidedignas, bebida cuatro onzas de su cocimiento, en que se haya puesto dos dragmas de su semilla, ó tres de sus ojas con una de miel mata las lombrices y gusanos. Toda la yerba echada por casa mata y avienta las pulgas, y si por dos dias arreo riegan con su cocimiento el aposento, no solo no cria pulgas; pero se mueren las que se trahen de afuera, y en toda la semana no se verá pulga en su aposento, he visto treparlas por las tablas del cancel, y á todo tropel salir á fuera huyendo de su olor.
[p.] 154 /[Véase: LÁMINA LIV]
[p.] 155 /Aunque mi intento cuando comenzé esta obra, no fué el escribir ni dibujar ninguna de las plantas que trahen dibujadas los demas herbarios: todabia por el bien de estos pobres Indios, déstruidos de medicos y medicinas, me veo obligado á darles á conocer las mejores y mas útiles, y necesarias á sus dolencias, q.e con tanta abundancia producen sus tierras, como son la Verbena, Birga aurea, Calaminta, Dictamo, Poleo, Aristoloquia, Palo Santo, ó Guayacán, y asi mismo, porque hallo que toman unas yerbas por otras, y asi mismo palos, y para librar de algunas dudas, que hay á cerca de las figuras, y grandor, porque por razon de ser estas tierras muy humedas producen asi las ojas, como las flores y ramos de mayor grandeza, y algo inmutadas en las flores, y por tanto dibujo las ojas de cada planta del tamaño q.e es. Tiene la Verbena sus tallos cuadrados encima de los cuales hace sus semillas en unas espigas á modo de canelones de disciplinas delgadas, en las cuales bá poco á poco echando su flor, conforme ellos bán creciendo, como aquellas del llanten, las cuales son moradas y muy amargas: la semilla pequeña, y parduzca ó lara. Llamanla yerba sagrada palomera, (Peristereom en Griego,) por lo mucho que las palomas se regocijan y alegran con ella, y procuran revolearse, y habitar á donde ella nace. Hallanse de esta yerba en estas Doctrinas cuatro distintas especies, es á saver: la que aqui dejo pintada, y otra mas delgada, y mas abundante de ramas, y asi mismo de flores y semillas: las ojas mas pequeñas, y asi mismo los tallos muy sutiles, que es la hembra, y la que dejo estampada es el macho, segun Plinio, y otros varios herbarios. Las otras dos especies, la una se halla por los campos, la cual hace un solo tallo, muy ralos sus ojas asperas, y poca flor ó canelones, muy pa
[p.] 156 /parecida á la Verbena la cual de ordinario se halla muy sola, y en disierto esta tal, es la que los Valencianos cojen por yerba de la sangre: la cual deshace el bazo, y saca la sangre y agua contenida en él por los poros. La cuarta especie nace en los pantanos, y creo es el macho de esta dicha sanguinaria: tiene su tallo de dos varas de alto, sus ojas muy grandes, y asi mismo gran copia de canelones con su flor moradas [sic] en lo alto del tallo, el cual es muy aspero, y grueso, como asi mismo sus ojas: tengo las dos por una misma generacion, aunque la una se halla en partes secas, y la otra en el agua.
Sus virtudes.
La Verbena, ó yerba sagrada comun, son dos, macho y hembra, las cuales posehen una misma virtud; cocidas en aceite, ó fritas sus ojas despues de machacadas, y úntandose por espacio de tres dias la cabeza con él tibio, quita todos los antiguos dolores de cabeza, y restaura los cabellos perdidos, y establece los caducos y que se quieren caer, cuando los tales dolores proceden de causa fria.– Sus ojas y raiz cocidas con vino bebidas, y aplicadas á forma de emplasto atajan las llagas que bán cundiendo, y el fuego de San Anton.
Dase á beber contra las fiebres tercianas el tercer nudo con todas sus ojas, comenzando á contar de la raiz: y contra las cuartanas el cuarto, y esto hace con mayor eficacia cojiendola el primer dia de Luna, como lo muestra la experiencia. Tomando su cocimiento en ayunas con unas gotas de vinagre de buen vino, y una onza de miel, ó azucar, y por espacio
[p.] 157 /cio de tiempo úsada es admirable remedio contra las fiebres malignas, y putridas: – contra la Itericia.
Tomando de sus polvos dos dragmas en vino d.e mañana, su cocimiento gargaricandose á menudo reprime y cura las llagas de la garganta, y boca.– Cocidas sus ojas y aplicadas á forma de emplasto mitiga las hinchazones, y inflamaciones antiguas, y las llagas que bán cundiendo, y mundifica las muy sucias.
Su cocimiento bebido por espacio de tres dias suelda las venas rotas en lo interno, y saca por sudor los cuajarones de grumos de sangre, ó por camara, ó por orina, por donde mejor conviene.
[p.] 158 /[Véase: lámina LV]
[p.] 159 /Cuatro especies de Carqueja hallo en estas Misiones, la primera es la que aqui dejo estampada, que es de ojas tan anchas como un dedo index, la cual nace á las orillas de montes, y entre matorrales: la segunda asi mismo se halla entre tamanduaí, que son ciertas especies de xaras: la tercera nace en partes humedas, y á orillas del agua, la cual tiene sus bastagos mas altos, las ojas mas angostas y mas largas, y mas recias: la cual carga de ciertas florecitas blancas, á, modo de botoncitos. Las otras dos especies arriba dichas florecen; pero jamás he podido hallarles semilla, y asi juzgo, que son producidas del aparato de la tierra, y astros, ó rocio. La cuarta especie se halla por cerranias, muy pequeña, y muy menuda de ojas; pero muy aguda y ardiente, la cual no dudo tiene partes muy corrocibas, y que para el uso de llagas que requieren comer y extirpar carne fungosa es única, y aún para atajar corrupciones de hueso.
Sus virtudes
La mejor Carqueja para el uso de medicina hallo ser la mayor, y á su falta la segunda de ojas mas angostas, y mas poblada de ramas, por ser menos agudas y no tan ardientes. Las cuales cojidas en el mes de Julio, y secas hecho manojos, y guardadas para el año ahorra muchos úngüentos inventados para limpiar y curar heridas.
El modo de usar la Carqueja es como sigue: Se coje un manojo de Carqueja medio machacada, y se pone á cocer en tres cuartillos de agua, y cuese hasta mermar la mitad, y dejandola enfriar se cuela, y se exprime muy bien, y su
[p.] 160 /su cocimiento tibio en tiempo de frio se lava muy bien la herida, ó úlcera, si dicha herida es putrida, ó corrociba se le añade un poco de miel de avejas al cocimiento, asi en las úlceras cabernosas, como en las cocohetes, con propiedad oculta, y en las cancerosas echado con jeringuilla, y para encarnarse las llagas, y encorar se hade poner á secar la Carqueja que se coció, y bien molida sutilmente se hade pulverizar la llaga despues de haberla lavado con el cocimiento, la cura aunque sea muy vieja y callosa: y para tales llagas callosas es mejor la pequeña, ó cuarta especie, y á su falta la tercera especie, por ser mas corrociba.
Iten. La Carqueja cojida verde sin machacarla, media onza de sus ojas, y puestas á cocer en un cuartillo de agua, y que dé dos hervores, dejada enfriar y colada, y su cocimiento volviendolo á calentar, infundiendo cuatro ojas de borraja, y medio puño de Amanbaí miri, volviendo á colar esta segunda infusion, y poniendole seis onzas de azucar blanca, ó almiba([l]) (r) clarificado es el mejor lamedor de cuanto he experimentado para curar llagas del pecho, y sacar la materia por la boca: ahora, sean las causas externas de golpes, ó por empiema, ó pericumonia, ó por haber quedado de alguna penetrante herida sangre estravasa, ó por llaga del pulmon, porque tengo reconocido en esta yerba lo que dicen del ([él]) escordio, que prreserba la corrupcion, de suerte, que la carne muerta que se envolviere entre la carqueja no se corrompe, ni agusana.
[p.] 161 Ten /Tengo de ella hechas las especies que dicen del escordio, y pasado mas adelante con mejores sucesos que con el escordio, porque es mas encarnativa, y menos acre, y mas amiga de la naturaleza humana.
Tengola por caliente en el segundo grado, y seca al fin del tercero, ó á principio del cuarto, por lo cual no se puede dár por bebida, sino es templando su sequedad, como dejo dicho.
Advierto, que lo mejor es co([m])cerla en cosas de acofar ó cobre, mayormente cuando se hade úsar por bebida, porque con su agudeza saca el sabor y cualidad corrociba del cobre.
Iten.– Sus ojas verdes machacadas, y puestas á las llagas con gusanos las mata, y cura la llaga, y lo mismo hace con animales, que con hombres, como perros, caballos, bueyes, y ovejas, como lo muestra la experiencia.
No pretenda matar los gusanos internos con ella, dandola alguno por bebida, porque con la preparacion pierde las partes corrocibas, y no se puede dár sin prepararla en el modo dicho, porque es tan seca, que mata á la larga, en dos meses ó menos con fiebre Etica.
[p.] 162 /[Véase: LÁMINA LVI]
[p.] 163 /La yerba del Toro, que el Indio llama asi, por vér que los toros, bueyes, y novillos la buscan y la pacen, ó comen con gran gusto, hasta consumir sus troncos, y es la cosa que dicha yerba consta de partes muy emolientes y calientes, cual jamás he visto semejante, ni he leido de yerba alguna, pues excede y sobrepuja al meliloto en ablandar, y resolver durezas, y relajar el vientre, y por tanto es tan buscada de los toros para desatorar el vientre y entrañas, de las bolas que les origina la aspereza del pasto de estas tierras, que es muy aspero y muy seco, por la braveza y acervidad de la tierra, y asi aunque brutos con instinto natural la buscan: es dotada de un olor suavisimo y muy aromatico como de yerba buena, y toronjil, misto sus flores son como de retama; pero entre amarillas y blancas, de un vacio graciocisimo, como aquel de las mosquetas y muy olorosas: su raiz es grande y gruesa, algo carcomida á trechos: nace á donde hay tierra negra, no muy humeda y algo frezca: la hay en abundancia en las campañas de San Angel, y San Juan, y por tal cual parte de las Doctrinas, mayormente cercana á lomerias de tierras, y por el Paraná en partes de tierra algo negra.
Consta sus raices de varias ramas, mas de media vara en alto, ó de dos tercias, toda ella expele de si tal olor, que de lejos se percibe su fragancia. Hallo que los Indios la úsan en sus enfermedades para camaras de humores muy acres con fiebres, asi por ayuda como por bebida, con admirables efectos de mejoria. Llamanla algunos malba campestre, ó cimarrona, por vér tiene visco como la malba; pero muy poco han reducido sus virtudes, cuando por sus partes donde está ella está pregonando las muchas que posehe, como diré las que yo tengo experimentadas.
Sus virtudes.
Sus ojas cocidas y machacadas hecho á modo de úngüento con in
[p.] 164 /infundia de gallina, ó de puerco sin sal, aplicado á las apostemas reveldes y crudas, ó las resuelve ó las madura, quitando y mitigando el dolor, y si se le añade un poco de levadura las abre, sin ser necesario apostemero ni lanceta. Es caliente y humeda en el segundo grado.
Iten. Cojida frezca y machacada, y puestas unas gotas de vinagre enjuagandose con su cocimiento desinflama y ablanda los flemones de la boca, mayormente si se tiene dicha yerba dentro de la boca, entre el labio y las encias.– Bien cocida en vinagre la corteza de su raiz, ó las ojas, resuelve el flemon por grande y duro que sea: – asi mismo aplicada al principio á cualquiera otra inflamacion de apostema, con gran dolor en artejos, ó coyunturas la resuelve y la repele.
Bebido de su cocimiento, como medio baso de los grandes, (que es medio cuartillo,) con una raiz de contra yerba, echandole un poco de miel de avejas, es único remedio en las camaras pestilentes y malignas, porque lubrica el vientre, y es antidoto contra la fiebre, sacando por los poros su malicia: por lo cual aconsejo se abriguen despues de tomada, la cual se tomará caliente como sudor: y si se le echa unas dos ojas de borraja y piedra bezar es mas sudorifica, y mitiga los dolores internos, asi del ventriculo como del higado, intestinos: – y si de su cocimiento cocido con afrecho labado se echan labativas, quita los pujos colericos, y tenesmos, (que es cuando se tiene mucha gana de hacer camara, y no se puede.)
Iten. Su cocimiento bebido frio en lugar de agua, es muy saludable á los que padecen obstrucciones de vías, durezas de vientre, retenciones de menstruo, congelaciones de escirros en los miembros internos: flucciones de flema salada á los riñones y vejiga, que cerrando las vias forman piedra, y si toman de ella una dragma, y otra de raiz de Cara
[p.] 165 /Carachírá miri es único remedio en deshacer la piedra, y abrir las vias de la orina, tomando de su cocimiento medio cuartillo en ayunas, con una onza de azucar cande, ó miel de avejas á su falta.
Iten. Sus ojas secas tostadas y molidas, tomando de su polvo una dragma en agua de yerba buena, retiene los flujos de vientre, que provienen de relajacion del estomago, por frialdad, ó flaqueza, y si por acrimonia de humor colerico en agua de llanten, ó rosa seca, ó de cebada tostada primero de cocerla.
Hallo ser única en las ayudas purgantes, que se hacen de cabezas de carnero, en lugar del meliloto, ó de los mercuriales, que son único remedio para purgar por abajo los cuerpos que no se puede por arriba, hecha en la forma siguiente.
Se tomará una cabeza de carnero viejo, quitado el cuero, ponla á cocer en una Olla, que tenga cuatro azumbres de agua, y en estando á medio cocer le irás echando las yerbas siguientes: – Manzanilla, Eneldo y Ruda, de cada uno un puñado, cuezan medio cuarto de hora, y alcabo de él pón Toro caá c[u]atro onzas: – Bledos blancos, parietaria, mercuriales, malbas, raices de borraja, y de achicoria, y de esparragos un puñado de cada uno: Afrecho lavado, cuezan hasta que la carne de la cabeza se despegue de los huesos, y si fuere tan dura, que asure mas que la mitad del agua, podrás añadir de otra agua caliente, de suerte, que quede en dos azumbres de cocimiento, del cual se echan ayudas, añadiendo á cada una onza de miel de avejas, media cuchara de sal, y dos onzas de aceite, ó caracuqüé miri, tomanse por mañana, ó por la tarde, como mejor se hallare el paciente, cada dia una.
[p.] 166 /[Véase: LÁMINA LVII]
[p.] 167 /Hallanse dos plantas tan parecidas en las ojas por estas Doctrinas, que solo por el color y olor, y figura de la flor se distinguen, porque el ajenjo pontico hace su flor á trechos del tallo de color dorado, y suave olor: hallase cerca de las aguas en partes de tierra pingüe, y á veces cerca de los sembrados á sus orillas. La verdadera Artemisa es muy frecüente y cercana á los pueblos por los sembrados, y huertas, es mas oscura de color y verdosa: su espiga de la flor que la hace seguida en la punta de los tallos, aunque al sazonar algun tanto amarilla, y cierto que le falta muy poco para alcanzar en virtudes al Absintio pontico, dado, que no es tan confortatiba del estomago, ni de tanto calor como dicho absintio, y cierto, que á falta de este me he valido de aquella varias veces con buen suceso, poniendo un tercio mas á la docis: crece el absintio demas de vara en alto, y la artemisa poco mas de media vara.
Sus virtudes.
El axenjo pontico es único remedio en todas las pasiones de flaqueza y relajacion del estomago, mayormente en las que provienen de crudezas y frialdad, y humedad, y asi mismo socorre á las pasiones y enfermedades del higado, con notable confortacion, y con su amargor mata las lombrices y gusanos: – provoca y purga los humores colerico por camara y orina: – empero, no aprovecha nada á la flema contenida en el vientre, porque con su notable estipicidad la detiene, y lo mismo cuando hay flemas en el pecho, ó pulmones, mayormente cuando es flema gruesa y y [sic] pegajosa, y asi en tales casos no conducen nada á tales pasiones, por la razon arriba dicha: son muy amigos del higado, y gratisimos al estomago, por donde dispiertan el apetito perdido, y confortan la digestion: masados con yerba buena y le
[p.] 168 /levadura, y vinagre rosado, y aplicado sobre el estomago, á forma de emplasto, notablemente restituye la gana de comer de muchos dias perdidos: sirve á este efecto tambien el vino de axenjos en su preparacion. Trata Dios Corides en el 5º. libro. Es el Absintio pontico caliente en el primer grado, y seca en el segundo, ó en el fin del tercero. En Cordova se halla el Absintio santonico por maleza, á modo decir vulgar, y el romano arriba del sozabon de la toma, á las orillas del rio, cerca de los sauces. No he visto por estas tierras el vulgar y ordinario axenjo de España, el cual con ser muy amargo y de ingrato olor es astringente, y poco amigo del estomago, y asi poca falta ó ninguna hace á donde está el Pontico, ó romano, que todo es uno en virtud y fuerzas, segun Andres de Laguna, y Mathiolo Senence.
Hallanse dos especies de Artemisa en estas tierras, la una que es la mas ordinaria y vulgar, que casi se nos quiere meter en nuestros aposentos, y corredores, segun es de cacera. La segunda especie es mas silvestre y cautelosa, pues solo se halla en disiertos y despoblados lugares, por las campañas y cerca de los arroyos, ó rios, es mas pequeña que la vulgar artemisa, que es la que doy por estampa: asi mismo es mas blanquecina sus ojas, y asi mismo menores; pero en la semilla es mas abundante, y su flor mas olorosa, y lo mismo toda la yerba, por donde la tengo por mejor, y mas eficáz en medicina, por ser mas amarga y aguda, algun tanto mas que la domestica, y amiga de poblados, y asi la silvestre es mas eficáz, y mas pronta en sus operaciones y virtudes. Crece la domestica á veces de vara de alto, de uno, ó mas pies de solo una raiz que no guarda orden; pero la silvestre crece de á tercia cuando mas, y de solo un tallo muy delgado y sutil, las dos hacen algun tanto bellosas sus ojas, y ta
[p.] 169 /tallo, el cual es á veces algo esquinados [sic], tirante á rotundo.
Sus virtudes.
Su cocimiento es útil á las mugeres para atraher el menstruo, las papares [sic] y el parto, si se sientan sobre él: – sirve tambien para desopilar la madre, y relajar sus inflamaciones. A demas de esto deshace la piedra, y provoca la retenida orina, aplicada sobre la verija. La mesma yerba provoca el menstruo.– Su zumo incorporado con mirra y puesto dentro de la natura atrahe la Madre, las mesmas cosas, que el cocimiento ya dicho.– Bebese tambien tres dragmas de su zumo para los mismos efectos. Es caliente en el grado segundo, y seca en el fin del primero. Con la cual facultad consta de partes sutiles, y tiene cada una de ellas potentisima virtud para desopilar la matriz, y todos los interiores miembros, y en especial la flor de la menor llamada ajanacia de algunos: – dando de sus flores machacadas con miel á los niños les mata las lombrices y gusanos del vientre y cabeza.
Algunos llaman á la matricaria Artemisia, y cierto que poco se engañan, pues hallo en ella la misma virtud, que en la Artemisa, dado que su flor y oja es muy distinta, porque su flor es como aquella de la manzanilla, y sus ojas como aquellas del apio, asi acerradas y compartidas. Nace solo esta yerba por los huertos, y jamás la he podido hallar por disiertos, ni despoblados, y asi llamala el vulgo yerba de Sta.* Maria, y cierto que le cuadra el nombre, porque en su olor y fragancia desde lejos dá á entender á donde está. (¡Virtud propia de las virgenes! y verdaderas religiosas!).
[p.] 170 /[Véase: LÁMINA LVIII]
[p.] 171 /El Orozús de estas Misiones, y de estas Provincias del Paraguay es muy distinto en todas las señales estricicas del de Europa, aunque muy semejante en las cualidades dulzor, y gusto, y en el olor.
Hallanse por estas Misiones dos diferencias de Orozús, el que aqui dejo estampado que hace sus varas derechas del altor de una tercia y mas: las flores amarillas, y unas baynillas á modo de frisoles con cuatro ó cinco semillas á modo de lantejas, aunque menores. La segunda especie es muy semejante en las flores y ojas; pero muy distinta en los bastagos, porque los hace mas largos, mas delgados y hendidos por tierra, es menos fértil en semilla, y sus baynitas menores como aquellas de las lantejas, con dos ó tres granos en bayna. Su raiz es menos dulce, y algun tanto astringente, por donde no lo tengo por muy pectoral; pero para cuando se pretendiere mundificar el pecho ó estomago, confortando y costriñendo á un tiempo, como en las grandes caidas, ó porradas, que hay sangre estravasa en el pecho y estomago, y estos contusos, ó dislacerados lo tengo por mejor, que dado que no sea tan emoliente y anodino, es mas confortante, y preserbativo de corrupcion, y asi digo, que el primero es muy semejante, y aún mas dulce que el de Europa, pues yo he usado muy rica azucar de su zumo, á modo de pastillas.
Sus virtudes.
El Orozús, ó Regalicia dicha, es el perfecto y verdadero orozús, que por escrito nos dibuja Dios Corides, aunque lo contradice Andres de Laguna diciendo: estar depravados y corruptos todos los codices griegos y antiguos en el tal capitulo, y cuando concidero las palabras de Dios Corides, segun las virtudes que alli le atribuye, y en decir, que en algun tanto acerbo, ó astercivo al gusto,
[p.] 172 /to, digo: no faltarle letra de la verdad, ni deja duda de que se puedan haber engañado Andres de Laguna, y sus secuaces, como se puede ver por la experiencia, que en arrancar los humores gruesos del pecho, en deshacer los grumos de sangre en él estravesados, y sacarlos hecho materia por escarro, excede al que en España nos venden por Orozús, el cual no es verdadero de Dios Corides, ni en figura, ni en cualidades, pues veo es muy inferior en las dotes y virtudes, que le atrube [sic] su autor no dudo.
No dudo, que Andres de Laguna no anduvo la Siria, y toda la Grecia, á donde Dios Corides descubrió, y estampó muchas de las yerbas, y que por la divercidad de regiones, aunque sean lo mismo en virtudes y cualidades, no lo son en figura y grandor, porque en las cerranias y partes secas son menores, que las de los llanos, huertos o prados y son mas eficaces, y fuertes de vigor, por su menor extencion, por cuya razon se usan en menor cantidad las de cierras que la de los llanos, porque son estas mas flacas que aquellas, y mas aquosas, por lo cual crecen con disformidad: causa que me ha movido á darlas por estampa algunas que desdicen del grandor, que recitan los autores, que por ser las mas necesarias á nuestras comunes dolencias, me parece necesario asegurar su estampa en estas partes, como es el Orozús, Mercuriales, Aristoloquia, Lepidio. &c.
La raiz del Orozús despues de limpia, y raida su piel, hecha pedazos, ó quebrantada, una onza de sus polvos, y dos de pazas sin sus granillos, ó de pulpa de higos, y puestas á cocer en tres cuartillos de agua, hasta que se consuma la mitado [sic], y colado, y bien exprimido ponerle una libra de azucar y subirla á punto de lamedores, y pumandolo muy bien, y tomando á cada media hora con unas plumas poco á poco
[p.] 173 /co, como quien lame, socorre á todas aquellas pasiones catarrales, que caen de la cabeza al pecho, y asi mismo las reumaticas, ó las que de otros miembros internos mandantes fluyen al pecho, y pulmones.
Como en el dolor de costado, asma, dismia, pulmonia, empiematicicas, y en fin saca todas aquellas materias que de heridas penetrantes del pecho se hacen de la sangre, que en lo interno se estravenó, y cuajó por esputo: tomandolo á la larga, hasta estar del todo bueno del gravamen del pecho, y tóz. Esto tengo con mas de cuatro hecho la experiencia, que atravezados el pecho de lanzas y balas, en las guerras que me hallé, que nadie pensaba que los tales pudiesen vivir 24 horas, por ser tales las heridas, que se les podia dár resuello, porque el viento venia por ellas, por mucho que se cosiesen y tapasen con balsamos, y asi mismo porque la sangre congelada, y engrumecida les tapaba la respiracion, y para deshacer la tal congelacion de la sangre, y comenzarla á corromper tomaba dos cucharas de yerba, y las ponia en agua fria, como cuatro onzas, batiendola muy bien, y cuando veia que estaba bien infusa le ponia una cuchara no llena de sal molida, y encima agua caliente hasta llenar el mate, templandoselo para poderlo beber, y repitiendo este remedio hasta la tercera vez en las veinte y cuatro horas primeras deshacia los grumos, y soltaba la respiracion, y al tercero dia comenzaba á salir hecha materia con el lamedor: con la ayuda de nuestro Señor, que sea bendito por todo.
[p.] 174 /[Véase: LÁMINA LIX]
[p.] 175 /El Bledo que el Indio llama Caárurú, es en dos maneras, uno blanco de ojas, y asi mismo de su espiga de semillas con algunas como manchas jaspeadas en las ojas, las cuales hacen del tamaño que aqui pinto: su raiz es de ordinario una sola muy larga, y metida á las entrañas de la tierra, tiende sus ramos en contorno de su raiz pegados á la tierra, asi como la grama, que es el que aqui dejo estampado: hallanse algunos que levantan de tierra sus ramas, las cuales son poco manchadas sus ojas, y mas claras las manchas, el cual tengo por el macho, y la que aqui dibujo por la hembra, la cual es mas eficáz, y mas aperitiva asi en el purgar el vientre, como en p[r]ovocar la orina. Hallase otro muy semejante en la figura, y artificio de sus ojas y semillas; pero muy menor de ojas, y sin mancha los bastagos, mas delgados, y las espigas en mayor abundancia, y bien pobladas de semillas: las ojas con un verde oscuro, el cual es mucho mas eficáz que el blanco, pues con la mitad de cantidad que de el se tome se ve mas pronta y violenta evacuacion, asi tomado por bebida como en los cristeres.
Sus virtudes.
Todas las especies de Bledos comidas sus ojas cocidas con caldo de carne, son lubricantes del estomago y vientre; pero para comer son mejores aquellos que no han echado flor ni semillas, mayormente estas dos especies menores, que se hallan muy de ordinario en las huertas, y al rededor de los sembrados, y en medio de ellos, y por los parajes abatidos, al rededor de las casas por donde pisan, y caminan de ordinario: en tierras estercoladas cerca de viviendas, que parece se nos quiere dár á conocer y meter por nuestras nesecidades.
Una onza del Bledo negro, que es el mas pequeño y aparraga
[p.] 176 /gado á tierra, cocido en un cuartillo de agua, hasta mermar la tercera parte, tamado [sic] su cocimiento caliente con poca azucar, suelta la retencion de la orina sin peligro alguno, y libra de los dolores y congojas, que causó dicha retencion: mueve el vientre si al dia siguiente se vuelve á tomar la mitad de la cantidad dicha, y juntamente las arenas de los riñones y vejiga, y el blanco hace lo mismo; pero en doble cantidad de sus ojas ó cogollos con sus tallos, ó á lo menos onza y media: tomando sus ojas y tallos por yerbas en los guisados abre las vias, y ablanda el vientre astricto y seco, y es admirable remedio á los que padecen de mal de piedra, tomadas un dia si y otro no.
Una onza de cualquiera de los dos puesta el cocimiento en los cristeres, ó ayudas los agusa, de suerte, que hace hacer cinco ó seis camaras muy copiosas como de purga, famosa ayuda para repleciones de humores gruesos, que causan convulciones, y tupores, ó perlesias: doy la confesion en el modo siguiente, para tales casos, y aseguro que con muy buenos efectos.
Malbas, manzanilla, eneldo, y parietaria de cada uno media onza: – Bledos una onza: – afrecho lavado un puñado, cuecese todo en tres cuartillos de agua, hasta mermar la mitad, y colado se le añade miel de avejas cuatro onzas: – sal media onza, ó una: – Aceite dos onzas, todo bien batido, se echa de este cocimiento dos ayudas cada dia, por la mañana, ó por la tarde, que son unicas en las retenciones y durezas de vientre; en los que padecen de piedra, y mayormente en los que de mucho comer están repletos, ó se aitan, causa de espazmos, perlesias, atontamientos, baydos de cabeza, y de varios accidentes.
[p.] 177 El /El Bledo blanco cojidos tiernos y puesto en la Olla con su poco de peregil y coles, relaja suavemente el vientre y estomago, no quiere ser de ordinario, porque provoca tan fuertemente la orina, que debilita las fuerzas, causa que me valgo de él para los que padecen de hidropesia, y itericia: – opilaciones de crudezas: – repleciones de humores crudos, y eumaticos: – ahogos de corazon, con falta de respiracion.
La corteza de su raiz es en todos estos casos mas eficáz, como asi mismo los pomos, ó espigas de su flor y semilla.– Cojida una de sus raices y raspada de la tierra, úntada en aceite y metida por cala, descarga el vientre de los escrementos, y lo mismo la matriz de las mugeres.
Los polvos de la corteza de su raiz, despues de bien seca al Sol, y metida sutilmente tomados por las narices descarga la cabeza de los pesados catarros y romadizos, y de los antiguos y molestos dolores de cabeza, y lo mismo hace el cocimiento de toda la yerba sorbido por las narices dos veces al dia, con mas eficacia que la raiz de acelga, y semilla de fienogreco, ó alobas.
Estas dos especies de bledos pequeños nos [sic] los ([d]) (v)ió Dios Corides, ni Andres de Laguna, ni yo tampoco en España, á donde todos los de allá crecen en alto, y hay blancos, colorados y negros, y si yo no los viera úsar con buen suceso no reparára jamás en cosa tan abatida y ratera.
Tengolos por calientes en el primer grado, y humedos en el segundo.–
[pp.] 178 y 179 /[Véase: LÁMINAS LX Y LXI]
[p.] 180 /Hallanse á cada paso por las Campañas y tierras de lomerias á sus faldas el Eupatorio de Mesué, ó Agrimonia, que el Indio dice Mbuí guazú al grande, y miri al pequeño, que es el que nos dibuja Mesué; pero el grande se conoce ser el verdadero Eupatorio que no deve nada al que nos dice Dios Corides, el cual hasta hoy no he podido descubrir. Llamase tambien el Eupatorio de Mesué alto agerato, y en algunas partes Agrimonia: crece en alto como dos varas: el tronco ó pie del grosor del dedo pulgar, del cual sale cierta goma muy adorifera, aguda algun tanto, y amarga al gusto, muy blanca y reluciente: de la cual he usado sin temor en provocar la orina, y abrir las obstrucciones mas ciegas y crudas, dandola en cocimientos de grama, ó de raices de esparragos con un poco de azucar. El segundo es pequeño como de media vara, sus ojas dentadas y pequeñas: las del grande son del tamaño de las del Coquerí, anchas de abajo y puntiagudas, con un bello sutisimo, á modo de felpadas, blanquecinas, y sin acerraduras, (ó dentadas:) Florecece por Febrero y Marzo: su flor es morada, y ántes de rebentar amarilla un poco, y mucho mas despues de seca: hace una copa de espesas cabezuelas, como se deja vér en la primera estampa, muy suave y de grato olor al celebro y estomago; pero muy amarga al gusto.
Sus virtudes.
Muy poco conocida es esta planta en las Indias, siendo asi que se halla tan familiarmente en estas tierras de la America, en todo lo que yo he andado; pero la mejor es la que se halla en partes de Cerranias, como son las del Tucumán, Sa[l]ta, Cordoba, y en estas Misiones, en las del Paraná, y de la otra banda del Uruguay: en los pueblos de San Luis hasta el de San Angel. Tiene virtud el Eupatorio de abrir universalmente todas las vias
[p.] 181 /vias del cuerpo humano: – provocar la orina, – y quebrar la piedra de riñones y vejiga: – resolver por orina el agua de los hidropicos: – matar las lombrices y gusanos: – en curar todos los males del higado, por lo cual se llama Eupator, que en Griego Eupator que dicho Epar es el higado, y por haberla descuvierto la primera vez el Rey Eupator, y asi conocidamente tiene su mayor eficacia en curar los efectos del higado, mayormente los que provienen de humores crudos, que por formar obstrucciones, y estas corromperse, y algunas veces envenenarse causan enfermedades muy peligrosas.
Iten.– El cocimiento de toda ella, esto es, su flor semilla, ojas y raices cocida en vino, y dado de él á beber como cuatro onzas, socorre notablemente á los mordidos de Serpientes, y á los heridos con instrumentos envenenados, como son flechas y dardos, de ordinario preparados con venenos muy frios, de animales ponzoñosos corrompidos, ojados pudrir, aunque tambien lo suelen hacer con yerbas: – asi mismo mata las lombrices y gusanos del higado, estomago y vientre: – y si se sorbe por las narices con vino su zumo mata los de la cabeza y hueso crivoso, y su eficacia se conoce en las gusanera de los animales y hombres.– Sus ojas machacadas con únto de puerco á modo de úngüento cura las llagas viejas dificiles de encorar: – y asi mismo las heridas malignas de animales venenosos, como son las de los Tigres, y perros muy irritados y rabiosos: de los leones de por acá.
La goma del mayor es único remedio en quebrar la piedra de riñones y vejiga, dando de ella media dragma en cuatro onzas de agua del cocimiento de su flor, ó cabezuelas, que es lo mas electo de toda la planta.– La cantidad de su docis es varia en los autores, porque unos le dán una onza de la yerba para dos cuartillos de agua, otros onza y media, y cuece como
[p.] 182 /como un miserere, ó hasta mermar de las ocho partes una, y á estos últimos me atengo: estos manda tomar de su cocimiento cuatro onzas, y los primeros seis; pero tomo de los dos el medio, y es de los segundos cojo el modo del cocimiento, y de los primeros la docis, que es de seis onzas. Esto se entiende cuando no pongo otros adjuntos, como se suele hacer de ordinario, que entonces pongo solo cuatro onzas de su cocimiento: como v. g. Si pongo media dragma de su goma, ó una de saturea, ó salcifraga, aniz, ó semilla de inojo, segun lo piden los casos.
La aposima que sigue es aprobado remedio para cuantos casos se pueden ofrecer de abrir vias y provocar humores por las dos vias, y mayormente para el calculo de males del higado y bazo.
Flor de Eupatorio con sus ramos y semilla una dragma: – cortezas de raiz de achicoria, de borraja,– de esparragos, de inojo, de peregil y de apio de cada una dragma y media: Ojas tiernas de Tayá cuatro onzas: – de sén una dragma: todo esto bien limpio se pone en una Olina limpia, que sea úsada de hacer comida, con un pollo mediano que sea gordo á cocer, con cuatro cuartillos de agua, de parte de noche bien tapado, y que baye cociendo á fuego manso, hasta mermar mas de tres cuartillos, y á la madrugada se pone en escudilla capáz algo grande una dragma de cremo tartaro, y bien caliente se pone todo el caldo en la escudilla, y deshaciendo con cuchara el tartaro, en estando templada para poder tomar no muy caliente, se toma, y no se duerme: y esta medicina se repite por espacio de siete ó nueve dias, segun la nesecidad: aseguro he visto buenos sucesos muy dificiles de curar, como son principios de hidropesias timpanites, y ascitis, Itericia, hipocondria, piedra, obstrucciones muy ciegas, y graves baydos, y vertigios, y principio de manias.
[p.] 183 /[Véase: LÁMINA LXII]
[p.] 184 /Crió la Divina Providencia en estas tierras de la America tanta copia de Virga-aurea, que por donde quiera que sea mina se halla, gran copia de ella, hermoseando los Valles y campañas con su pomo dorado, y hermosa vista, no sin gran providencia de los vivientes, asi animales como hombres, y aves, pues todos se valen de ella como medicina, unos tomando su flor, otros sus ojas y raices, como lo he observado; pero en poca cantidad, y no dudo que es con particular instinto, porque los bueyes, caballos y mulas la toman en corta docis, como dos bocados á lo mas: los pajaros y palomas torcaces la toman su flor, y poca: solo unos pajaros de pecho amarillo, ó colorado he visto la toman con abundancia, como por comida, son á modo de corcales, que de ordinario andan metidos entre cortaderas, ó á coro tambien coj[i]endo la semilla de aquel que es mas diuretica que la virga-aurea, y mas violento en provocar la orina y la piedra: los tales corcacales muy parecidos al pajaro que en España llamamos Cardenal, aúnque mayores; yo los he muerto con el intento de reconocer la virtud de su carne, la cual comî y es muy densa y amarga, tira á parda como la de la paloma torcáz, con alguna agudeza en su amargor, la cual no dudo ser única para los que padecen piedra de riñones y vejiga, asi su caldo como su carne, como la pelicula interna de su estomago, y la misma carne del estomago tomada en poca cantidad, porque conozco excede en fortaleza y vigor de quebrar la piedra á la tunica del estomago del avestrúz, porque altera y desabre mas que aquella, y su carne comida ó hecha polvo tomada en vino, ó aguardiente, yo he probado la una y la otra, viendome apurado de mal de arenas de riñones y vejiga, y cierto hallo ser mas eficáz la de dicho corcal.
Sus virtudes.
La Virga-aurea tomando de su flor recien cojida toda la flor de una
[p.] 185 /una, se lavará y puestola á cocer en un cuartillo de agua como dos Credos, tomando su cocimiento con una onza de azucar por la mañana en ayuñas, abre las vias de la orina, y saca los humores viscosos, y gruesos de que se hace la piedra de riñones y vejiga: conforta el estomago, y de paso mata las lombrices con natural amargura, y si se toma á la larga mista con raiz de borraja ó sus ojas, ó con culantrillo libra de todas obstrucciones de vias, por antiguas que sean, y de muchas ancias que de ellas se originan.
Iten.– La flor de dos de sus varas despues de seca ó aneja, puesto á cocer con un pollo algo grande, añadiendole unas raices de peregil, de borraja, achicoria, de esparragos, y inojo: las cortezas de dichas raices bien limpias, y puesto todo junto á cocer, hasta que esté cocido el pollo, una escudilla de este caldo con poca ó ninguna sal, y si tuviere en lugar de sal cremo tartaro es mucho mejor, y tomado muy de mañana caliente es único remedio en quebrar la piedra de riñones y vejiga, y mover á un tiempo las dos vias, apartando la causa formal de la piedra, y templandola eficiente este caldo, ó apoxima, se toma por espacio de siete ó ocho dias seguidos, ó interpolados: y si es muy robusto puede mezclarle una dragma de flor de agrimonio, que no dudo se verá libre de los accidentes de la piedra.
Tales medicinas se deja á la discreccion del medico, su docis, y modo de tomarlas, segun la enfermedad del paciente, ó seguidas, ó interpoladas, ó mas ó menos cantidad.
Sus raices hallo que los Indios las cojen para ayudas de camaras de sangre, que juzgan ser de gusano ó lombrices, y los mismo[s] infieles la usan para lo mismo, segun me dijo un medico de los Guanosas. No lo he usado, ni sé sus buenos ó malos efectos.
[pp.] 186 y 187 /[Véase: LÁMINAS LXIII Y LXIV]
[p.] 188 /Dos diversas especies de Aro á que el Indio Guarani llama Tayá, se hallan por estas tierras, es á saver: el verdadero Aro de Dios Corides, y Mathiolo, y tambien el Aro dulce el de Mathiolo, y el que dice Andres de Laguna ser agudo y corrocivo: caliente y seco en el cuarto grado. Nace en estas tierras por las campañas humedas, cercana á donde pasan ó sextan con las aguas, es muy parecido al dulce, excepto en el fruto, porque el dulce solo echa en lo alto del tallo cierta lanterna, que abierta muestra cierto marlito pequeño, á modo de aquel del Guembé; pero delgado como el dedo meñique, todo él claveteado de ciertos granillos, y el Aro echa su fruto á modo de piña arracimada, como lo dibujan dichos autores en sus obras, porque hallé que no desdice de su original no lo dibujo.
Este nuestro dulce que se halla por las orillas de los arroyos rios, y pantanos, y por las huertas y chacaras de los Indios, es el que dice Galeno, y Dios Corides, que en Egipto y Galacia llamada de ellos Ceriniaco, que se comen y ponen sus ojas en los portujes, como sucede por acá, que no pocas veces lo he comido, asi sus raices como sus ojas, las cuales son de á tres cuartas de largo las mayores, y de á media vara de ancho y mas: sus raices como aquellas de las cañas; pero tiernas y muy gustosas en los guisados y asados ó cocidos, mas sanas que los yetís, ó batatas, por tener algun calor, que juzgo llegan al medio del primer grado, y humedo en el segundo, esto es sus ojas, porque su raiz ántes la tengo por desecativa en el segundo grado.
Sus virtudes.
Cocidas sus ojas con caldo de carne, y tomadas por parte de noche por ánte lubrican el vientre convenientisimamente sin moles
[p.] 189 /lestias de aquellos que con dificultad rijen: humedece la sequedad del higado y de los miembros internos: mueven la orina, mayormente de aquellas purgaciones que dicen de garabatillo, por ser acre y ardiente la materia, y llagar por donde pasa. – Su raiz cocida con sal, y echandole un poco de vinagre comiendola dos veces al dia, reprime los flujos colericos y sanguineos del vientre, y es único mantenimiento de aquellos que padecen flucciones de la cabeza.– Comidas de noche quitandole el vinagre, y en su lugar poner miel de avejas, y no beber mucho despues de haberlas comido, y asadas ó cocidas con dicha miel, cierto que en los asmaticos y reumaticos es única cena, porque á los tales son muy dañosas las cosas humedas, y favorables las secas, mayormente de noche.– Hallo ser templada dicha raiz de calor y frialdad, con cierta agudeza algo asterciva, por lo cual deshace los humores que halla en el paso y los liquida, y con la abstriccion conforta y aprieta las partes, que no reciban con tanta abundancia, y con sus vapores reprime el flujo del celebro comprimiendo en parte, y encrasando aún tiempo, como lo tengo de experiencia en mi mismo.
El Mangará domestico es muy distinto del salvaje en todas sus partes, porque no echa tallo ni semilla, solas ojas, y asi de sus batatillas las menores se siembran para su produccion, y de una como abellana que se siembra echa poco á poco las ojas, y varias otras batatillas pegadas unas á otras, con su raiceja ó pezon delgado, que á veces pasan de ochenta en una como torta á la superficie de la tierra, las cuales se producen, y se sustentan mediante unas raicejas que echa la principal al pie del nacimiento de las ojas: es de la mejor de las raices soterraneas que se hallan por estas Misiones, muy semejantes en bondad y sustancia á las creadillas de tierra, y nada frias ni ventosas, sus ojas
[p.] 190 /ojas no se comen como las del tayá, que quiere decir col de la tierra, cierto se allegan mucho al sabor de las espinacas de España, si las guisan con limpieza. Tengo por templado al mangará en el principio del primer grado, caliente y seco en el fin del.
Sus virtudes.
Las raices del Mangará puestas á secar y hechas chuño, asi como las papas, y acetosa menor, es mantenimiento: tomado de noche es muy loable á los enfermos flacos y debiles de calor de los miembros de la coucion, como estomago, higado &c. A demas de lo dicho reprime los vapores del estomago al celebro, y causa buen sueño, por lo cual se deben dár por mantenimiento á los que padecen males de ojo, y flucciones de cabeza al pecho, como tisicos, asmaticos, catarros ferinos, y semejantes que impiden la respiracion, mayormente cuando la fluccion es salada y acre, que por donde pasa inflama y esulcera, porque tienen no sé que virtud balsamica, y anodina, que mitigan el dolor y ardor de las partes internas, mayormente el del estomago, y intestinos delgados, curando al pasar sus úlceras ó llagas, para lo cual me valgo de ellos en los discentericos, y camarientos.– Asados y comidos con miel de avejas son únicos en mundificar las llagas internas, asi del pecho como de la via de la orina, y vejiga.– Secos y hecho polvo añadiendole la cuarta parte del polvo de almaciga, tomando de noche al ocostarse media onza de dicho polvo, ó mas de una cuarta en vino, ataja los flujos de vientre: puedese tomar tambien en un huevo no duro, ó con aguardiente, si la causa es por mucha humedad, es lo mejor.
[pp.] 191 y 192 /[Véase: LÁMINAS LXV Y LXVI]
[p.] 193 /Del arbol de los Mamones hay masculino y femenino, el masculino es el que aqui doy por estampa, el femenino es muy semejante á él en tronco ojas y fruto, solo el ser menor en todas estas cosas: crece el fruto del macho como un melon mediano, asi mismo amarillo al sazonar, y mas blando que el melon despues de sazonado: todo lo interior de su sustancia entreverado de ciertas semillas casi redondas, menores que alberjas, con ciertas puntillas clavete[a]das, de sabor algo agudo y picante, comen los naturales de muy buena gana, y á veces con su[s] semillas, dicen ser asi mejores y mas sanos, y no lo dudo, porque saldrán mas á priesa del vientre: son de sabor du[l]ce incipido y desgraciado; pero comidos con sus semillas son mas sanos. Dice que se produce de las semillas despues de haber estado en los estomagos y tripas de los vivientes con gran fecundia, asi como el Arazá y Guembé, y no de otra suerte.– Su sustancia es fria en el principio del segundo grado, y humeda en el fin de él, por lo cual no la tengo por muy sana fruta, por constar de partes muy viscosas, y expuestas á corrupcion, al contrario de los Guembés, y pienso que los daños del uno remedia el otro con gran prontitud y presteza como se vé, segun partes y cualidades, su arbol todo es esponjoso y fistuloso, de suerte, que de una puñalada con un velduque se atraviesa de banda sin resistencia, asi como el de los platanos, echando por su herida copia de agua viscosa.
Sus virtudes.
El Mamon comido con sus semillas relaja el vientre y abre las vias, asi de camara como de orina, humedece todo el cuerpo de los de fiebres ardientes. Hacese de ellos una conserba, como aquellas de corteza de melon muy gustosa.
[p.] 194 /Solas dos diferencias de Platanos hallo en estas tierras muy parecidas las dos, excepto, que el fruto es algo diverso, asi en grandor como en sabor, y olor, porque hay los platanos largos y delgados de grandes racimos, que apenas pueden sustentarlo por algun tiempo: en una mano que lo he visto de arroba y media de peso su fruto ó Pacobá, casi de un jeme de largo, algo correoso de sustancia, y asi mismo mas indigestas, pesadas al estomago, y mas frias que las que dicen de Sta.* Catalina, q.e son las que aqui doy pintadas, ó su dibujo. Crece de ordinario de dos estados de alto, del grosor de un muslo de hombre robusto, pone dos ó tres años en dár su fruto, y al primero que dá se pudre dicho arbol hasta la raiz, saliendo otro en su lugar, y á veces dos y tres, por lo cual se llegan a espesar las plantas mucho, y entonces dán poco fruto. Sus ojas son de á vara y cuárta, y de vara y media de largo, y casi de media de ancho, muy hermosas y tersas á la vista, y de notable virtud en refrezcar á los que se ponen á su sombra. Sus flores son entre amarilla y blanca, la cual sale en la cabeza del fruto, asi como la de la tuna, el cual es del largor de un dedo y grueso: de suerte, que llenan algunos la mano, muy suave en sustancia, y olor, no tan frio ni indigesto, como las arriba dichas, que por su pobreza las llaman artabellacos.
Sus virtudes.
Aunque los Platanos de ordinario tienen mala opinion, á cerca de ser poco sanos, mayormente para estomagos de poco calor, y personas delicadas, y aprehencibas. Todabia me atrebo á decir algunas buenas propiedades suyas, no sin experiencia, porque comidos dos ó tres de ellos al principio de la comida, abren el apetito de todos aquellos que padecen incendio en el higado, y esto
[p.] 195 /estomago: – á los febricitantes de fiebres ardientes, y restriccion del vientre. Y cierto, que á los asoleados del calor del Sol, que despues padecen dolores de cabeza, les es remedio comiendo algunos, y aplicando su sustancia por de fuera á la frente.– Comidos por postre uno ó dos impiden los vapores ardientes, que suben del estomago al celebro, y asi mismo la embriaguéz.
Machacada su sustancia, y echandole unas gotas de aceite rosado es repercucibo admirable en las grandes flucciones, y inchazones de los miembros en el pri[n]cipio suyo, y aplicado á la frente en un pañito proboca sueño á los de tabardete, y freneticos, y á los que por demaciada ceguedad no pueden dormir.
Revuelta con flor de ceniza de sarmientos, ó de cedro, y unas gotas de vinagre cura con admiracion las llagas del fuego, y las ataja que no profunden: lo mejor es asarlas bajo del rescoldo para este caso, y tibio aplicarlo: yo le mezclo como media onza de mantequilla, ó tuetanos de ternera lavados.
Son frias en el tercer grado, y humedas en el segundo. A su falta sirven los yetís, que es batatas.
[p.] 196 /[Véase: lámina LXVII]
[p.] 197 /Del Achiote, que en Guarani llaman Urucú, se hallan dos diversos arboles entre ambos silvestres, aunque el uno de ordinario lo plantan yá por los huertos, que es el que aqui doy estampado, que el otro no lo hallo en uso para el efecto de sustento, y menos en medicina, el cual tiene las ojas menores, mas gruesas, y mas verdosas sin bello, su fruto casi redondo del tamaño de nueces con cascara, menos encendida de color su semilla: aunque los Indios se sirven del para teñir de colorado triste y desgraciado, y asi está muy sobrado en los arboles abiertos sus baynas, ó ericos, sin tener mas enemigos que el Sol y aguas, que asi lo pudren. El arbol del Urucú verdadero es pequeño, y desde á raiz de tierra salen de su raiz varias ramas, ó troncos lisos de cortezas, abundantes de ojos [sic] anchas y bellosas, medianamente delgadas: sus flores en lo alto de los tallos ó ramos en sus puntas, de color blanquecino á naranjado, como aquellas del Malbavisco mayor, de los cuales se forman ciertos ericos algo espinosos de semillas, como las del almizcle de la tierra, y en llegando á sazon las cojen y guardan.
Sus virtudes.
Muy poco úsado es el Achiote en estas Misiones, asi de los Padres como de los Indios, y cierto que con poca ó ninguna razon desechan de los guisados y potajes su agradable color, ólor, y sabor, pues en todas estas cosas excede y deja muy atráz la flor del cartamo llamado azafrán de la tierra, y mayormente en lo cordial, y socorre al corazon y al higado, asi su semilla como las cortezas de sus raices, aunque aquella se antepone á estas, y y [sic] así vemos la mezclan en las composiciones cordeales, y en los colerios para las flucciones ardientes que bajan á los ojos, preparandola con agua rosada ó mista su tintura con ella dado un herbor. A demas de esto muchos Boticarios preparan su semilla
[p.] 198 /lla ó tintura á modo de los corales, y la guardan para cordeales, á modo de trociscos. Afirma Guillermo, que socorre en tiempo de pestilencias, y vientos corrompidos, fortificando el corazon y estomago tomando de su polvo una dragma en ayunas, en agua de borraja ó vino, ó en cosa adecüada. Dase tambien contra los molestos flujos del vientre, ó sus polvos ó su tintura en cantidad de una onza, ó de su polvo dragma y media, en agua adecüada como la de llanten, ó de acetosa, es único remedio á los discentericos en el principio, y si los flujos provienen de relajacion es mas eficáz el polvo de las cortezas de sus raices, por ser mas desecativos, y estiticas.– Sacase su tintura de dos maneras: la primera es, cojiendo cantidad de semilla en mortero ó almiréz, y se medio quebranta, y se le bá echando agua rosada, ó de endivia, ó borraja, esto es estilada, y removiendo se le quita la tintura por un paño doble, una y otra vez, y esta se pone al Sol en vidrio, por espacio de cuatro dias, y se guarda para el úso. El segundo modo de sacar la tintura es poner en remojo de agua rosada, ó de endivia una libra de semilla en un azumbre de agua: se pone muy bien tapada en olla vidriada á fuego muerto, por espacio de dos horas, y cuando yá calienta mucho la tapadera, q.e no se pueda sufrir, la apartan del fuego, y por paño limpio doble se bá colando hasta que quede sin nada de tintura, y se guarda con las condiciones atráz dichas: este modo tengo por mejor, y la tintura es eficáz: queda de ordinario en tres cuartillos de la coladura, por lo mucho que embébe la sequedad suya: es alabado cordeal á los de la fiebre maligna y putrida, y mayormente á los cuales dán con cursos viliosos y sanguineos, y á los dolores celíacos, y úlceras de los intestinos delgados y gruesos. Es fria y seca en el grado primero su semilla, la raiz de la corteza en el principio del segundo.
[p.] 199/[Véase: LÁMINA LXVIII]
[p.] 200 /Hallanse dos diversas especies de este arbol, que por su corteza y tronco, despues de herido nos socorre con la sangre de sus entrañas, para que podamos remediar, y enfrenar los desordenados y peligrosos flujos de la nuestra. El primero se llama Caáberá en Guaruni, que es el que aquî dejo estampado: el cual nace en partes muy humedas, á las orillas de los arroyos y rios, sus ojas cuando se bán envejeciendo se tornan de blanquecinas en purpureas, algun tanto bellosas por el embéz: sus flores asi mismo salen blanquecinas y al fin se tornan ceruleas: hace en lo extremo de sus ramas las flores y su fruto: son unos cartuchitos puntiagudos con solo una semilla ó grano cada una materia, bellosa como algodon: crece poco en alto, y su tronco no es muy grueso, porque de ordinario se esparce en tres ó cuatro de una raiz ó sitio. La segunda especie de este arbol se halla en la gobernacion del Tucumán, y la llaman los naturales tipa, el cual hace su tronco alto, grueso, muy derecho: de suerte, que por lo correoso y fuerte hacen de ordinario los pertigos de carretas de él, sus ojas son muy semejantes á estas, y asi mismo su fruto y flores; pero no he visto se vuelvan coloradas, ó cardenas, cuando se bán envejeciendo.
Sus virtudes.
El Sangre de Drago verdadero para medicina es el licor de este arbol, y no aquella especie de mermellon, ó cinabrio, que nos dice Dios Corides, y Laguna; porque á demas de ser venenosa y corrociba tiene muy poco de astringente: y asi para sacar la sangre de Drago, es necesario, que en la creciente de Luna, ó al último de ella hagan tálla al arbol en el mes de Julio ó Agosto, poniendo un mate ó calabazo paraque la recoja, arrimando á la sicion del arbol, que la dá en abundancia, y gran copia, y dejandola secar al Sol
[p.] 201 /Sol, se guarda para el úso de medicina muchos años: pero la mejor es la mas nueva.
Una dragma de Sangre de Drago hecho polvo sutil, y puesta en tres onzas de agua de llanten, ó de zumo clarificado, bebido en tres veces por espacio de veinte y cuatro horas, retiene los flujos de sangre que salen por la boca, y sorbido por las narices detiene las q.e por ellas sale: aplicando juntamente á las cienes y nunca [sic j unos pañitos mojados en dicha mezcla.– Asi mismo retiene el flujo de sangre llubia, y menstruo, puesto con algodones, ó de lana limpia cuatro ó seis veces empapada en dicho zumo, aplicandolo á la parte que sale, ó echado en jeringa, y lo mismo hace en las heridas de venas cortadas con flujo de sangre.
Iten.– La Sangre de Drago puesta en la boca ó muelas que duelen, por corrimientos de calor, mitiga el dolor, y ataja el corrimiento, asi de las muelas como de los dientes, sacando lo contenido en la parte lesa por esputo, ó saliba, y comprimiendo la parte que vuelva á recibir.–
Blanquea la dentadura y la fortifica enjuagandose con ella, y estregandola despues con paño aspero.
Es fria en el grado tercero, y seca en el cuarto.
[p.] 202 /[Véase: LÁMINA LXIXL]
[p.] 203 /Sus virtudes.
El Todo Poderoso, y Sempiterno Dios, que crió los hombres y animales en la tierra, crió las plantas, arboles y yerbas, con no menor admiracion del hombre racional, que con razon y discurso, y por la experiencia rastrea sus virtudes, para bien y provecho del genero humano, pues en la abundancia diversidad de figuras, sabores, y olores de sus ojas, frutos, y troncos recrean, sustentan y curan al hombre ¡en este Valle de lagrimas, y destierro miserable!! para que por ella vengamos en conocimiento de nuestro Criador, y bien Sempiterno.
La fruta del Guembé para los hombres flemáticos, y que abundan de humores gruesos y viscosos, es único remedio tomando una grande, ó dos pequeños en ayunas, y tráz de ellas un baso de agua fria, ó al principio de la comida, bebiendo dicha agua fria tráz ella, porque despega todos los humores frios reumaticos y viscosos de las vias p.r donde pasa, dejando descargado el estomago y vientre de cosas asentadas y detenidas, como se vé por la evacuacion, que luego á la hóra despues de comida causa.
El marlo de su fruto acabado de comer sus granos, estregandose los lamparones abiertos con él, por espacio de ocho ó diez dias, los deseca y quema, y los cura: – y lo mismo hace con las escrofulas y lobanillos abiertos, ó cuando comienzan á levantarse las abiertas, quemando con suavidad sucestil, y las sin abrir recientes, resolviendo el humor crudo y grueso de que se forman con admiracion.
Iten.– Sus marlos secos tres ó cuatro de ellos, puestos sobre brazas, y dando con ellos sahumerio á los miembros baldados por frialdad, ó humedad los cura, desopilando los nervios y musculos con gran calor y sequedad: – y socorre con admiracion á los temblores paroximales por causa fria, ó humedad, y á los que han tomado mantenimientos muy frios ó venenosos, tomando dicho sahumerio sociegan sus accidentes.– Lo mismo hace con todos los mordidos
[p.] 204 /dos de animales de venenos frios, y á falta de los marlos sirven sus ojas secas, aunque no tan eficaces.
Las cortezas de sus raices quemadas y hecho cenizas son único remedio para matar las lombrices y gusanos, tomando de su polvo media dragma, (que es peso de un medio real plata,) una ó dos veces, es lo mejor tomar de las cojidas de tres ó cuatro años, como son las de las esteras viejas, y para tomarse con mas seguridad se puede tomar en un huevo blando pasado por agua, bien incorporado una ó dos veces, segun la nesecidad lo pidiere. Dicho remedio arranca el ahito asentado en el estomago, echandolo por abajo, ó por vomito medio cuarto de hora despues de tomado, es aprobado remedio.
Esta planta se conoce ser procreada del Planeta Sol, pues todas sus partes lo están diciendo, como se vé, que en partes algo frias no fructifica, por ser poco ayudada y fortalecida de él: tiene grandes influencias de Marte, porque es enemiga de los colericos, y atrahe mucho de la tierra con sus raices, por lo mucho que ella r[e]cive de la Luna, y por eso es tan venenosa cojida en creciente de luna.
El Guembé es una de las mas hermosas plantas, que se halla en el Orbe, entre todas cuantas se pintan y escriben los autores, q.e hasta hoy sepamos han tratado de esta materia, y solo veo se halla en esta America en temples muy calidos y humedos: es hermosa, y muy deleitosa asi á la vista, como su fruto gustoso y medicinal á la naturaleza humana. Es dotado de un verde claro, tersas sus ojas, muy densas en sustancia, de notables hendiduras, de ancho de á tres cuartas, y algunas de á vara, proporcionalmente largas, compartidas cada una en tres puntas ó globos, y del pie de cada oja sale como una bayna larga de á cuarta, y muchas de á tercia: dentro de dicha bayna tiene un modo de espiga, ó marlo, en
[p.] 205 /en el cual están acidos ciertos granillos muy menudos de que se viste dicha espiga interna, toda ella claveteada de alto abajo: esta bayna á los quince dias de producida se abre á modo de lanterna, dejando cerrado el extremo, sacando al Sol y sereno su fruto, mostrando todo lo interior un blanco terso como la plata; al cual se entran ciertas mosquitas coloradas, y se apegan en contorno del tallo ó espiga interna, por estar piramidal puesto en medio de su bayna ó linterna, y no se salen de allî hasta que dicha bayna se vuelve á cerrar, quedandose ellas pegadas á la tercera parte de la espiga, en la parte mas baja, que es la que sazona y dá el fruto, el cual es dulce: su armazon á modo de piña compuesta de granos grandes, como aquellos del maiz blanco; pero mas largos, compuesto cada uno de ellos de muchos muy menudos, como aquellos de la adormidera blanca, muy agudos y ardientes, si se estrujan entre los dientes, todos ellos entrados ó congregados con una sustancia dulce muy viscosa, fria y húmeda, la cual i