Pedro de Montenegro, S. J.
MATERIA MÉDICA MISIONERA
[RECETAS - SEGUNDA PARTICIÓN]
[p.] 123 /mañana, y á la tarde vuelven á recojer su recina, y la guardan para dichos casos, y cierto es, lo mas seguro y eficáz.
Cocida la yerba en la cantidad dicha, y bebida dos ó tres veces es único remedio á los que han dado batacos de caidas, ó rodadas de lo alto, y á los estrujados y contusos, de haber á ellos caido algun gran peso, como de tierra, ó minas, ó palos, ó de haberles pasado carreta cargada por sobre el pecho: porque á demas de deshacer la sangre grumosa, conforta y cierra las aperciones y roturas internas, mayormente si por afuera la ayudan con emplastos confortativos, y abrigo.
A cierto Indio en el Colegio de Cordoba á media noche le pasa por medio del pecho una rueda de la carreta que venia picando, y le hizo pedazos cuantos huesos tiene el pecho por traher mas de ciento sesenta arrobas de peso el eje: el cual de atravezar el carril al espanto de los bueyes por la caida del carretero lo hizo pedazos, y con dicho cocimiento desengrumé la sangre, soldaron los huesos, y quedó dentro de un mes sano y bueno.– Vi usarlo asi mismo para la hipocondria merarquica, decia el tal, que éra todo su alivio: este tomaba su cocimiento con azucar, ó con la yerba del Paraguay.
¿Que dirán los Dotorcillos medicos del día á estas curas admirables de los medicos antiguos? Se reirán no hay duda, porq.e con tales yuyos no hay nesecidad de los tormentos de las mentadas operaciones......
[p.] 124 /[Véase: LÁMINA XLV]
[p.] 125 /El Coquerí ó Duraznillo se halla de él dos distintas plantas, de ordinario en terrenos opuestos, como es el menor que es el negro, que de ordinario se halla al rededor de los sembrados, ó cercos, ó en partes humedas, este crece como vara y media de alto, y algunas veces mas, el cual hace las ojas como las del durazno, y las flores blanquecinas: su fruto del tamaño de bellotas, y de su misma figura de color verde oscuro, y al sazonar se tornan amarillas: Cuando son verdes es de cualidad muy fria, casi como la mándragora; pero al sazonar son mas templadas. La segunda especie nace en partes muy humedas, (cerca) de los bosques, ó montes á su orilla: esta hace mayor su tronco, y sus ojas son mas anchas, mas largas, y mas blanquecinas de color algo bellosas, su fruto lo hace menor y algo redondo, es de mas ingrato olor y mas amarga: de suerte, que esta es la que verdaderamente le dán el nombre de hediondilla, y cierto le cae bien el nombre. Las dos posehen en cualidad fria en la superficie, y en lo intrinseco de su sustancia tiene partes muy calientes, y resolutivas, por tanto, es necesario considerar bien el modo de aplicarla, y asi mismo á que casos, y sujetos se aplica, porque si el sujeto es muy ardiente de complesion, es preciso no tenga mucho tiempo puestos sus opositorios, ó emplastos, porque en vez de ser medicina será enfermedad.
Sus virtudes.
El Coquerí, ó Duraznillo, que agunos llaman hediondilla, por su pesado olor: cocidas sus ojas y cogollos lavandose con su cocimiento quita los dolores de cabeza, así de causa fria aplicandolo caliente, como de causa caliente aplicandolo tibio, ó frio, mayormente á los que del Sol y calor del fuego, de hornallas lo han adquirido.– Sus cogollos fritos en aceite ó en infundia de gallina quita los dolores antiguos de cabeza, úntandose seis ó siete á reo al acostarse, quitando primero el pelo á nabaja ó tixera, todo lo
[p.] 126 /lo que cojen las comisuras del celebro, ó parte doliente, abrigandose despues de la úntura.
Iten. Su fruto coj[i]do verde machacado y cocido, y misto con infundia de puerco y un poco de arina de trigo, y unas ojas de malba, hecho á modo de emplasto aplicando sobre aquellas inflamaciones de apostemas calientes, que trahen gran dolor y ardor, y calentura aguda, las madura quitando el dolor con admiracion, y lo mismo hace su fruto maduro á falta del verde, aunque no es tan anodino y sedativo de dolor como el verde, que es á modo de aquellas manzanas de la mandragora narcotico, aunque no llega á quitar del todo el sentimiento de la parte, como lo hace el de la mandragora, y el de las adormideras negras, por lo cual no hallo riesgo ó inco[n]veniente en su aplicacion por no tener partes tan frias.
Iten, Sus ojas y cogollos cocidas y mezcladas con arina de cebada, y de abas hecho úngüento con manteca de baca lavada, cura las llagas que de cualquier quemazon se haigan hecho, con admiracion, y lo mismo hasen sus ojas soazadas aplicada á las llagas de dicho fuego.
Iten. Sus ojas y cogollos soazadas aplicacla á las inflamaciones y tumores frios teniendolas asi calientes, aplicadas por dos horas, y remudandolas si fuese necesario resuelven dichos tumores.
Iten. Y puestas sobre una piedra llana bien caliente, ó ladrillo en cantidad, y poniendose de pies sobre ella, quita los tullimientos de los nervios y musculos, por sudor violento: esto hace mejor cuando la piedra está mas caliente, y ellas medio soazadas, y muy calientes ántes de poner el baldado sobre ellas de plantas, bien abrigado todo el cuerpo con
[p.] 127 /con frezadas, remudandole el sudor, y al dia siguiente repetirlo si fuere necesario.
Algunos dicen que su cocimiento dipurado hace lo mismo, lavandose los pies, miembros con él bien caliente, y aplicar dicha yerba bien caliente á los miembros por algunos dias, no lo he experimentado; pero este otro si.
Asi la blanca como la negra son eficaces en dichos casos; pero hallo ser mas resolutiva la blanca: por tanto, á cuerpos flacos ó delicados tengo por mejor la negra, y la blanca á los mas robustos y duros.
Es caliente en el fin del grado segundo, á, principio del primero, aunque tiene partes frias en la superficie, las cuales son tan debiles, que luego desaparecen.
[pp.] 128 y 129 / [Véase: láminas XLVI y XLVI I ]
[p.] 130 /Dos diferentes Aristoloquias rotundas se hallan en estas tierras de las Misiones, que aunque las raices son de un mismo modo; pero no las ojas, que la mayor hace sus ojas sin acerraduras, ni globos: digo mayor, porque sus raices son mayores, que llegan á tener diez y algunas doce libras castellanas de peso; pero la que aqui doy estampada la que mayor se muestra es de libra, ó á lo mas de veinte onzas: hace sus ojas acerradas, las flores blanquecinas, tirante á leonado, á modo de campanillas poco abiertas: su fruto del grueso de la punta del dedo meñique de la mano, y del largor del último nudo hacia la uña: unas con tres semillas, otras con cuatro, las cuales son del tamaño de perdigones, ó granos de municion, que decimos de matar palomas. La bayna cuando el fruto está en sazon se tornan coloradas, la cual es tierna como frutilla, y muy viscosa ó humeda: las semillas se muestran oscuras leonadas, llamanla comunmente los Indios Tupací yetí, otros Mburucuyá miri, y verdaderamente que la aplican desde su infedelidad hasta el dia de hoy, para males de frio y tullimientos, así por mal francés, como por humedad y frialdad de los miembros, y artejos; aunque muy á lo barbaro, y sin mas composición, que cocerlas con unas cortezas ó astillas del Ibirá payé, ó Anguaí, y beber por muchos dias su cocimiento.
Sus virtudes.
La Aristoloquia rotunda, tomado el cocimiento de media onza de su raiz, bien cocida en cuartillo y medio de agua, hasta quedar en un bazo poco menos de cuartillo, añadiendole dos onzas de miel de avejas, y cuatro ó seis granos de pimienta bien molida, tomada caliente resiste á los venenos, y ponzoñas bebidas, y al daño de las serpientes, y víboras: tambien
[p.] 131 /bien se toma una dragma de su polvo bebido en vino, y se aplica tambien á las mordeduras de dichas Serpientes por de fuera.– Bebida la cantidad dicha con vino, pimienta, y un poco de mirra expele el menstruo retenido: – las pares,– y la criatura muerta en el vientre, y lo mismo hace metida en la matriz de la muger.
Bebido su polvo con agua es útil al asma, al solipo, á los temblores paroximales: – al bazo crecido: – á las roturas, – y espazmos de nervios: – y al dolor de costado, aplicado á forma de emplasto.– Bien machacada saca las astillas, y casquillos hincados en la carne.– Su polvo molido y echado sobre los huesos q.e están carcomidos los escama y limpia: – y así mismo las llagas y úlceras corrocivas las prohive de corrupcion: – y limpia las llagas de las encias, y los dientes, mezclada con la raiz de lirio y miel, inche de carne, las cabernosas heridas, y llagas, aplicandolo á modo de úngüento en planchas, ó lechinos.
Sobre las virtudes arriba dicha, no es bien callemos las innumerables que ésta tan célebre planta tiene, mista con otros, para curar las mas reveldes, é inveteratas enfermedades del genero humano, á que luego socorre, porque su cocimiento bebido á la larga sana todas aquellas enfermedades de frialdad y humedad: La Perlesia,– la Aplopejia: – La gota coral: – La Itericia: – La Hidropesia: las Cuartanas, y Tercianas: las Opilociones de todos los interiores miembros, y finalmente los antiguos dolores de las junturas: juntada con Guayacán la Aristoloquia, no hay mal francés por inveterado que sea, que no lo cure, si se sabe dár con el modo que se debe, que es como se sigue:
Palo Santo electo una libra, hecho astillas muy menudas, y delgadas de su corteza: – dos onzas de palomina ó fumusterre seca: – media onza polvos de Aristoloquia, otra media onza ponese en remojo en quince libras de agua por espacio de veinte y cuatro horas, y luego se pone á fuego manso hasta que mengue
[p.] 132 /güe la mitad, en olla vidriada, y sin humo, á fuego de carbon, y de cuando en cuando se remuebe con espatula, (que para esto se hace del mismo palo,) y sacandolo del fuego, despues de consumida la mitad se cuela, y se pone en un frazco limpio bien tapado, y volviendo á echar la misma cantidad de agua sobre dicha materia se hace hervir hasta que merme la cuarta parte, la cual se guarda para bebida á las comidas: de las del frazeo se dán nueve onzas ántes caliente á la mañana para sudar, y otras tantas á la tarde, arropandolos, y tapandolos del viento. El agua simple se toma á las comidas y entre dia: esto hago con los enfermos que reconozco gran frialdad, y aún les doy vino infuso en las tales cosas, ántes de ponerlas á cocer en acto en olla vidriada, y pongo cuatro azumbres de vino, cuelase, y se vuelve la materia á la olla, y se pone el agua arriba dicha.
Para los que no tienen frialdad grave, se ponen mezcladas cosas templadas, como un puñado de endivia, y otro de borraja, ó de sus raices con algun orozús.– Antes de tales curaciones siempre es necesario purgar ántes, y sangrar si hubiere replesion.
[p.] 133 /[Véase: lámina XLVIII]
[p.] 134 /El Carachí que dice el Indio, el pan de puercos, del cual se hace el úngüento llamado pan porcino, tan excelente en las quemaduras del fuego: hallanse cuatro distintos en figura, y solo dos son los que comen los Indios cuando hay hambrunas, que es el Carachí blanco, que es el que aqui dejó estampado: el cual hace sus sarmientos largos, poco poblado de ejas: el segundo llaman Carachí úh, que quiere decir negro, y este tiene la raiz como el de europa, y casi las ojas, las cuales son mayores y mas oscuras, y no tan puntiagudas: estos de ordinario se hallan al rededor de los bosques, y en sus orillas, y por los sembrados de rosas, y de esas hay otro, que dicen Carachirá miri, y otro Carachirá guazú, que no son inferiores en virtudes; pero distintas del Carachí, por ser mas agudos y aperitivos, de los cuales pienso poner estampa, y lo poco q.e de ellos he podido tener noticia.
Sus virtudes.
Las virtudes del Carachí llamado Ciclamino, y pan de puerco, son admirables en varias enfermedades entre si opuestas, porque guisado de varios modos, y mistos de otros es soberano socorro en las aflicciones de la humana naturaleza: porque bebidas cuatro dragmas de su polvo con agua miel, purga por abajo la flema, y el agua de los hidropicos, minorando el bazo.– Provoca el menstruo: ahora, se beba, ó se aplique á la natura de la muger, atada su raiz al muslo izquierdo, dicen acelera el parto.–
Bebido su polvo con vino es único remedio contra los venenos mortíferos principalmente contra el de la liebre marina: – machacada y á forma de emplasto aplicada á las heri
[p.] 135 /heridas de las Serpientes venenosas las cura, y prohive el veneno.
Iten. Destilado su zumo en las narices con miel de abejas purga la cabeza: – y aplicado á las cataratas, ó nubes de los ojos aclara la vista, y adelgaza las nubes y carnocidades de los ojos.
Iten. Metido por cala en el cieso con lana ó algodon ablanda el vientre, y hace regir dos ó tres camaras; pero no se aplique a mugeres preñadas, que hace mal parir, y por esta causa se junta siempre con las medicinas que aceleran el parto.
Iten. Su raiz machacada y cocida, mezclandole un poco de vinagre reprime el cieso salido á fuera.
Sacase de su raiz machacada y estrujada el zumo, el cual á fuego manso se condenza hasta que tome punto de miel, y se le mezcla dos ó tres dragmas de caparrosa quemada, y úntando con este úngüento los empeines y horpes los sana, y todos los granos y maculas que salen al cuero, asi de causa de flema salada, como por humores corrompidos, y de contagio.
Iten. Su cocimiento se aplica útilmente á los miembros descoyuntados: – al dolor de la gota y artritide: – y á las humedas Achoras de la cabeza, (que es la tiña humeda, primera especie de lepra.)
Hacese del Ciclamismo un úngüento de artanita, que llaman los boticarios, que sirve para relajar el vientre, puesto sobre él á forma de emplasto, y el de pan porcino tan célebre para las quemaduras y escaldaduras de todo genero de licores, los cuales pondré aquí sus recetas.
El úngüento de artanita, que sirve para ablandar y relajar el vientre se compone de los simples siguientes: – Zumo de Ciclamino semi artanita tres libras: – zumo de cohombrillo amargo una libra: – aceite de lirios dos libras: – manteca de baca una libra: – pulpa de coloquintida cuatro onzas: – polipodio un
[p.] 136 /uncia una, euforbio media onza: por falta del cohombrillo sirve los yesgos, y por el euforbio la pimienta negra: – mirra dos dragmas y dos escrupulos: consumense primero los zumos con el aceite á fuego manso, meneando continuamente, y molida sutiles las demas cosas: apartandolo del fuego se incorporan, meneandolos con la espatula de palo, por espacio de cuatro dias, poniendolo en comio caliente cada vez que se haiga de remover, y alcabo de ello se añade agapeno seis dragmas y dos escrupulos: – cera cinco onzas: pongase todo á hervir al fuego hasta que se incorpore la cera y sagapeno, y apartado del fuego, caliente se le añade polvos de escamonea, de acibar y coloquintida de cada uno seis dragmas y dos escrupulos: euforbio dos dragmas y dos escrupulos: – salgema cinco dragmas: turbit seis dragmas y dos escrupulos: – pimienta larga y xengibre, y flor de manzanilla de cada uno dos dragmas y dos escrupulos: mezclese todo muy bien, removiendo con dicha espatula hasta que se enfrie, y repongase para el uso.
Este úngüento untandose con él relaja el vientre, y purga el agua de los hidropicos: – sirve á los que padecen lombrices en el estómago, úntando las partes en que ellas las muerden; las mata y las hace salir por vomito y camara.
[p.] 137 /[Véase: LÁMINA XLIX]
[p.] 138 /Cuatro distintas especies de Lentisco, se hallan en estas Misiones, las dos de blanco: el uno es arbol grande y frondoso, que en la Provincia de Tucuman llaman Molle de Castilla: la segunda del blanco se halla en las lomerias en tierras pedregosas, y entre cascajales, el cual hace sus ojas mas largas, y mas claras en verdor, y algun tanto mas anchas y mas aromaticas, con mas recina en la superficie: sus flores á modo de racimos, algun tanto tiran al color amarillo blanquecino aromatico, y de muy suave olor, de estas dos especies se hace, ó saca un balsamo por Octubre y Noviembre muy efieáz, y seguro para todo genero de heridas, muy excelente, en la forma siguiente:
Cuando el Aguaraíbaí, ó Lentisco blanco menor está florido, se cortan sus cogollos y pomos de flor en cantidad, y quitando los bastagos leñosos se machacan muy bien sus ojas y flores, y puestas á cocer en tacho grande y capáz, se cubre la materia de agua, que sobrepuje cuatro dedos á la materia, y si estando al fuego se bá colando y exprimiendo muy fuertemente, ó con prenza, ó con palos atados á modo de mangual por lienzo fuerte y algo ralo: acabado de colar se vuelve dicha coladura al fuego, que es como leche cortada del cuajo, y se bá subiendo á punto: al principio el fuego fuerte, y al fin algun tanto suave porque no lo requeme, y quite su natural olor, y color, que el cual es de color de canela muy clara. Se conocerá estar en punto sacando alguna parte de él, y dejandolo enfriar, que tiene punto de melcocha no muy dura, y que echado en agua se bá entero á fondo sin deshacerse, el cual se apartará del fuego, y puesto en sus botes se guarda para el año, ó para años; pero con el tiempo se bá subiendo de punto, y llega á ponerse tan denso como el acibar sucotrino; pero asi duro cuando se quiere úsar de él se rebaja de punto con agua, ó con vino, y en cierto modo es mas desecativo entonces, y une mas presto las heridas, mayormente cuando se rebaja con vino: lo cual
[p.] 139 /cual se hace quebrantandolo menudamente, y puesto al fuego con corta cantidad de vino ó agua, se bá removiendo á fuego lento hasta quedar en el punto arriba dicho.
Puedo decir con verdad, que es muy eficáz en confortar las heridas dadas en nervios y contuciones del periostro.
Sus virtudes.
El Lentisco de estas tierras no produce almaciga en cantidad como el de europa, y la poca que produce es poco aromatica: por tanto proveyó el Todo-Poderoso á estas Misiones del Caaísí, que es eficáz y perfecta almaciga.
El Lentisco cocidas sus ojas, y bebido de su cocimiento cuatro onzas, reprime el flujo de sangre que sale por la boca: – retiene el flujo de vientre,– y el de la orina,– y los molestos vomitos, ahora sea la causa caliente ó fria.
Sus ojas machacadas y bien cocidas, hasta que consuman casi el agua, aplicadas asi calientes sobre el estomago hace lo mismo en detener camaras y vomitos, mayormente si al querer aplicar el estomaticon se polvorea encima el polvo de almaciga, ó del balsamo del Curií, (que es el Pino de estas tierras.)
Sirve este modo de emplasto admirablemente para las quebraduras de los huesos, y contuciones de cabeza y periostros, que es la tela que cubre los huesos, y en partes nerviosas.
El balsamo atráz dicho, á demas de curar con seguridad las penetrantes, y no penetrantes heridas, y restañar con grandeza el flujo de sangre que por ellas sale: sirve tambien en todos los casos arriba dichos, mayormente el que se disuelve en vino, y es mas eficáz en retener el flujo de orina,– y semen: – ó purgaciones blancas: – y restañar el flujo de sangre el que se disuel
[p.] 140 /disuelve en agua, y todo esto hace con mayor eficacia el sacado de las cortezas del lentisco negro, por ser mas astringente y menos caliente.
Hallanse en el Lentisco dos diversas escencias, la una caliente y humeda en la superficie de sus ojas y cortezas, y la otra fria, y seca en todo el resto de su sustancia. Pienso al fin del segundo grado, ó principio del tercero.
La almaciga de esta planta mascada, descarga los humores de la cabeza, aprieta los dientes que se menean, y corrije el anhelito corrompido: y dado perfume á las vasijas del agua que se bebe cociendolo primero, y poniendola ási caliente en la tinaja llena de humo de almaciga retiene la estangurria poco á poco, tomando dicha agua á la larga: – y lo mismo hace con el flujo de la incontinente orina, y semen, tomada fria en todo el úso ordinario.
[p.] 141 /[Véase: LÁMINA L]
[p.] 142 /El Aguaraíbaí ó Lentisco negro se halla en estas Doctrinas por las campañas, y lo mas muy de ordinario, y son dos en este genero, macho y hembra, por que el macho tiene las ojas mayores, y mas gruesas, y encadenadas unas con otras, con ciertas barbas, ó sarcillos, á modo de adorno de puntas por sus sarmientos, como lo muestra esta estampa. La hembra hace sus ojas desnudas de adorno, pegada al tronco, es mas abundante de semilla, mas pequeña y afeminada en todo; pero en virtud de confortar y reprimir hallo no ser menor que el macho, y tan recinosas sus ojas, bastagos y raices.
Sus virtudes.
El aceité sacado por cocimiento leve, y expresion de sus semillas, y bien curado al Sol, es único remedio para los que padecen flaqueza de nervios, ó calambres, úntandose con él caliente, y poniendo encima unos paños calientes despues de la untura: lo mismo hace en los dolores de las coyunturas que llaman artritide.– Quita el dolor de las quebraduras de los huesos, y ayuda á criar el poro para que suelden, aplicandolo en la forma dicha, lo mismo hace en las contusiones y magulladuras de los nervios, musculos y carne.
Iten. El balsamo que se sacan de las cortezas de sus raices sirve para curar heridas, mayormente aquellas de partes nerviosas, ó que se descubre á cortar nervios, y musculos: – para soldar los huesos quebrados cón llaga, porque aún tiempo cura la llaga y une el poro sarco, y despues para que cubra el hueso, y este balsamo es mas eficáz en estos casos de
[p.] 143 /de huesos quebrados, que el que se hace del lentisco blanco, aunque suele causar mas comezon á la parte.
Iten. Tomada una dragma de él desecha en vino, retiene las camaras de sangre, y todo flujo de vientre, principalmente la diarrea.
Tomando dos dragmas de él desleido en agua de llanten ataja el flujo de sangre del estomago que sale por la boca, y sorbido por las narices el que sale por ella: – y puesto en algodon empapado en la boca de la matriz de las mugeres ataja el flujo del menstruo inmodico, y esto hace mejor si se deslie en zumo de llanten, repitiendo á menudo su aplicacion por seis ó siete veces, unas tráz otras. Es aprobado remedio y sin peligro.
Sus cogollos y ojas tiernas cocidas y machacadas, y aplicadas á forma de emplasto á las contuciones y golpes, las conforta y mitiga el dolor, y esto hace mejor si se rocian con vino ántes de aplicarlas.
[p.] 144 /[Véase: LÁMINA LI]
[p.] 145 /Cuatro especies diferentes de Xalapa se hallan en estas tierras de las Misiones; pero la mejor para uso de medicina es la que aquí pongo su estampa, por ser menos fria, y mas amiga del estomago. Las otras tres especies son menos pobladas de ojas, y no tan abundantes de ([leche]) (r)amas ojas y flores: tienen sus ojas mas largas mas bellosas y no tan abundantes de leche las dos especies primeras: la tercera nace de ordinario en un solo tronco, sus ojas muy pequeñas y en gran copia, hace su copa á modo del pino de estas tierras, y la llaman los Indios Caá cambí Curií. Hay á demas de estas cuatro dichas otras dos especies menores, sus sarmientos muy sutiles, que se esparcen en contorno de su raiz sobre la tierra, y todas ellas son purgantes; pero muy enemigas del estomago: de suerte, que causan grandes congojas de vomitos, sudor frio, desmayos, y convulciones, que ponen en peligro la vida, como lo he visto y curado, á los que indiscretamente se la dieron por purga en cantidad doble de dos dragmas de su polvo en sustancia, que es sobrada purga, para el mas robusto una dragma, y para el flaco media
Sus vi[r]tudes.
La Xalapa cojida en estas tierras en la menguante de Luna de Abril, sacandola de tierra sin herirla ni quebrar sus raices, porque no desechen de si la leche, y luego que se sacan lavarlas muy bien de la tierra, y ponerlas al Sol, por espacio de tres dias, para que se condense su licor en su corteza, la cual al cuarto dia se aparta de lo leñoso de su raiz, y se pone á secar al Sol, hasta que se pueda hacer polvo sutil, el cual se pasa á cedazo mediocre, y se prepara en el modo siguiente: Polvo de corteza de Xalapa una libra: – aguardiente de vino
[p.] 146 /no bueno medio cuartillo, pongase en vasija vidriada, ó de plata, amasando el polvo con el aguardiente muy bien, y esto se tenga dos dias apretado en la tal vasija, y alcabo de ellos se pondrá á secar en la sombra, sobre alguna fuente ó plato ancho, y se irá removiendo, y cuando está medio seco se saca al Sol, hasta que de él se seque.
Estando en este estado purga excelentemente por abajo, y por arrib[a], como el antimonia, y es única purga para los que se requieren purgar el estomago por la boca, y no echar los humores en copia á las vias inferiores, y vejiga, sin hacer daños en lo interno, como los de las impreparar, que causan llagas, y discenterias.
Paraque purgue muy bien los humores flematicos, y gruesos por abajo, sin vomitos, la vuelvo á poner segunda vez en preparacion de aguardiente, y secarla como queda dicho, lo cual obra sin congojas, ni vomitos, siendo preparado con aguardiente de buen vino.
La purga de la Xalapa es soberano remedio á los que padecen enfermedades de humores flematicos, gruesos y crasos, como humores galicos, y dolores arteticos: – bubones: – incordios: – gota de frialdad y humedad: – sobre-huesos: – escrofulas, y lobanillos: – y lamparones tiernos, que repetida segunda y tercera vez intervalada por quince dias, quite todas estas pasiones, y las purga por camara, y orina, preparandose primero con dos ó tres xarabes, que preparen la flema, como es el cantuejo, ó de cinco raices, ó semejantes.
Iten.– En principio de enfermedades de camaras, catarros ferinos, lombrices y gusanos: es admirable remedio en los Indios, porque quita la replesion de que se ceban dichos accidentes, y los ataja, tomando de su polvo peso de un real de plata, que es una dragma, incorporado con conserba de corteza de cidra, como onza y media de conserba: es único remedio, y admirable, para purgar todas las pasiones arriba dichas, y á falta de la conserba de cidra lo doy en vi
[p.] 147 /vino como dos onzas, ó en caldo una media escudilla. La que se toma en conserba se puede tomar ántes de dormir, tres horas despues de haber cenado, ó por la madrugada, y dormir despues de haberla tomado. La que se dá en bebida por la mañana, que no duerma el que la toma hasta acabar de obrar.
Tengo por experiencia de la una preparacion, mata las lombrices, ó las atolondra, y las hace bajar por la camara unas muertas, y otras medias vivas atolodradas, asi como los pescados, que con su leche y polvo se cojen en abundancia, echandosela en el cebo con que se quieren matar, como es en masa, ó en afrecho, ó carne picada, que volviendose los pobres panza arriba bán tordeando por la superficie, ó tena del agua, sin volverse á hundir, y poniendose á la corriente se cojen en abundancia: los tales se han de sacar las tripas y entrañas luego que se tiran fuera del agua así vivos, porque así no son dañosos; pero para mas asegurar se pueden salpresar.
Los accidentes que causa le Xalapa se remedian y atajan con aguardiente, ó vino bueno bebido.
Es fria en el tercer grado, y humeda en el segundo, aunque su leche posehe partes agudas corrocibas.
[p.] 148 /[Véase: LÁMINA LII]
[p.] 148 /Caá Curuzú, que se halla por las campañas á las caidas de las lomas, y en sus cumbres: salen á veces de una raiz dos ó tres barillas vestidas de ojas en contorno, otras veces cada raiz sale su barilla, y en la punta ó extremo de ella su flor entre blanca y amarilla, de un olor aromatico y subido de punto, tirante al olor de las almendras de durazno tan vehemente, que con mucho excede al olor suyo: de suerte, que puesto en el aposento apenas se puede sufrir su olor de vehemente, por lo cual mas de dos veces lo he traido apartes de mal olor para con el de dicha yerba desterrar el de dichos aposentos, ó corredores: hallase que esta yerba echa sus ojas sin pezones, vistiendo su tronco á modo de crúz, de suerte, que todo lo tapa: es sobremanera recinosa toda la planta, mayormente su raiz, y solo cortandola la despide, siempre con el olor dicho, a modo de la que las raices del caáísí. Es gruesa su raiz como lo que caben en la mano cerrandola, y larga de un jeme, y á veces mas, otras menos recta metida á la tierra: Hallase en cantidad por las partes dichas en las tierras de San Luis, San Lorenzo S. Miguel, San Juan, y San Angel, y en los Apostoles, Concepcion y S.n Carlos tal cual mata suya.
Es caliente en el fin del segundo grado, y seca al principio del tercero.
Sus virtudes.
El Caá Curuzú seca sus ojas hecho polvo, y dado á beber en vino mata las lombrices y gusanos, y los hace echar por vomito y camara, tomando de su polvo media dragma en ayunas, ó el cocimiento de media onza de sus ojas y tallo con azucar ó miel en dos ó tres mañanas á reo: conforta dicho cocimiento el estomago, asi como el de los ajencos, purga la flema levemente por camara y orina: abre las vias, y con gran eficacia quiebra la piedra de los riñones y vejiga cuando la causa eficiente suya es de frialdad de di
[p.] 150 /dichas partes, ó humores frios y reumaticos, provocandolos por la via de la orina y camara, mayormente si se administra parte de sus ojas en cristeres, los cuales son eficaces á dicho efecto, y al de la eceatica de causa fria y humores viscosos, aplicando á la parte emplasto hecho de sus ojas machacadas, y medio fritas con infundia de puerco, ó caracúque miri, ó aceite, y lo mejor será en infundia de tigre, y cebo de toro partes iguales.
Asi mismo socorre todas las hinchazones flematicas de las coyunturas, y las resuelve en breve.
Iten. Para los espazmos de nervios no he hallado cosa mas eficáz, que la úntura de su composicion, que se compone de ojas flores, y raiz del caá curuzú una libra: – toro caá: tamanduaí miri: salvia, ó en su lugar Caaímbé morotí, que es salvia silvestre, y ruda ó manzanilla, de cada uno de estos media libra: – ojas de malbas doce onzas, todo machacado se pone en infundia de puerco ó de aceite libra y media: – cebo de toro de ocho ó diez años dos libras: pongase todo á fuego manso removiendolo á menudo, hasta que se consuman los zumos, y se deja asi enfriar por espacio de 24 horas, vuelvese á calentar y se cuela y guarda. Esta úntura disuelve los espazmos, conforta los nervios, y los dilata, y desopila con admiracion, administrandola siempre caliente, y con abrigo, hace sudar todo el cuerpo, y resuelve todo tumor y dolor originado de frialdad y humedad, sino es que haiga gran replesion, que en tal caso piden evacuaciones los casos. Es contra los vientos corrompidos y pestes.
[p.] 151 /[Véase: LÁMINA LIII]
[p.] 152 /El Caáné miri que dice el Indio, á diferencia del caáné guazú, que llama al Eneldo, lo hay por todas estas tierras en grande abundancia mayor, y menor: el mayor es el que aqui doy por estampa: el menor es ratero, tiende sus bastagos al suelo, sus ojas son menores, y crece de á tercia cuando mas; pero el grande de á vara, y vara y media en partes fértiles y humedas, muy cargado de semilla toda su copa y bastagos, con profundas raices metidas rectas por tierra, de olor grave y agudo en todas sus partes, amargo, picante y ardiente al gusto, mayormente su semilla y raiz.
Es caliente en el cuarto grado, y seco en el t [sic]
Sus virtudes.
Porque hallo desdice esta planta en estas tierras de la original de Plinio en la flor y semilla, la pongo por dibujo; pero es el verdadero Lepidio de Plinio, ó heberide de Democrates, mayormente el menor lepidio, que cierto no le falta circunstancia alguna: y Galeno dice la heberide, y el lepidio solo en el nombre se difieren, y del mismo sentir es Pablo Egineta, y así por la experiencia en la esceatica se conoce ser él, porque á demas de tener todas las partes de Lepidio tiene sus efectos en abrazár, y escarificar el cuero dentro de cuatro horas su semilla y raiz, y así tengo en esta parte por mas eficáz el menor, del cual he úsado mas de dos veces contra la esceatica, y coyunturas contusas, á donde se embebieror [sic] dolores frios, aplicada en lo forma siguiente: Por no levantar ampollas y hacer llagas para la esceatica: ojas, corteza y semilla de Lepidio una libra, muy bien machacada, pongolo á cocer en medio cuartillo de vino genezoso, y á medio cocer le echo me(dia) onza aceite de ruda, ó manzanilla, teniendolo tapado, vuelve á hervir hasta consumir casi todo el vino, y caliente lo aplico á
[p.] 153 /á la esceatica por espacio de un dia, que aunque enciende el cuerpo no es caustico, mas es necesario meter en baño despues, porque el vino y aceite apagan su agudeza: echanse ántes ayudas comunes, á donde en lugar de eneldo pongo lepidio, y son únicas en el caso: – como tambien en desopilar la matriz.– No se echen á mugeres preñadas, porque al punto mueve y mal paren, como se ha visto, q.e por sospechar ser mal de la matriz, y no preñazgo, luego movió y mal parió. Valense mucho de esta planta para la retencion de los meses, úsada por perfumes, bahos de su cocimiento, y labatorios por abajo: en la provincia, y cierto matazano se atrevia á darla por bebida al sexo femenino; no sin grave riesgo de esterilidad, que cierto es de temer.
Con solo soazar el Payco y bien caliente descalza la muger pizar sobre él, y luego asentarse en él, llama el menstruo, y purga la madre, arranca la sangre retenida del parto, y las pares, y lo mismo hace su baho sin darlo por bebida: segun estoy informado de personas fidedignas, bebida cuatro onzas de su cocimiento, en que se haya puesto dos dragmas de su semilla, ó tres de sus ojas con una de miel mata las lombrices y gusanos. Toda la yerba echada por casa mata y avienta las pulgas, y si por dos dias arreo riegan con su cocimiento el aposento, no solo no cria pulgas; pero se mueren las que se trahen de afuera, y en toda la semana no se verá pulga en su aposento, he visto treparlas por las tablas del cancel, y á todo tropel salir á fuera huyendo de su olor.
[p.] 154 /[Véase: LÁMINA LIV]
[p.] 155 /Aunque mi intento cuando comenzé esta obra, no fué el escribir ni dibujar ninguna de las plantas que trahen dibujadas los demas herbarios: todabia por el bien de estos pobres Indios, déstruidos de medicos y medicinas, me veo obligado á darles á conocer las mejores y mas útiles, y necesarias á sus dolencias, q.e con tanta abundancia producen sus tierras, como son la Verbena, Birga aurea, Calaminta, Dictamo, Poleo, Aristoloquia, Palo Santo, ó Guayacán, y asi mismo, porque hallo que toman unas yerbas por otras, y asi mismo palos, y para librar de algunas dudas, que hay á cerca de las figuras, y grandor, porque por razon de ser estas tierras muy humedas producen asi las ojas, como las flores y ramos de mayor grandeza, y algo inmutadas en las flores, y por tanto dibujo las ojas de cada planta del tamaño q.e es. Tiene la Verbena sus tallos cuadrados encima de los cuales hace sus semillas en unas espigas á modo de canelones de disciplinas delgadas, en las cuales bá poco á poco echando su flor, conforme ellos bán creciendo, como aquellas del llanten, las cuales son moradas y muy amargas: la semilla pequeña, y parduzca ó lara. Llamanla yerba sagrada palomera, (Peristereom en Griego,) por lo mucho que las palomas se regocijan y alegran con ella, y procuran revolearse, y habitar á donde ella nace. Hallanse de esta yerba en estas Doctrinas cuatro distintas especies, es á saver: la que aqui dejo pintada, y otra mas delgada, y mas abundante de ramas, y asi mismo de flores y semillas: las ojas mas pequeñas, y asi mismo los tallos muy sutiles, que es la hembra, y la que dejo estampada es el macho, segun Plinio, y otros varios herbarios. Las otras dos especies, la una se halla por los campos, la cual hace un solo tallo, muy ralos sus ojas asperas, y poca flor ó canelones, muy pa
[p.] 156 /parecida á la Verbena la cual de ordinario se halla muy sola, y en disierto esta tal, es la que los Valencianos cojen por yerba de la sangre: la cual deshace el bazo, y saca la sangre y agua contenida en él por los poros. La cuarta especie nace en los pantanos, y creo es el macho de esta dicha sanguinaria: tiene su tallo de dos varas de alto, sus ojas muy grandes, y asi mismo gran copia de canelones con su flor moradas [sic] en lo alto del tallo, el cual es muy aspero, y grueso, como asi mismo sus ojas: tengo las dos por una misma generacion, aunque la una se halla en partes secas, y la otra en el agua.
Sus virtudes.
La Verbena, ó yerba sagrada comun, son dos, macho y hembra, las cuales posehen una misma virtud; cocidas en aceite, ó fritas sus ojas despues de machacadas, y úntandose por espacio de tres dias la cabeza con él tibio, quita todos los antiguos dolores de cabeza, y restaura los cabellos perdidos, y establece los caducos y que se quieren caer, cuando los tales dolores proceden de causa fria.– Sus ojas y raiz cocidas con vino bebidas, y aplicadas á forma de emplasto atajan las llagas que bán cundiendo, y el fuego de San Anton.
Dase á beber contra las fiebres tercianas el tercer nudo con todas sus ojas, comenzando á contar de la raiz: y contra las cuartanas el cuarto, y esto hace con mayor eficacia cojiendola el primer dia de Luna, como lo muestra la experiencia. Tomando su cocimiento en ayunas con unas gotas de vinagre de buen vino, y una onza de miel, ó azucar, y por espacio
[p.] 157 /cio de tiempo úsada es admirable remedio contra las fiebres malignas, y putridas: – contra la Itericia.
Tomando de sus polvos dos dragmas en vino d.e mañana, su cocimiento gargaricandose á menudo reprime y cura las llagas de la garganta, y boca.– Cocidas sus ojas y aplicadas á forma de emplasto mitiga las hinchazones, y inflamaciones antiguas, y las llagas que bán cundiendo, y mundifica las muy sucias.
Su cocimiento bebido por espacio de tres dias suelda las venas rotas en lo interno, y saca por sudor los cuajarones de grumos de sangre, ó por camara, ó por orina, por donde mejor conviene.
[p.] 158 /[Véase: lámina LV]
[p.] 159 /Cuatro especies de Carqueja hallo en estas Misiones, la primera es la que aqui dejo estampada, que es de ojas tan anchas como un dedo index, la cual nace á las orillas de montes, y entre matorrales: la segunda asi mismo se halla entre tamanduaí, que son ciertas especies de xaras: la tercera nace en partes humedas, y á orillas del agua, la cual tiene sus bastagos mas altos, las ojas mas angostas y mas largas, y mas recias: la cual carga de ciertas florecitas blancas, á, modo de botoncitos. Las otras dos especies arriba dichas florecen; pero jamás he podido hallarles semilla, y asi juzgo, que son producidas del aparato de la tierra, y astros, ó rocio. La cuarta especie se halla por cerranias, muy pequeña, y muy menuda de ojas; pero muy aguda y ardiente, la cual no dudo tiene partes muy corrocibas, y que para el uso de llagas que requieren comer y extirpar carne fungosa es única, y aún para atajar corrupciones de hueso.
Sus virtudes
La mejor Carqueja para el uso de medicina hallo ser la mayor, y á su falta la segunda de ojas mas angostas, y mas poblada de ramas, por ser menos agudas y no tan ardientes. Las cuales cojidas en el mes de Julio, y secas hecho manojos, y guardadas para el año ahorra muchos úngüentos inventados para limpiar y curar heridas.
El modo de usar la Carqueja es como sigue: Se coje un manojo de Carqueja medio machacada, y se pone á cocer en tres cuartillos de agua, y cuese hasta mermar la mitad, y dejandola enfriar se cuela, y se exprime muy bien, y su
[p.] 160 /su cocimiento tibio en tiempo de frio se lava muy bien la herida, ó úlcera, si dicha herida es putrida, ó corrociba se le añade un poco de miel de avejas al cocimiento, asi en las úlceras cabernosas, como en las cocohetes, con propiedad oculta, y en las cancerosas echado con jeringuilla, y para encarnarse las llagas, y encorar se hade poner á secar la Carqueja que se coció, y bien molida sutilmente se hade pulverizar la llaga despues de haberla lavado con el cocimiento, la cura aunque sea muy vieja y callosa: y para tales llagas callosas es mejor la pequeña, ó cuarta especie, y á su falta la tercera especie, por ser mas corrociba.
Iten. La Carqueja cojida verde sin machacarla, media onza de sus ojas, y puestas á cocer en un cuartillo de agua, y que dé dos hervores, dejada enfriar y colada, y su cocimiento volviendolo á calentar, infundiendo cuatro ojas de borraja, y medio puño de Amanbaí miri, volviendo á colar esta segunda infusion, y poniendole seis onzas de azucar blanca, ó almiba([l]) (r) clarificado es el mejor lamedor de cuanto he experimentado para curar llagas del pecho, y sacar la materia por la boca: ahora, sean las causas externas de golpes, ó por empiema, ó pericumonia, ó por haber quedado de alguna penetrante herida sangre estravasa, ó por llaga del pulmon, porque tengo reconocido en esta yerba lo que dicen del ([él]) escordio, que prreserba la corrupcion, de suerte, que la carne muerta que se envolviere entre la carqueja no se corrompe, ni agusana.
[p.] 161 Ten /Tengo de ella hechas las especies que dicen del escordio, y pasado mas adelante con mejores sucesos que con el escordio, porque es mas encarnativa, y menos acre, y mas amiga de la naturaleza humana.
Tengola por caliente en el segundo grado, y seca al fin del tercero, ó á principio del cuarto, por lo cual no se puede dár por bebida, sino es templando su sequedad, como dejo dicho.
Advierto, que lo mejor es co([m])cerla en cosas de acofar ó cobre, mayormente cuando se hade úsar por bebida, porque con su agudeza saca el sabor y cualidad corrociba del cobre.
Iten.– Sus ojas verdes machacadas, y puestas á las llagas con gusanos las mata, y cura la llaga, y lo mismo hace con animales, que con hombres, como perros, caballos, bueyes, y ovejas, como lo muestra la experiencia.
No pretenda matar los gusanos internos con ella, dandola alguno por bebida, porque con la preparacion pierde las partes corrocibas, y no se puede dár sin prepararla en el modo dicho, porque es tan seca, que mata á la larga, en dos meses ó menos con fiebre Etica.
[p.] 162 /[Véase: LÁMINA LVI]
[p.] 163 /La yerba del Toro, que el Indio llama asi, por vér que los toros, bueyes, y novillos la buscan y la pacen, ó comen con gran gusto, hasta consumir sus troncos, y es la cosa que dicha yerba consta de partes muy emolientes y calientes, cual jamás he visto semejante, ni he leido de yerba alguna, pues excede y sobrepuja al meliloto en ablandar, y resolver durezas, y relajar el vientre, y por tanto es tan buscada de los toros para desatorar el vientre y entrañas, de las bolas que les origina la aspereza del pasto de estas tierras, que es muy aspero y muy seco, por la braveza y acervidad de la tierra, y asi aunque brutos con instinto natural la buscan: es dotada de un olor suavisimo y muy aromatico como de yerba buena, y toronjil, misto sus flores son como de retama; pero entre amarillas y blancas, de un vacio graciocisimo, como aquel de las mosquetas y muy olorosas: su raiz es grande y gruesa, algo carcomida á trechos: nace á donde hay tierra negra, no muy humeda y algo frezca: la hay en abundancia en las campañas de San Angel, y San Juan, y por tal cual parte de las Doctrinas, mayormente cercana á lomerias de tierras, y por el Paraná en partes de tierra algo negra.
Consta sus raices de varias ramas, mas de media vara en alto, ó de dos tercias, toda ella expele de si tal olor, que de lejos se percibe su fragancia. Hallo que los Indios la úsan en sus enfermedades para camaras de humores muy acres con fiebres, asi por ayuda como por bebida, con admirables efectos de mejoria. Llamanla algunos malba campestre, ó cimarrona, por vér tiene visco como la malba; pero muy poco han reducido sus virtudes, cuando por sus partes donde está ella está pregonando las muchas que posehe, como diré las que yo tengo experimentadas.
Sus virtudes.
Sus ojas cocidas y machacadas hecho á modo de úngüento con in
[p.] 164 /infundia de gallina, ó de puerco sin sal, aplicado á las apostemas reveldes y crudas, ó las resuelve ó las madura, quitando y mitigando el dolor, y si se le añade un poco de levadura las abre, sin ser necesario apostemero ni lanceta. Es caliente y humeda en el segundo grado.
Iten. Cojida frezca y machacada, y puestas unas gotas de vinagre enjuagandose con su cocimiento desinflama y ablanda los flemones de la boca, mayormente si se tiene dicha yerba dentro de la boca, entre el labio y las encias.– Bien cocida en vinagre la corteza de su raiz, ó las ojas, resuelve el flemon por grande y duro que sea: – asi mismo aplicada al principio á cualquiera otra inflamacion de apostema, con gran dolor en artejos, ó coyunturas la resuelve y la repele.
Bebido de su cocimiento, como medio baso de los grandes, (que es medio cuartillo,) con una raiz de contra yerba, echandole un poco de miel de avejas, es único remedio en las camaras pestilentes y malignas, porque lubrica el vientre, y es antidoto contra la fiebre, sacando por los poros su malicia: por lo cual aconsejo se abriguen despues de tomada, la cual se tomará caliente como sudor: y si se le echa unas dos ojas de borraja y piedra bezar es mas sudorifica, y mitiga los dolores internos, asi del ventriculo como del higado, intestinos: – y si de su cocimiento cocido con afrecho labado se echan labativas, quita los pujos colericos, y tenesmos, (que es cuando se tiene mucha gana de hacer camara, y no se puede.)
Iten. Su cocimiento bebido frio en lugar de agua, es muy saludable á los que padecen obstrucciones de vías, durezas de vientre, retenciones de menstruo, congelaciones de escirros en los miembros internos: flucciones de flema salada á los riñones y vejiga, que cerrando las vias forman piedra, y si toman de ella una dragma, y otra de raiz de Cara
[p.] 165 /Carachírá miri es único remedio en deshacer la piedra, y abrir las vias de la orina, tomando de su cocimiento medio cuartillo en ayunas, con una onza de azucar cande, ó miel de avejas á su falta.
Iten. Sus ojas secas tostadas y molidas, tomando de su polvo una dragma en agua de yerba buena, retiene los flujos de vientre, que provienen de relajacion del estomago, por frialdad, ó flaqueza, y si por acrimonia de humor colerico en agua de llanten, ó rosa seca, ó de cebada tostada primero de cocerla.
Hallo ser única en las ayudas purgantes, que se hacen de cabezas de carnero, en lugar del meliloto, ó de los mercuriales, que son único remedio para purgar por abajo los cuerpos que no se puede por arriba, hecha en la forma siguiente.
Se tomará una cabeza de carnero viejo, quitado el cuero, ponla á cocer en una Olla, que tenga cuatro azumbres de agua, y en estando á medio cocer le irás echando las yerbas siguientes: – Manzanilla, Eneldo y Ruda, de cada uno un puñado, cuezan medio cuarto de hora, y alcabo de él pón Toro caá c[u]atro onzas: – Bledos blancos, parietaria, mercuriales, malbas, raices de borraja, y de achicoria, y de esparragos un puñado de cada uno: Afrecho lavado, cuezan hasta que la carne de la cabeza se despegue de los huesos, y si fuere tan dura, que asure mas que la mitad del agua, podrás añadir de otra agua caliente, de suerte, que quede en dos azumbres de cocimiento, del cual se echan ayudas, añadiendo á cada una onza de miel de avejas, media cuchara de sal, y dos onzas de aceite, ó caracuqüé miri, tomanse por mañana, ó por la tarde, como mejor se hallare el paciente, cada dia una.
[p.] 166 /[Véase: LÁMINA LVII]
[p.] 167 /Hallanse dos plantas tan parecidas en las ojas por estas Doctrinas, que solo por el color y olor, y figura de la flor se distinguen, porque el ajenjo pontico hace su flor á trechos del tallo de color dorado, y suave olor: hallase cerca de las aguas en partes de tierra pingüe, y á veces cerca de los sembrados á sus orillas. La verdadera Artemisa es muy frecüente y cercana á los pueblos por los sembrados, y huertas, es mas oscura de color y verdosa: su espiga de la flor que la hace seguida en la punta de los tallos, aunque al sazonar algun tanto amarilla, y cierto que le falta muy poco para alcanzar en virtudes al Absintio pontico, dado, que no es tan confortatiba del estomago, ni de tanto calor como dicho absintio, y cierto, que á falta de este me he valido de aquella varias veces con buen suceso, poniendo un tercio mas á la docis: crece el absintio demas de vara en alto, y la artemisa poco mas de media vara.
Sus virtudes.
El axenjo pontico es único remedio en todas las pasiones de flaqueza y relajacion del estomago, mayormente en las que provienen de crudezas y frialdad, y humedad, y asi mismo socorre á las pasiones y enfermedades del higado, con notable confortacion, y con su amargor mata las lombrices y gusanos: – provoca y purga los humores colerico por camara y orina: – empero, no aprovecha nada á la flema contenida en el vientre, porque con su notable estipicidad la detiene, y lo mismo cuando hay flemas en el pecho, ó pulmones, mayormente cuando es flema gruesa y y [sic] pegajosa, y asi en tales casos no conducen nada á tales pasiones, por la razon arriba dicha: son muy amigos del higado, y gratisimos al estomago, por donde dispiertan el apetito perdido, y confortan la digestion: masados con yerba buena y le
[p.] 168 /levadura, y vinagre rosado, y aplicado sobre el estomago, á forma de emplasto, notablemente restituye la gana de comer de muchos dias perdidos: sirve á este efecto tambien el vino de axenjos en su preparacion. Trata Dios Corides en el 5º. libro. Es el Absintio pontico caliente en el primer grado, y seca en el segundo, ó en el fin del tercero. En Cordova se halla el Absintio santonico por maleza, á modo decir vulgar, y el romano arriba del sozabon de la toma, á las orillas del rio, cerca de los sauces. No he visto por estas tierras el vulgar y ordinario axenjo de España, el cual con ser muy amargo y de ingrato olor es astringente, y poco amigo del estomago, y asi poca falta ó ninguna hace á donde está el Pontico, ó romano, que todo es uno en virtud y fuerzas, segun Andres de Laguna, y Mathiolo Senence.
Hallanse dos especies de Artemisa en estas tierras, la una que es la mas ordinaria y vulgar, que casi se nos quiere meter en nuestros aposentos, y corredores, segun es de cacera. La segunda especie es mas silvestre y cautelosa, pues solo se halla en disiertos y despoblados lugares, por las campañas y cerca de los arroyos, ó rios, es mas pequeña que la vulgar artemisa, que es la que doy por estampa: asi mismo es mas blanquecina sus ojas, y asi mismo menores; pero en la semilla es mas abundante, y su flor mas olorosa, y lo mismo toda la yerba, por donde la tengo por mejor, y mas eficáz en medicina, por ser mas amarga y aguda, algun tanto mas que la domestica, y amiga de poblados, y asi la silvestre es mas eficáz, y mas pronta en sus operaciones y virtudes. Crece la domestica á veces de vara de alto, de uno, ó mas pies de solo una raiz que no guarda orden; pero la silvestre crece de á tercia cuando mas, y de solo un tallo muy delgado y sutil, las dos hacen algun tanto bellosas sus ojas, y ta
[p.] 169 /tallo, el cual es á veces algo esquinados [sic], tirante á rotundo.
Sus virtudes.
Su cocimiento es útil á las mugeres para atraher el menstruo, las papares [sic] y el parto, si se sientan sobre él: – sirve tambien para desopilar la madre, y relajar sus inflamaciones. A demas de esto deshace la piedra, y provoca la retenida orina, aplicada sobre la verija. La mesma yerba provoca el menstruo.– Su zumo incorporado con mirra y puesto dentro de la natura atrahe la Madre, las mesmas cosas, que el cocimiento ya dicho.– Bebese tambien tres dragmas de su zumo para los mismos efectos. Es caliente en el grado segundo, y seca en el fin del primero. Con la cual facultad consta de partes sutiles, y tiene cada una de ellas potentisima virtud para desopilar la matriz, y todos los interiores miembros, y en especial la flor de la menor llamada ajanacia de algunos: – dando de sus flores machacadas con miel á los niños les mata las lombrices y gusanos del vientre y cabeza.
Algunos llaman á la matricaria Artemisia, y cierto que poco se engañan, pues hallo en ella la misma virtud, que en la Artemisa, dado que su flor y oja es muy distinta, porque su flor es como aquella de la manzanilla, y sus ojas como aquellas del apio, asi acerradas y compartidas. Nace solo esta yerba por los huertos, y jamás la he podido hallar por disiertos, ni despoblados, y asi llamala el vulgo yerba de Sta.* Maria, y cierto que le cuadra el nombre, porque en su olor y fragancia desde lejos dá á entender á donde está. (¡Virtud propia de las virgenes! y verdaderas religiosas!).
[p.] 170 /[Véase: LÁMINA LVIII]
[p.] 171 /El Orozús de estas Misiones, y de estas Provincias del Paraguay es muy distinto en todas las señales estricicas del de Europa, aunque muy semejante en las cualidades dulzor, y gusto, y en el olor.
Hallanse por estas Misiones dos diferencias de Orozús, el que aqui dejo estampado que hace sus varas derechas del altor de una tercia y mas: las flores amarillas, y unas baynillas á modo de frisoles con cuatro ó cinco semillas á modo de lantejas, aunque menores. La segunda especie es muy semejante en las flores y ojas; pero muy distinta en los bastagos, porque los hace mas largos, mas delgados y hendidos por tierra, es menos fértil en semilla, y sus baynitas menores como aquellas de las lantejas, con dos ó tres granos en bayna. Su raiz es menos dulce, y algun tanto astringente, por donde no lo tengo por muy pectoral; pero para cuando se pretendiere mundificar el pecho ó estomago, confortando y costriñendo á un tiempo, como en las grandes caidas, ó porradas, que hay sangre estravasa en el pecho y estomago, y estos contusos, ó dislacerados lo tengo por mejor, que dado que no sea tan emoliente y anodino, es mas confortante, y preserbativo de corrupcion, y asi digo, que el primero es muy semejante, y aún mas dulce que el de Europa, pues yo he usado muy rica azucar de su zumo, á modo de pastillas.
Sus virtudes.
El Orozús, ó Regalicia dicha, es el perfecto y verdadero orozús, que por escrito nos dibuja Dios Corides, aunque lo contradice Andres de Laguna diciendo: estar depravados y corruptos todos los codices griegos y antiguos en el tal capitulo, y cuando concidero las palabras de Dios Corides, segun las virtudes que alli le atribuye, y en decir, que en algun tanto acerbo, ó astercivo al gusto,
[p.] 172 /to, digo: no faltarle letra de la verdad, ni deja duda de que se puedan haber engañado Andres de Laguna, y sus secuaces, como se puede ver por la experiencia, que en arrancar los humores gruesos del pecho, en deshacer los grumos de sangre en él estravesados, y sacarlos hecho materia por escarro, excede al que en España nos venden por Orozús, el cual no es verdadero de Dios Corides, ni en figura, ni en cualidades, pues veo es muy inferior en las dotes y virtudes, que le atrube [sic] su autor no dudo.
No dudo, que Andres de Laguna no anduvo la Siria, y toda la Grecia, á donde Dios Corides descubrió, y estampó muchas de las yerbas, y que por la divercidad de regiones, aunque sean lo mismo en virtudes y cualidades, no lo son en figura y grandor, porque en las cerranias y partes secas son menores, que las de los llanos, huertos o prados y son mas eficaces, y fuertes de vigor, por su menor extencion, por cuya razon se usan en menor cantidad las de cierras que la de los llanos, porque son estas mas flacas que aquellas, y mas aquosas, por lo cual crecen con disformidad: causa que me ha movido á darlas por estampa algunas que desdicen del grandor, que recitan los autores, que por ser las mas necesarias á nuestras comunes dolencias, me parece necesario asegurar su estampa en estas partes, como es el Orozús, Mercuriales, Aristoloquia, Lepidio. &c.
La raiz del Orozús despues de limpia, y raida su piel, hecha pedazos, ó quebrantada, una onza de sus polvos, y dos de pazas sin sus granillos, ó de pulpa de higos, y puestas á cocer en tres cuartillos de agua, hasta que se consuma la mitado [sic], y colado, y bien exprimido ponerle una libra de azucar y subirla á punto de lamedores, y pumandolo muy bien, y tomando á cada media hora con unas plumas poco á poco
[p.] 173 /co, como quien lame, socorre á todas aquellas pasiones catarrales, que caen de la cabeza al pecho, y asi mismo las reumaticas, ó las que de otros miembros internos mandantes fluyen al pecho, y pulmones.
Como en el dolor de costado, asma, dismia, pulmonia, empiematicicas, y en fin saca todas aquellas materias que de heridas penetrantes del pecho se hacen de la sangre, que en lo interno se estravenó, y cuajó por esputo: tomandolo á la larga, hasta estar del todo bueno del gravamen del pecho, y tóz. Esto tengo con mas de cuatro hecho la experiencia, que atravezados el pecho de lanzas y balas, en las guerras que me hallé, que nadie pensaba que los tales pudiesen vivir 24 horas, por ser tales las heridas, que se les podia dár resuello, porque el viento venia por ellas, por mucho que se cosiesen y tapasen con balsamos, y asi mismo porque la sangre congelada, y engrumecida les tapaba la respiracion, y para deshacer la tal congelacion de la sangre, y comenzarla á corromper tomaba dos cucharas de yerba, y las ponia en agua fria, como cuatro onzas, batiendola muy bien, y cuando veia que estaba bien infusa le ponia una cuchara no llena de sal molida, y encima agua caliente hasta llenar el mate, templandoselo para poderlo beber, y repitiendo este remedio hasta la tercera vez en las veinte y cuatro horas primeras deshacia los grumos, y soltaba la respiracion, y al tercero dia comenzaba á salir hecha materia con el lamedor: con la ayuda de nuestro Señor, que sea bendito por todo.
[p.] 174 /[Véase: LÁMINA LIX]
[p.] 175 /El Bledo que el Indio llama Caárurú, es en dos maneras, uno blanco de ojas, y asi mismo de su espiga de semillas con algunas como manchas jaspeadas en las ojas, las cuales hacen del tamaño que aqui pinto: su raiz es de ordinario una sola muy larga, y metida á las entrañas de la tierra, tiende sus ramos en contorno de su raiz pegados á la tierra, asi como la grama, que es el que aqui dejo estampado: hallanse algunos que levantan de tierra sus ramas, las cuales son poco manchadas sus ojas, y mas claras las manchas, el cual tengo por el macho, y la que aqui dibujo por la hembra, la cual es mas eficáz, y mas aperitiva asi en el purgar el vientre, como en p[r]ovocar la orina. Hallase otro muy semejante en la figura, y artificio de sus ojas y semillas; pero muy menor de ojas, y sin mancha los bastagos, mas delgados, y las espigas en mayor abundancia, y bien pobladas de semillas: las ojas con un verde oscuro, el cual es mucho mas eficáz que el blanco, pues con la mitad de cantidad que de el se tome se ve mas pronta y violenta evacuacion, asi tomado por bebida como en los cristeres.
Sus virtudes.
Todas las especies de Bledos comidas sus ojas cocidas con caldo de carne, son lubricantes del estomago y vientre; pero para comer son mejores aquellos que no han echado flor ni semillas, mayormente estas dos especies menores, que se hallan muy de ordinario en las huertas, y al rededor de los sembrados, y en medio de ellos, y por los parajes abatidos, al rededor de las casas por donde pisan, y caminan de ordinario: en tierras estercoladas cerca de viviendas, que parece se nos quiere dár á conocer y meter por nuestras nesecidades.
Una onza del Bledo negro, que es el mas pequeño y aparraga
[p.] 176 /gado á tierra, cocido en un cuartillo de agua, hasta mermar la tercera parte, tamado [sic] su cocimiento caliente con poca azucar, suelta la retencion de la orina sin peligro alguno, y libra de los dolores y congojas, que causó dicha retencion: mueve el vientre si al dia siguiente se vuelve á tomar la mitad de la cantidad dicha, y juntamente las arenas de los riñones y vejiga, y el blanco hace lo mismo; pero en doble cantidad de sus ojas ó cogollos con sus tallos, ó á lo menos onza y media: tomando sus ojas y tallos por yerbas en los guisados abre las vias, y ablanda el vientre astricto y seco, y es admirable remedio á los que padecen de mal de piedra, tomadas un dia si y otro no.
Una onza de cualquiera de los dos puesta el cocimiento en los cristeres, ó ayudas los agusa, de suerte, que hace hacer cinco ó seis camaras muy copiosas como de purga, famosa ayuda para repleciones de humores gruesos, que causan convulciones, y tupores, ó perlesias: doy la confesion en el modo siguiente, para tales casos, y aseguro que con muy buenos efectos.
Malbas, manzanilla, eneldo, y parietaria de cada uno media onza: – Bledos una onza: – afrecho lavado un puñado, cuecese todo en tres cuartillos de agua, hasta mermar la mitad, y colado se le añade miel de avejas cuatro onzas: – sal media onza, ó una: – Aceite dos onzas, todo bien batido, se echa de este cocimiento dos ayudas cada dia, por la mañana, ó por la tarde, que son unicas en las retenciones y durezas de vientre; en los que padecen de piedra, y mayormente en los que de mucho comer están repletos, ó se aitan, causa de espazmos, perlesias, atontamientos, baydos de cabeza, y de varios accidentes.
[p.] 177 El /El Bledo blanco cojidos tiernos y puesto en la Olla con su poco de peregil y coles, relaja suavemente el vientre y estomago, no quiere ser de ordinario, porque provoca tan fuertemente la orina, que debilita las fuerzas, causa que me valgo de él para los que padecen de hidropesia, y itericia: – opilaciones de crudezas: – repleciones de humores crudos, y eumaticos: – ahogos de corazon, con falta de respiracion.
La corteza de su raiz es en todos estos casos mas eficáz, como asi mismo los pomos, ó espigas de su flor y semilla.– Cojida una de sus raices y raspada de la tierra, úntada en aceite y metida por cala, descarga el vientre de los escrementos, y lo mismo la matriz de las mugeres.
Los polvos de la corteza de su raiz, despues de bien seca al Sol, y metida sutilmente tomados por las narices descarga la cabeza de los pesados catarros y romadizos, y de los antiguos y molestos dolores de cabeza, y lo mismo hace el cocimiento de toda la yerba sorbido por las narices dos veces al dia, con mas eficacia que la raiz de acelga, y semilla de fienogreco, ó alobas.
Estas dos especies de bledos pequeños nos [sic] los ([d]) (v)ió Dios Corides, ni Andres de Laguna, ni yo tampoco en España, á donde todos los de allá crecen en alto, y hay blancos, colorados y negros, y si yo no los viera úsar con buen suceso no reparára jamás en cosa tan abatida y ratera.
Tengolos por calientes en el primer grado, y humedos en el segundo.–
[pp.] 178 y 179 /[Véase: LÁMINAS LX Y LXI]
[p.] 180 /Hallanse á cada paso por las Campañas y tierras de lomerias á sus faldas el Eupatorio de Mesué, ó Agrimonia, que el Indio dice Mbuí guazú al grande, y miri al pequeño, que es el que nos dibuja Mesué; pero el grande se conoce ser el verdadero Eupatorio que no deve nada al que nos dice Dios Corides, el cual hasta hoy no he podido descubrir. Llamase tambien el Eupatorio de Mesué alto agerato, y en algunas partes Agrimonia: crece en alto como dos varas: el tronco ó pie del grosor del dedo pulgar, del cual sale cierta goma muy adorifera, aguda algun tanto, y amarga al gusto, muy blanca y reluciente: de la cual he usado sin temor en provocar la orina, y abrir las obstrucciones mas ciegas y crudas, dandola en cocimientos de grama, ó de raices de esparragos con un poco de azucar. El segundo es pequeño como de media vara, sus ojas dentadas y pequeñas: las del grande son del tamaño de las del Coquerí, anchas de abajo y puntiagudas, con un bello sutisimo, á modo de felpadas, blanquecinas, y sin acerraduras, (ó dentadas:) Florecece por Febrero y Marzo: su flor es morada, y ántes de rebentar amarilla un poco, y mucho mas despues de seca: hace una copa de espesas cabezuelas, como se deja vér en la primera estampa, muy suave y de grato olor al celebro y estomago; pero muy amarga al gusto.
Sus virtudes.
Muy poco conocida es esta planta en las Indias, siendo asi que se halla tan familiarmente en estas tierras de la America, en todo lo que yo he andado; pero la mejor es la que se halla en partes de Cerranias, como son las del Tucumán, Sa[l]ta, Cordoba, y en estas Misiones, en las del Paraná, y de la otra banda del Uruguay: en los pueblos de San Luis hasta el de San Angel. Tiene virtud el Eupatorio de abrir universalmente todas las vias
[p.] 181 /vias del cuerpo humano: – provocar la orina, – y quebrar la piedra de riñones y vejiga: – resolver por orina el agua de los hidropicos: – matar las lombrices y gusanos: – en curar todos los males del higado, por lo cual se llama Eupator, que en Griego Eupator que dicho Epar es el higado, y por haberla descuvierto la primera vez el Rey Eupator, y asi conocidamente tiene su mayor eficacia en curar los efectos del higado, mayormente los que provienen de humores crudos, que por formar obstrucciones, y estas corromperse, y algunas veces envenenarse causan enfermedades muy peligrosas.
Iten.– El cocimiento de toda ella, esto es, su flor semilla, ojas y raices cocida en vino, y dado de él á beber como cuatro onzas, socorre notablemente á los mordidos de Serpientes, y á los heridos con instrumentos envenenados, como son flechas y dardos, de ordinario preparados con venenos muy frios, de animales ponzoñosos corrompidos, ojados pudrir, aunque tambien lo suelen hacer con yerbas: – asi mismo mata las lombrices y gusanos del higado, estomago y vientre: – y si se sorbe por las narices con vino su zumo mata los de la cabeza y hueso crivoso, y su eficacia se conoce en las gusanera de los animales y hombres.– Sus ojas machacadas con únto de puerco á modo de úngüento cura las llagas viejas dificiles de encorar: – y asi mismo las heridas malignas de animales venenosos, como son las de los Tigres, y perros muy irritados y rabiosos: de los leones de por acá.
La goma del mayor es único remedio en quebrar la piedra de riñones y vejiga, dando de ella media dragma en cuatro onzas de agua del cocimiento de su flor, ó cabezuelas, que es lo mas electo de toda la planta.– La cantidad de su docis es varia en los autores, porque unos le dán una onza de la yerba para dos cuartillos de agua, otros onza y media, y cuece como
[p.] 182 /como un miserere, ó hasta mermar de las ocho partes una, y á estos últimos me atengo: estos manda tomar de su cocimiento cuatro onzas, y los primeros seis; pero tomo de los dos el medio, y es de los segundos cojo el modo del cocimiento, y de los primeros la docis, que es de seis onzas. Esto se entiende cuando no pongo otros adjuntos, como se suele hacer de ordinario, que entonces pongo solo cuatro onzas de su cocimiento: como v. g. Si pongo media dragma de su goma, ó una de saturea, ó salcifraga, aniz, ó semilla de inojo, segun lo piden los casos.
La aposima que sigue es aprobado remedio para cuantos casos se pueden ofrecer de abrir vias y provocar humores por las dos vias, y mayormente para el calculo de males del higado y bazo.
Flor de Eupatorio con sus ramos y semilla una dragma: – cortezas de raiz de achicoria, de borraja,– de esparragos, de inojo, de peregil y de apio de cada una dragma y media: Ojas tiernas de Tayá cuatro onzas: – de sén una dragma: todo esto bien limpio se pone en una Olina limpia, que sea úsada de hacer comida, con un pollo mediano que sea gordo á cocer, con cuatro cuartillos de agua, de parte de noche bien tapado, y que baye cociendo á fuego manso, hasta mermar mas de tres cuartillos, y á la madrugada se pone en escudilla capáz algo grande una dragma de cremo tartaro, y bien caliente se pone todo el caldo en la escudilla, y deshaciendo con cuchara el tartaro, en estando templada para poder tomar no muy caliente, se toma, y no se duerme: y esta medicina se repite por espacio de siete ó nueve dias, segun la nesecidad: aseguro he visto buenos sucesos muy dificiles de curar, como son principios de hidropesias timpanites, y ascitis, Itericia, hipocondria, piedra, obstrucciones muy ciegas, y graves baydos, y vertigios, y principio de manias.
[p.] 183 /[Véase: LÁMINA LXII]
[p.] 184 /Crió la Divina Providencia en estas tierras de la America tanta copia de Virga-aurea, que por donde quiera que sea mina se halla, gran copia de ella, hermoseando los Valles y campañas con su pomo dorado, y hermosa vista, no sin gran providencia de los vivientes, asi animales como hombres, y aves, pues todos se valen de ella como medicina, unos tomando su flor, otros sus ojas y raices, como lo he observado; pero en poca cantidad, y no dudo que es con particular instinto, porque los bueyes, caballos y mulas la toman en corta docis, como dos bocados á lo mas: los pajaros y palomas torcaces la toman su flor, y poca: solo unos pajaros de pecho amarillo, ó colorado he visto la toman con abundancia, como por comida, son á modo de corcales, que de ordinario andan metidos entre cortaderas, ó á coro tambien coj[i]endo la semilla de aquel que es mas diuretica que la virga-aurea, y mas violento en provocar la orina y la piedra: los tales corcacales muy parecidos al pajaro que en España llamamos Cardenal, aúnque mayores; yo los he muerto con el intento de reconocer la virtud de su carne, la cual comî y es muy densa y amarga, tira á parda como la de la paloma torcáz, con alguna agudeza en su amargor, la cual no dudo ser única para los que padecen piedra de riñones y vejiga, asi su caldo como su carne, como la pelicula interna de su estomago, y la misma carne del estomago tomada en poca cantidad, porque conozco excede en fortaleza y vigor de quebrar la piedra á la tunica del estomago del avestrúz, porque altera y desabre mas que aquella, y su carne comida ó hecha polvo tomada en vino, ó aguardiente, yo he probado la una y la otra, viendome apurado de mal de arenas de riñones y vejiga, y cierto hallo ser mas eficáz la de dicho corcal.
Sus virtudes.
La Virga-aurea tomando de su flor recien cojida toda la flor de una
[p.] 185 /una, se lavará y puestola á cocer en un cuartillo de agua como dos Credos, tomando su cocimiento con una onza de azucar por la mañana en ayuñas, abre las vias de la orina, y saca los humores viscosos, y gruesos de que se hace la piedra de riñones y vejiga: conforta el estomago, y de paso mata las lombrices con natural amargura, y si se toma á la larga mista con raiz de borraja ó sus ojas, ó con culantrillo libra de todas obstrucciones de vias, por antiguas que sean, y de muchas ancias que de ellas se originan.
Iten.– La flor de dos de sus varas despues de seca ó aneja, puesto á cocer con un pollo algo grande, añadiendole unas raices de peregil, de borraja, achicoria, de esparragos, y inojo: las cortezas de dichas raices bien limpias, y puesto todo junto á cocer, hasta que esté cocido el pollo, una escudilla de este caldo con poca ó ninguna sal, y si tuviere en lugar de sal cremo tartaro es mucho mejor, y tomado muy de mañana caliente es único remedio en quebrar la piedra de riñones y vejiga, y mover á un tiempo las dos vias, apartando la causa formal de la piedra, y templandola eficiente este caldo, ó apoxima, se toma por espacio de siete ó ocho dias seguidos, ó interpolados: y si es muy robusto puede mezclarle una dragma de flor de agrimonio, que no dudo se verá libre de los accidentes de la piedra.
Tales medicinas se deja á la discreccion del medico, su docis, y modo de tomarlas, segun la enfermedad del paciente, ó seguidas, ó interpoladas, ó mas ó menos cantidad.
Sus raices hallo que los Indios las cojen para ayudas de camaras de sangre, que juzgan ser de gusano ó lombrices, y los mismo[s] infieles la usan para lo mismo, segun me dijo un medico de los Guanosas. No lo he usado, ni sé sus buenos ó malos efectos.
[pp.] 186 y 187 /[Véase: LÁMINAS LXIII Y LXIV]
[p.] 188 /Dos diversas especies de Aro á que el Indio Guarani llama Tayá, se hallan por estas tierras, es á saver: el verdadero Aro de Dios Corides, y Mathiolo, y tambien el Aro dulce el de Mathiolo, y el que dice Andres de Laguna ser agudo y corrocivo: caliente y seco en el cuarto grado. Nace en estas tierras por las campañas humedas, cercana á donde pasan ó sextan con las aguas, es muy parecido al dulce, excepto en el fruto, porque el dulce solo echa en lo alto del tallo cierta lanterna, que abierta muestra cierto marlito pequeño, á modo de aquel del Guembé; pero delgado como el dedo meñique, todo él claveteado de ciertos granillos, y el Aro echa su fruto á modo de piña arracimada, como lo dibujan dichos autores en sus obras, porque hallé que no desdice de su original no lo dibujo.
Este nuestro dulce que se halla por las orillas de los arroyos rios, y pantanos, y por las huertas y chacaras de los Indios, es el que dice Galeno, y Dios Corides, que en Egipto y Galacia llamada de ellos Ceriniaco, que se comen y ponen sus ojas en los portujes, como sucede por acá, que no pocas veces lo he comido, asi sus raices como sus ojas, las cuales son de á tres cuartas de largo las mayores, y de á media vara de ancho y mas: sus raices como aquellas de las cañas; pero tiernas y muy gustosas en los guisados y asados ó cocidos, mas sanas que los yetís, ó batatas, por tener algun calor, que juzgo llegan al medio del primer grado, y humedo en el segundo, esto es sus ojas, porque su raiz ántes la tengo por desecativa en el segundo grado.
Sus virtudes.
Cocidas sus ojas con caldo de carne, y tomadas por parte de noche por ánte lubrican el vientre convenientisimamente sin moles
[p.] 189 /lestias de aquellos que con dificultad rijen: humedece la sequedad del higado y de los miembros internos: mueven la orina, mayormente de aquellas purgaciones que dicen de garabatillo, por ser acre y ardiente la materia, y llagar por donde pasa. – Su raiz cocida con sal, y echandole un poco de vinagre comiendola dos veces al dia, reprime los flujos colericos y sanguineos del vientre, y es único mantenimiento de aquellos que padecen flucciones de la cabeza.– Comidas de noche quitandole el vinagre, y en su lugar poner miel de avejas, y no beber mucho despues de haberlas comido, y asadas ó cocidas con dicha miel, cierto que en los asmaticos y reumaticos es única cena, porque á los tales son muy dañosas las cosas humedas, y favorables las secas, mayormente de noche.– Hallo ser templada dicha raiz de calor y frialdad, con cierta agudeza algo asterciva, por lo cual deshace los humores que halla en el paso y los liquida, y con la abstriccion conforta y aprieta las partes, que no reciban con tanta abundancia, y con sus vapores reprime el flujo del celebro comprimiendo en parte, y encrasando aún tiempo, como lo tengo de experiencia en mi mismo.
El Mangará domestico es muy distinto del salvaje en todas sus partes, porque no echa tallo ni semilla, solas ojas, y asi de sus batatillas las menores se siembran para su produccion, y de una como abellana que se siembra echa poco á poco las ojas, y varias otras batatillas pegadas unas á otras, con su raiceja ó pezon delgado, que á veces pasan de ochenta en una como torta á la superficie de la tierra, las cuales se producen, y se sustentan mediante unas raicejas que echa la principal al pie del nacimiento de las ojas: es de la mejor de las raices soterraneas que se hallan por estas Misiones, muy semejantes en bondad y sustancia á las creadillas de tierra, y nada frias ni ventosas, sus ojas
[p.] 190 /ojas no se comen como las del tayá, que quiere decir col de la tierra, cierto se allegan mucho al sabor de las espinacas de España, si las guisan con limpieza. Tengo por templado al mangará en el principio del primer grado, caliente y seco en el fin del.
Sus virtudes.
Las raices del Mangará puestas á secar y hechas chuño, asi como las papas, y acetosa menor, es mantenimiento: tomado de noche es muy loable á los enfermos flacos y debiles de calor de los miembros de la coucion, como estomago, higado &c. A demas de lo dicho reprime los vapores del estomago al celebro, y causa buen sueño, por lo cual se deben dár por mantenimiento á los que padecen males de ojo, y flucciones de cabeza al pecho, como tisicos, asmaticos, catarros ferinos, y semejantes que impiden la respiracion, mayormente cuando la fluccion es salada y acre, que por donde pasa inflama y esulcera, porque tienen no sé que virtud balsamica, y anodina, que mitigan el dolor y ardor de las partes internas, mayormente el del estomago, y intestinos delgados, curando al pasar sus úlceras ó llagas, para lo cual me valgo de ellos en los discentericos, y camarientos.– Asados y comidos con miel de avejas son únicos en mundificar las llagas internas, asi del pecho como de la via de la orina, y vejiga.– Secos y hecho polvo añadiendole la cuarta parte del polvo de almaciga, tomando de noche al ocostarse media onza de dicho polvo, ó mas de una cuarta en vino, ataja los flujos de vientre: puedese tomar tambien en un huevo no duro, ó con aguardiente, si la causa es por mucha humedad, es lo mejor.
[pp.] 191 y 192 /[Véase: LÁMINAS LXV Y LXVI]
[p.] 193 /Del arbol de los Mamones hay masculino y femenino, el masculino es el que aqui doy por estampa, el femenino es muy semejante á él en tronco ojas y fruto, solo el ser menor en todas estas cosas: crece el fruto del macho como un melon mediano, asi mismo amarillo al sazonar, y mas blando que el melon despues de sazonado: todo lo interior de su sustancia entreverado de ciertas semillas casi redondas, menores que alberjas, con ciertas puntillas clavete[a]das, de sabor algo agudo y picante, comen los naturales de muy buena gana, y á veces con su[s] semillas, dicen ser asi mejores y mas sanos, y no lo dudo, porque saldrán mas á priesa del vientre: son de sabor du[l]ce incipido y desgraciado; pero comidos con sus semillas son mas sanos. Dice que se produce de las semillas despues de haber estado en los estomagos y tripas de los vivientes con gran fecundia, asi como el Arazá y Guembé, y no de otra suerte.– Su sustancia es fria en el principio del segundo grado, y humeda en el fin de él, por lo cual no la tengo por muy sana fruta, por constar de partes muy viscosas, y expuestas á corrupcion, al contrario de los Guembés, y pienso que los daños del uno remedia el otro con gran prontitud y presteza como se vé, segun partes y cualidades, su arbol todo es esponjoso y fistuloso, de suerte, que de una puñalada con un velduque se atraviesa de banda sin resistencia, asi como el de los platanos, echando por su herida copia de agua viscosa.
Sus virtudes.
El Mamon comido con sus semillas relaja el vientre y abre las vias, asi de camara como de orina, humedece todo el cuerpo de los de fiebres ardientes. Hacese de ellos una conserba, como aquellas de corteza de melon muy gustosa.
[p.] 194 /Solas dos diferencias de Platanos hallo en estas tierras muy parecidas las dos, excepto, que el fruto es algo diverso, asi en grandor como en sabor, y olor, porque hay los platanos largos y delgados de grandes racimos, que apenas pueden sustentarlo por algun tiempo: en una mano que lo he visto de arroba y media de peso su fruto ó Pacobá, casi de un jeme de largo, algo correoso de sustancia, y asi mismo mas indigestas, pesadas al estomago, y mas frias que las que dicen de Sta.* Catalina, q.e son las que aqui doy pintadas, ó su dibujo. Crece de ordinario de dos estados de alto, del grosor de un muslo de hombre robusto, pone dos ó tres años en dár su fruto, y al primero que dá se pudre dicho arbol hasta la raiz, saliendo otro en su lugar, y á veces dos y tres, por lo cual se llegan a espesar las plantas mucho, y entonces dán poco fruto. Sus ojas son de á vara y cuárta, y de vara y media de largo, y casi de media de ancho, muy hermosas y tersas á la vista, y de notable virtud en refrezcar á los que se ponen á su sombra. Sus flores son entre amarilla y blanca, la cual sale en la cabeza del fruto, asi como la de la tuna, el cual es del largor de un dedo y grueso: de suerte, que llenan algunos la mano, muy suave en sustancia, y olor, no tan frio ni indigesto, como las arriba dichas, que por su pobreza las llaman artabellacos.
Sus virtudes.
Aunque los Platanos de ordinario tienen mala opinion, á cerca de ser poco sanos, mayormente para estomagos de poco calor, y personas delicadas, y aprehencibas. Todabia me atrebo á decir algunas buenas propiedades suyas, no sin experiencia, porque comidos dos ó tres de ellos al principio de la comida, abren el apetito de todos aquellos que padecen incendio en el higado, y esto
[p.] 195 /estomago: – á los febricitantes de fiebres ardientes, y restriccion del vientre. Y cierto, que á los asoleados del calor del Sol, que despues padecen dolores de cabeza, les es remedio comiendo algunos, y aplicando su sustancia por de fuera á la frente.– Comidos por postre uno ó dos impiden los vapores ardientes, que suben del estomago al celebro, y asi mismo la embriaguéz.
Machacada su sustancia, y echandole unas gotas de aceite rosado es repercucibo admirable en las grandes flucciones, y inchazones de los miembros en el pri[n]cipio suyo, y aplicado á la frente en un pañito proboca sueño á los de tabardete, y freneticos, y á los que por demaciada ceguedad no pueden dormir.
Revuelta con flor de ceniza de sarmientos, ó de cedro, y unas gotas de vinagre cura con admiracion las llagas del fuego, y las ataja que no profunden: lo mejor es asarlas bajo del rescoldo para este caso, y tibio aplicarlo: yo le mezclo como media onza de mantequilla, ó tuetanos de ternera lavados.
Son frias en el tercer grado, y humedas en el segundo. A su falta sirven los yetís, que es batatas.
[p.] 196 /[Véase: lámina LXVII]
[p.] 197 /Del Achiote, que en Guarani llaman Urucú, se hallan dos diversos arboles entre ambos silvestres, aunque el uno de ordinario lo plantan yá por los huertos, que es el que aqui doy estampado, que el otro no lo hallo en uso para el efecto de sustento, y menos en medicina, el cual tiene las ojas menores, mas gruesas, y mas verdosas sin bello, su fruto casi redondo del tamaño de nueces con cascara, menos encendida de color su semilla: aunque los Indios se sirven del para teñir de colorado triste y desgraciado, y asi está muy sobrado en los arboles abiertos sus baynas, ó ericos, sin tener mas enemigos que el Sol y aguas, que asi lo pudren. El arbol del Urucú verdadero es pequeño, y desde á raiz de tierra salen de su raiz varias ramas, ó troncos lisos de cortezas, abundantes de ojos [sic] anchas y bellosas, medianamente delgadas: sus flores en lo alto de los tallos ó ramos en sus puntas, de color blanquecino á naranjado, como aquellas del Malbavisco mayor, de los cuales se forman ciertos ericos algo espinosos de semillas, como las del almizcle de la tierra, y en llegando á sazon las cojen y guardan.
Sus virtudes.
Muy poco úsado es el Achiote en estas Misiones, asi de los Padres como de los Indios, y cierto que con poca ó ninguna razon desechan de los guisados y potajes su agradable color, ólor, y sabor, pues en todas estas cosas excede y deja muy atráz la flor del cartamo llamado azafrán de la tierra, y mayormente en lo cordial, y socorre al corazon y al higado, asi su semilla como las cortezas de sus raices, aunque aquella se antepone á estas, y y [sic] así vemos la mezclan en las composiciones cordeales, y en los colerios para las flucciones ardientes que bajan á los ojos, preparandola con agua rosada ó mista su tintura con ella dado un herbor. A demas de esto muchos Boticarios preparan su semilla
[p.] 198 /lla ó tintura á modo de los corales, y la guardan para cordeales, á modo de trociscos. Afirma Guillermo, que socorre en tiempo de pestilencias, y vientos corrompidos, fortificando el corazon y estomago tomando de su polvo una dragma en ayunas, en agua de borraja ó vino, ó en cosa adecüada. Dase tambien contra los molestos flujos del vientre, ó sus polvos ó su tintura en cantidad de una onza, ó de su polvo dragma y media, en agua adecüada como la de llanten, ó de acetosa, es único remedio á los discentericos en el principio, y si los flujos provienen de relajacion es mas eficáz el polvo de las cortezas de sus raices, por ser mas desecativos, y estiticas.– Sacase su tintura de dos maneras: la primera es, cojiendo cantidad de semilla en mortero ó almiréz, y se medio quebranta, y se le bá echando agua rosada, ó de endivia, ó borraja, esto es estilada, y removiendo se le quita la tintura por un paño doble, una y otra vez, y esta se pone al Sol en vidrio, por espacio de cuatro dias, y se guarda para el úso. El segundo modo de sacar la tintura es poner en remojo de agua rosada, ó de endivia una libra de semilla en un azumbre de agua: se pone muy bien tapada en olla vidriada á fuego muerto, por espacio de dos horas, y cuando yá calienta mucho la tapadera, q.e no se pueda sufrir, la apartan del fuego, y por paño limpio doble se bá colando hasta que quede sin nada de tintura, y se guarda con las condiciones atráz dichas: este modo tengo por mejor, y la tintura es eficáz: queda de ordinario en tres cuartillos de la coladura, por lo mucho que embébe la sequedad suya: es alabado cordeal á los de la fiebre maligna y putrida, y mayormente á los cuales dán con cursos viliosos y sanguineos, y á los dolores celíacos, y úlceras de los intestinos delgados y gruesos. Es fria y seca en el grado primero su semilla, la raiz de la corteza en el principio del segundo.
[p.] 199/[Véase: LÁMINA LXVIII]
[p.] 200 /Hallanse dos diversas especies de este arbol, que por su corteza y tronco, despues de herido nos socorre con la sangre de sus entrañas, para que podamos remediar, y enfrenar los desordenados y peligrosos flujos de la nuestra. El primero se llama Caáberá en Guaruni, que es el que aquî dejo estampado: el cual nace en partes muy humedas, á las orillas de los arroyos y rios, sus ojas cuando se bán envejeciendo se tornan de blanquecinas en purpureas, algun tanto bellosas por el embéz: sus flores asi mismo salen blanquecinas y al fin se tornan ceruleas: hace en lo extremo de sus ramas las flores y su fruto: son unos cartuchitos puntiagudos con solo una semilla ó grano cada una materia, bellosa como algodon: crece poco en alto, y su tronco no es muy grueso, porque de ordinario se esparce en tres ó cuatro de una raiz ó sitio. La segunda especie de este arbol se halla en la gobernacion del Tucumán, y la llaman los naturales tipa, el cual hace su tronco alto, grueso, muy derecho: de suerte, que por lo correoso y fuerte hacen de ordinario los pertigos de carretas de él, sus ojas son muy semejantes á estas, y asi mismo su fruto y flores; pero no he visto se vuelvan coloradas, ó cardenas, cuando se bán envejeciendo.
Sus virtudes.
El Sangre de Drago verdadero para medicina es el licor de este arbol, y no aquella especie de mermellon, ó cinabrio, que nos dice Dios Corides, y Laguna; porque á demas de ser venenosa y corrociba tiene muy poco de astringente: y asi para sacar la sangre de Drago, es necesario, que en la creciente de Luna, ó al último de ella hagan tálla al arbol en el mes de Julio ó Agosto, poniendo un mate ó calabazo paraque la recoja, arrimando á la sicion del arbol, que la dá en abundancia, y gran copia, y dejandola secar al Sol
[p.] 201 /Sol, se guarda para el úso de medicina muchos años: pero la mejor es la mas nueva.
Una dragma de Sangre de Drago hecho polvo sutil, y puesta en tres onzas de agua de llanten, ó de zumo clarificado, bebido en tres veces por espacio de veinte y cuatro horas, retiene los flujos de sangre que salen por la boca, y sorbido por las narices detiene las q.e por ellas sale: aplicando juntamente á las cienes y nunca [sic j unos pañitos mojados en dicha mezcla.– Asi mismo retiene el flujo de sangre llubia, y menstruo, puesto con algodones, ó de lana limpia cuatro ó seis veces empapada en dicho zumo, aplicandolo á la parte que sale, ó echado en jeringa, y lo mismo hace en las heridas de venas cortadas con flujo de sangre.
Iten.– La Sangre de Drago puesta en la boca ó muelas que duelen, por corrimientos de calor, mitiga el dolor, y ataja el corrimiento, asi de las muelas como de los dientes, sacando lo contenido en la parte lesa por esputo, ó saliba, y comprimiendo la parte que vuelva á recibir.–
Blanquea la dentadura y la fortifica enjuagandose con ella, y estregandola despues con paño aspero.
Es fria en el grado tercero, y seca en el cuarto.
[p.] 202 /[Véase: LÁMINA LXIXL]
[p.] 203 /Sus virtudes.
El Todo Poderoso, y Sempiterno Dios, que crió los hombres y animales en la tierra, crió las plantas, arboles y yerbas, con no menor admiracion del hombre racional, que con razon y discurso, y por la experiencia rastrea sus virtudes, para bien y provecho del genero humano, pues en la abundancia diversidad de figuras, sabores, y olores de sus ojas, frutos, y troncos recrean, sustentan y curan al hombre ¡en este Valle de lagrimas, y destierro miserable!! para que por ella vengamos en conocimiento de nuestro Criador, y bien Sempiterno.
La fruta del Guembé para los hombres flemáticos, y que abundan de humores gruesos y viscosos, es único remedio tomando una grande, ó dos pequeños en ayunas, y tráz de ellas un baso de agua fria, ó al principio de la comida, bebiendo dicha agua fria tráz ella, porque despega todos los humores frios reumaticos y viscosos de las vias p.r donde pasa, dejando descargado el estomago y vientre de cosas asentadas y detenidas, como se vé por la evacuacion, que luego á la hóra despues de comida causa.
El marlo de su fruto acabado de comer sus granos, estregandose los lamparones abiertos con él, por espacio de ocho ó diez dias, los deseca y quema, y los cura: – y lo mismo hace con las escrofulas y lobanillos abiertos, ó cuando comienzan á levantarse las abiertas, quemando con suavidad sucestil, y las sin abrir recientes, resolviendo el humor crudo y grueso de que se forman con admiracion.
Iten.– Sus marlos secos tres ó cuatro de ellos, puestos sobre brazas, y dando con ellos sahumerio á los miembros baldados por frialdad, ó humedad los cura, desopilando los nervios y musculos con gran calor y sequedad: – y socorre con admiracion á los temblores paroximales por causa fria, ó humedad, y á los que han tomado mantenimientos muy frios ó venenosos, tomando dicho sahumerio sociegan sus accidentes.– Lo mismo hace con todos los mordidos
[p.] 204 /dos de animales de venenos frios, y á falta de los marlos sirven sus ojas secas, aunque no tan eficaces.
Las cortezas de sus raices quemadas y hecho cenizas son único remedio para matar las lombrices y gusanos, tomando de su polvo media dragma, (que es peso de un medio real plata,) una ó dos veces, es lo mejor tomar de las cojidas de tres ó cuatro años, como son las de las esteras viejas, y para tomarse con mas seguridad se puede tomar en un huevo blando pasado por agua, bien incorporado una ó dos veces, segun la nesecidad lo pidiere. Dicho remedio arranca el ahito asentado en el estomago, echandolo por abajo, ó por vomito medio cuarto de hora despues de tomado, es aprobado remedio.
Esta planta se conoce ser procreada del Planeta Sol, pues todas sus partes lo están diciendo, como se vé, que en partes algo frias no fructifica, por ser poco ayudada y fortalecida de él: tiene grandes influencias de Marte, porque es enemiga de los colericos, y atrahe mucho de la tierra con sus raices, por lo mucho que ella r[e]cive de la Luna, y por eso es tan venenosa cojida en creciente de luna.
El Guembé es una de las mas hermosas plantas, que se halla en el Orbe, entre todas cuantas se pintan y escriben los autores, q.e hasta hoy sepamos han tratado de esta materia, y solo veo se halla en esta America en temples muy calidos y humedos: es hermosa, y muy deleitosa asi á la vista, como su fruto gustoso y medicinal á la naturaleza humana. Es dotado de un verde claro, tersas sus ojas, muy densas en sustancia, de notables hendiduras, de ancho de á tres cuartas, y algunas de á vara, proporcionalmente largas, compartidas cada una en tres puntas ó globos, y del pie de cada oja sale como una bayna larga de á cuarta, y muchas de á tercia: dentro de dicha bayna tiene un modo de espiga, ó marlo, en
[p.] 205 /en el cual están acidos ciertos granillos muy menudos de que se viste dicha espiga interna, toda ella claveteada de alto abajo: esta bayna á los quince dias de producida se abre á modo de lanterna, dejando cerrado el extremo, sacando al Sol y sereno su fruto, mostrando todo lo interior un blanco terso como la plata; al cual se entran ciertas mosquitas coloradas, y se apegan en contorno del tallo ó espiga interna, por estar piramidal puesto en medio de su bayna ó linterna, y no se salen de allî hasta que dicha bayna se vuelve á cerrar, quedandose ellas pegadas á la tercera parte de la espiga, en la parte mas baja, que es la que sazona y dá el fruto, el cual es dulce: su armazon á modo de piña compuesta de granos grandes, como aquellos del maiz blanco; pero mas largos, compuesto cada uno de ellos de muchos muy menudos, como aquellos de la adormidera blanca, muy agudos y ardientes, si se estrujan entre los dientes, todos ellos entrados ó congregados con una sustancia dulce muy viscosa, fria y húmeda, la cual impide y embota su agudeza y mordacidad, de suerte que puede comerse; y ser sustento del hombre, y de animales terrestres y bolatiles: de suerte, que hasta los gatos madrugan á hurtar su fruto, siendo de complesion tan calientes y secos como son los cuales; á pocos dias que lo han comido arman unos con otros graves y sangrientas pendencias, despues de las cuales he observado se bán secando y pelando, de suerte que vienen á morir á los cuatro ó cinco meses, y conozco es la causa el faltarles agua despues de haberlos comido, que á tenerla á mano la bebieran, y no se les pegaran los granillos á las entrañas; infundiendoles sumo ardor y sequedad, lo cual hace con todo hombre, que no los come con cautela, mayormente si es colerico, y no halla humores flematicos y viscosos que templen su mordacidad corrociba y tan aguda, y aún los tales es bien beban acabados de comerlos un baso de agua en ayunas, ó al principio de la comida, porque de tomar vino tráz ellos, á va
[p.] 206 /varios han puesto en graves congojas, y á no echarlos se fueran resecando, y deshaciendo lo interior, como hizo á dichos gatos alzados al hurto en la Doctrina de la Concepcion, á donde yo lo observé.
Las mosquitas dichas atráz son producidas de ciertos ojos, que tienen en el tronco de las ojas que se han caido al (ir) creciendo con las demas pegados al fruto de un modo viscoso, ó recina, que por alli despide, ó por calidad suya propia, ó por algunos vientos de corrupcion, que de las lluvias se convierte aquel humor en vivientes, de cualidades igneas, y venenosas, porque las tales moscas son mas ardientes y venenosas que las cantaridas, y estoy cierto, que tendrá poco, ó ningun remedio su veneno, hasta cuatro ó seis de ellas en bebidas ó comida: probocan lujuria.
Una de estas plantas se hallan en tierra; pero lo ordinario se hallan pendientes de los arboles en sus troncos, á donde las caliente el Sol, tirando sus raices á tierra para sustentarse, tantas le son necesarias para subir el humor para su produccion.
Esta planta se produce de los granillos atráz dichos, despues de haber estado en los estomagos y entrañas de los vivientes, y no de otro modo, como se vé por la experiencia, por ser tal su sequedad y calor, que nesecita ser primero digerida, ó perdida la mitad y mas de sus cualidades de fuego.
De la piel de sus raices se hacen varios tejidos de cestillos, cedazos, esteras para estrados y salas: sogas fortisimas para el úso de norias, para marineria, y se sirven los naturales de ella para muchas cosas que pretenden atar muy fuerte, como son sus flechas, arcos &c.
Todas sus partes, menos aquel humor viscoso que se come, que dije ser frio, ó á lo menos muy templado, son venenos calientes y seco, poco menor que el solimán, porque vemos quema la parte á que se aplica, asi mismo la abraza y enciende, aún con mayor presteza, como lo muestra la experiencia. Es caliente y seco al fin del cuarto grado.
[pp.] 207 y 208 /[Véase: LÁMINAS LXX Y LXXI]
[p.] 209 /El Bejuco, que en lengua Tupi llaman Ipecacuana, es cierta enredadera, á que el Indio Guarani llama Isipó moroti, otros Isipó payé: nace de ordinario á las orillas de los bosques, y cercano á las aguas, ó en partes humedas: hay blanco y negro, y cierto, que los dos son una misma cosa en el bastago, excepto, que el negro hace sus ojas menores y mas delgadas, y echa de la parte que lo cortan una como leche, la cual seca es verdadera goma, á modo de recina, la cual es mas eficáz que toda la planta, aúnque esta lo es mucho. Su flor es blanquecina y cenicienta, y su raiz larga muy metida á las entrañas de la tierra, mayormente la de la negra, que se bá recta á bajo. La de la blanca es mas some raisos layada por tierra, menos recinosa que la negra. Llaman á la blanca Isipó payé, que quiere decir cosas de hechiceros, por cuanto han experimentado, que á todos aguellos que han dado yerbas, ó bocado, que desahumandose con sus raices y bastagos reciven grande alivio en sus congojas, mayormente aquellos que toman una corta cantidad de su cocimiento, segun estoy informado, de varios medicos Indios los mas capaces.
Sus virtudes.
Tomando de la corteza de su raiz una dragma de su polvo en dos onzas del cocimiento suyo, ó en vino, es remedio eficáz á todo flujo de vientre, excepto al epactico, que á la verdad lo irrita mas, por tener partes muy agudas y calientes; pero en la discenteria, diarrea, y flujos celíacos del vientre á todos es socorro, ó tomando su decoucion, ó sus polvos en vino, ó cosa acomodada al flujo, como es misto con polvo de viscocho, con arina de maiz tostado, ó en un huevo asado duro.
Echando de sus raices media onza sin quebrantar, poniendolas á cocer con ojas de arrayán, y un poco de manzanilla en tres cuar
[p.] 210 /cuartillos de agua hasta que merme los dos ó la mitad, tomando su cocimiento por ayuda, con poca sal, miel y aceite es aprobado remedio, para pujos, porque de una vez evacüa, y llama la materia, y quedan libres.– Cocida dicha cantidad con ojas de llanten, rosa seca, y unas ojas de romero en un vaso de agua, y otro de vino, y en su coladura echar un poco de arina de cebada ó clara de huevo, es mas único remedio que hay para las llagas del intestino recto, que á veces parecen discenterias, y no son, sino llagas de dicho intestino, q.e dán camaras de sangre con pujo y tenesmo, (que es gran gana de regir, y no poder.) Es el Bejuco caliente en el segundo grado, y seco en el tercero, aúnque parece consta de partes frias al sabor, mistas con las amargas; pero en la confortacion suya se conoce tener dos grados de calor, aunque como digo puede tener en la superficie algo de frialdad, por la cualidad de la tierra á donde nace no darle el Sol de ordinario.
Cuatro diversas especies de Guabirás se hallan por estas tierras, es á saver: dos arboles grandes, que cada uno de ellos son diversos en ojas, fruto y cortezas, el uno mayor, y el otro menor: el uno claro de color sus ojas, y el otro verdes oscuras y mayores que las del blanco. Las otras dos especies son chiquitas aparragadas á tierra sus bastagos, aunque en el Paraná he visto otra 5ª especie muy semejante á esta que doy por estampa; pero de vara de alto sus varas, y algunas mas; pero en el sabor y partes muy semejantes, y así mismo en la flor, ojas y fruto: tuvelo por el mayor de esta cuarta especie, que es el mejor en medicina, y sabor de su frutilla: nace en lomerias de Cerranias, á donde hay cascajales, y piedras debajo: su flor es blanca, y su raiz gruesa asi como un puño, y algunas redondas, otras largas, muy macizas y pesadas, las cuales están cubiertas de una corteza muy gruesa, y de sustancia encarnada, muy astringente y fria al
[p.] 211 /al gusto, tirante al sabor acedo: sus ojas posehen las mismas cualidades, aúnque no tan frias, su fruto casi lo mismo, excepto la pellejuela, que constan de partes calientes y secas, con que templa las frias de su sustancia, tienen de ordinario cada una tres pepitas dentro, cubiertas de sustancia viscosa.
La frutilla de los dos primeros son á modo de perillas cermeñas algo menores, aunque tal cual es de su grosor y tamaño; pero con cierto mal olor en la piel, tirante al de las chinches campestres, á causa de su corteza ó pellejuela ser aguda y caliente: de suerte, que al comer enciende algun tanto la lengua y paladar, asi como el ajimollar, que no pica mucho, por lo cual es remedio á su tiempo para los naturales de la tierra, que comidos con su allejo les purga de la, flema, y humores viscosos y frios, y si ellos los cojieran de mañana ántes de encenderlos el Sol, y por espacio de dos horas los metieran en agua fria y luego los comieran, no les encendiera, como los enciende en calenturas á los que se desmandan en comer muchos, y calientes del Sol: tienen estos las mismas señales y figuras que los pequeños, excepto, que al madurar se vuelven amarillos, y son mayores, y de sustancia templados de calor.
Es la corteza de la raiz del menor Guabirá fria y seca en grado segundo en el fin de él.
Sus virtudes.
El cocimiento de las cortezas de la raiz del Guabirá cocida media onza en un vaso de vino y tomando su cocimiento en la boca, aprieta la dentadura y muelas, que por corrimientos de calor se mueven, quitando y mitigando el dolor de la parte.– Tomando dos onzas de dicho cocimiento al irse á dormir es único remedio á los discentericos y camarientos, y de flujos colericos de vientre: – asi mismo aprieta todas las carnes relajadas y flojas lavandose con él, y cura las heridas de destemplanza caliente: – y asi mismo las llagas de partes bajas, y las muy humedas con ericipela al rededor.– Su cocimiento aferra los tintes de negro de sus ojas y raiz.
[p.] 212 /[Véase: LÁMINA LXXII]
[p.] 213 /El Caáímbé morotí ihacuá, que dicen los Indios, es cierta especie de Salvia silvestre, aunque mas caliente, y cepuda de raiz, y asi mismo mas aguda, y penetrativa, es amarga y con ardor, con alguna estipiadad, mayormente su flor, su raiz por lo contrario es ([a]) ma([rg]) (s) dulce que amarga: hay algunas de 4 y otras de 6 onzas, muy densas en sustancia, como aquellas de la raiz de China, con solo una diferencia, y es que la raiz de la China, ó yuá pecá es tirante al sabor amargo, y la del Caaímbé tira al dulce despues de seca, y es templada en calor y sequedad: y no dudo cura el efecto galico, y enfermedades frias, como la misma raiz de China, aunque no la he puesto en uso, por lo poco que hay de este mal entre los pobres Indios, que aunque tengan sus tropiezos de torpezas, no los aflige el Todo Poderoso con tan cruel azote: ahora sea por ser mas abiertos de poros, y gran calor del Sol, que sudando se vuelven á recobrar las partes vitales de su natural calor, ó por ser muy ardientes de complesion, de suerte, que con facilidad se recobran del perdimiento de sustancia, y frialdad del higado, y celebro; siendo asi, que sus mantenimientos son muy tenues y de poco calor, y de ordinario mas frios que calientes, y muy ventosos. Lace el Caáímbé su flor muy semejante á la de la Salvia, y asi mismo su cestil y cimiente; pero menor, muy aromatico de un olor agudo y grave, algo penoso al celebro, es blanquecina algo tirante al azúl su flor.
Sus virtudes.
Es el Caaímbé blanco, ó morotí uno de los remedios mayores, y mas eficaces que hasta hoy tengo visto y experimentado, para con su baho ó lavatorio quitar los impedimentos frios y humedos de los nervios, musculos y artejos, que causan baldamientos y manqueras, repitiendo por baho y baño el sudor que causa su haho [sic], y la confortacion que causa su lavatorio; pero soy de parecer, que
[p.] 214 /que si la manquera es vieja ó antigua, como de año, se prepare primero con xarabes y purga del humor flematico, y despues reciba los sudores hasta tres, y tráz ellos el baño, ó baños necesarios, hasta quedar del todo libre de las junturas y nervios; pero si estos se encojieron, ó ret[r]ayeron, ya es necesario hacerles únturas resolutivas, emolientes y confortantes, en esta forma:
Infundia de puerco sin sal una libra: – Cebo de toro libra y media: – tuetanos de las cañas y manos de las bacas 4 onzas: – flor de Caaímbé y de manzanilla de cada uno 3 onzas: – malbas manzanilla, eneldo y ruda de cada uno dos onzas: – Toro caá 4 onzas: – romero una onza: – todo esto quebrantado, y bien frito en las infundias á fuego lento, se deja estar las infundias con las yerbas 24 horas, alcabo de ellas se vuelve á calentar y se cuela, y se guarda para el uso, el cual caliente, y á fuerza de fricacion de manos se embebe en las partes lesas, y se arropan y abrigan.
El modo de dár el baho del Caaímbé es como se sigue: se toma las ramas del Caaímbé, y si es pocible con sus flores como cuatro libras, ponla á cocer con 24 cuartillos de agua en Olla grande, hasta que mengue la cuarta parte, bien tapada, alcabo sacase del fuego, y se pone al punto en un tacho, que con un palo atravezado por las dos azas, hade estar puesto á los pies del enfermo, el cual muy tapado todo en redondo con frezadas, casi desnudo, puestas las plantas de los pies sobre el palo hade recivir el baho con el cual sudará furiosamente, procurando tener caliente la cama y camisa para mudar el sudor, y tenderse en la cama, despues bien arropado, y si el sudor es muy grande que enflaquece, se le dá algun confortativo, ó confortante, como es sopa en vino, o mistela, o aguardiente, y si vuelve á sudar se le remuda segunda y tercera vez.
A los que son de complesion muy frios y secos, constipados de poros, se
[p.] 215 /se pone fogon dentro del aposento, con unas piedras de pedernal muy encendidas, y de cuando en cuando se bá echando una en el tacho del cocimiento paraque levante el baho: tráz los sudores siguense los baños, á los cuales añado un poco de Salvia, y un poco de romero, partes iguales de Caaímbé, romero, y Salvia, cocidos en proporcionada agua y vino partes iguales, muy tapado, y á fuego lento lo cueso, y asi caliente con un paño le boy lavando, ó con un mate echando el cocimiento en las partes lesas, y este cocimiento se guarda, volviendolo á tapar con sus yerbas dentro en dicha olla, para los dias siguientes. He visto como milagros con dicha cura, y no solo cura la manquera, y baldamientos; pero tambien la gota y artritide, no muy inveterada, de causas frias y humedas.– Socorre soberanamente á los hidropicos de viento y agua, y á los opilados por mucho comer, y poco exercicio, ó vida ociosa y sedentaria, y á los ahogos del Asma en tiempos de vientos frios, y de reumas frias: requierese dieta, y mantenimiento desecativos, y buen vino, si es acostumbrado, y sino agua del palo Santo del Guaycurú, ó de sarza, ó raiz de China simple.
Es el Caaimbé caliente en el grado tercero en el medio de él, y seco en el fin del, ó principio del 4º. Su raiz es caliente en el primero, y seca el fin de él.
El baho y úntura arriba dicho, es muy eficáz en los espazmos de frio, aunque la causa sea replesion, úntando las partes que se contrahen aliciadas, y la nunca [sic], quijadas, pecho, y espinazo.
[p.] 216 /[Véase: LÁMINA LXXIII]
[p.] 217 /El Ayuí que dicen los Indios y en el Tucumán Laurel, es el verdadero arbol del Incienso Arabigo, segun lo que dice Andres de Laguna: "el arbol del Incienso es una especie de La[u]rel salvaje, ó silvestre, por nacer por los bosques con grande abundancia, el cual á ciertos tiempos del año los sajan ó cortan á trechos, y luego comienzan á destilar el incienso, y como se bá conjelando lo bán recojiendo: palabras de dicho autor".
Hay dos diferencias de Ayuí, uno que el Indîo llama Ayuí ñandí, porque sus frutillas tienen copia de aceite, que es el que dejo estampado: otro llama Ayuí yné, porque herido ó cortado yede á escremento humano, de suerte, que á penas se puede sufrir, un baston hecho de él en un aposento cerrado, como á mi me sucedió, viniendo en balsa por rio, que cierto palo de lanza, que habian los Indios hecho recien cortado y pelado, me tuvo todo un dia engañado, hasta que viendome inquieto buscando la causa del mal olor, y me desengañé, y conocî ser eficacisimo remedio para en tiempos pestilenciales, preservarse con olor de su humo, y del mismo palo en los aposentos, y creo aplicado al estomago emplasto de sus cogollos hecho tortilla, con un par de huevos batidos y fritos, poniendole al freirlo unas gotas de vinagre, quita las ancias y angustias del estomago, y por concensum socorre el corazon y celebro: (es aprobado.) Echa su fruto redondo y grueso, sin tener aceite, este no sé que sea de incienso; pero el ayuí ñandí el mismo lo dirá, porque echa dos frutos, el primero tiene figura de bellotas de alcornoque, y mucho aceite, asi como la aceituna pequeña, aromatico y muy verde. El segundo fruto es á modo de piñitas macizas, otras como cornecuelos, y otros redondos no guardan figura igual como el primero: esta segunda fruta suya seca y molida, cojida en sazon hecha polvo, y al molerlo tiene olor muy subido de incienso, tuve muchos deseos de herir su corteza, en tiempo de comenzar la primavera de Otoño, y Abril; pero por no
[p.] 218 /no tener modo lo dejé, y así hagalo el curioso que tubiere lugar y estacion fija, que no dudo lo cojerá.
El Ayuí ñandí es madera muy buena para tablas, y palos de tirantes, y en todo lo que no es estar en el agua, ó tierra, porque no es de aguante, al contrario al humo es incorruptible; pero muy facil de pegar fuego, como lo es toda su leña, por el licor que posehe en todas sus partes hasta en las ojas.
Juzgo ser caliente en el primer grado, y á lo sumo al principio del segundo, y humedo templadamente.
Sus virtudes.
El aceite sacado de las bayas del Laurel, del modo con que se saca el de las aceitunas, es único en resolver y quitar dolores de frio, y tumores de congestion, y en desopilar los nervios, que por alguna frialdad ó crudeza se han encogido, y el mas frezco es mas eficáz en dilatarlos, si se aplica caliente ó tibio sobre ellos, y bien abrigada la parte.
Socorre con admiracion á los de camaras por humores malignos y corrompidos, ó enve(te)rados, como son las que se originan de la fiebre maligna y pestilente, úntando el vientre y estomago por de fuera, y abrigo.– A falta de su aceite, ó por no poderlo sacar; puedense tomar sus bayas verdes, y si estas faltan sus cogollos y sus ojas mas tiernas, y machacadas cantidad de ellas, se pongan á freir á fuego muy lento, por espacio de dos horas, y bien secas ó muy fritas estas primeras ojas en aceite, ó manteca de puerco, ó en caracú miri, que es la caña ó medula de los huesos de las manos y pies de la baca, á falta de los dos arriba dichos, fritas las primeras ojas y bien coladas y estrujadas del aceite se volverá á pizar otras tantas y se pondrá en la graza, ó aceite, y se vuelve al fuego como las primeras, y se deja asi enfriar p.r es
[p.] 219 /espacio de veinte y cuatro horas, y alcabo de ellas se calienta, se cuela, y se guarda para el año: es único remedio en las lombrices de los niños úntandoles el estomago y vientre, cuando de la leche se les enjendran.
No tengo experiencia de su uso por lo interior; pero no dudo será muy eficáz tomada hasta doce gotas en caldo, ó agua caliente, asi para las camaras, como para las lombrices, por conocer ser muy grato al estomago, y por temor he dejado de averiguarlo: y tambien quitará los molestos flatos crudos, y dolores iliacos, porque es muy anodinio, junto con ser resolutivo.
Sus bayas verdes, y machacadas muy sutilmente, fritas en graza, ó en manteca de puerco, con unos huevos hecho todo tortilla es admirable estomaticon, cuando hay camaras por flaquequeza [sic] de estomago, ó por lombrices, ó dienteria, que es salir la comida como se come, es aprobado remedio.
Sus segundas bayas que son las macizas hechas polvo, y dadas en vino á beber, quitan el dolor de estomago, y excitan el apetito, deshaciendo los humores crudos que le dañan, del mismo modo que lo puede hacer la triaca, y pienso que una dragma de dicho polvo tomando en ayunas, ó al acostarse con vino, es único remedio para las camaras de sangre de los Indios, que proceden de gusanos chatos, por su amargor y estipicidad.– No dudo socorre su úncion á lo [sic] gota de causa fria, p.r ser muy adecüada, mayormente si se le mezcla con la Isica, ó trementina del Paraguay, porque á demás de mitigar el dolor, fortifica las partes relajadas, y las calienta y abriga, con no sé que confortacion muy suave. Es aprobado.
Su flor posehe un olor muy confortante al estomago, y cele
[p.] 220 /lebro, no dudo será muy eficáz.–
Su agua destilada no tengo experiencia de ella por no haberla sacado, es poco mayor que la de Guabiyú, ó Arrayán montano: esto es lo que he podido rastrear de este arbol, cierto muy medicinal, y amigo de la naturaleza humana, para que por aqui que dén otros de mejor ingenio, ir con el tiempo averiguando sus virtudes poco á poco, por ser tan peligrosas las experiencias de los simples.
Todas sus ramas, su flor, su fruto, su aceite y corteza son antidotos contra las mordeduras de viboras, y animales venenosos, que con sus uñas ó dientes emponzoñan, y inflaman la carne, cociendola, y machacada aplicarla á las heridas, y tomando algo de su cocimiento, es aprobado remedio en todo lo dicho.
La corteza de las raices soterraneas cojidas, no las de cerca del tronco, sino las mas largas y soterraneas, cojidas en menguante de luna quiebra la piedra de riñones, y vejiga bebiendo de su polvo dos dragmas en agua hirviente, dejandola templar, ó su cocimiento, tomada en ayunas, ó al acostarse.
[p.] 221 /[Véase: lámina LXXIV]
[p.] 222 /El Palo Santo oloroso que trahen del Chaco, y tierras de Infieles Guaycurús, y Mbocobis, es tan parecido al Lapacho, ó Tahibo, que el Indio llama Tayí, que en ojas y cortezas no se distingue, solo en las flores son diversos, porque las del lapacho son encarnadas, y en una como racimo en la punta de las ramas su fruto, como el de Yuquí rípeí; pero menor del tamaño de ubas: el palo Santo hace sus flores como á naranjado, tirante al color amarillo en medio de las ramas, y algunas al fin; pero una á una, cuan mas dos ó tres juntas, segun me han dicho, que solo he visto su rama y corteza, no sé cual sea su fruto, porque cierto no he podido hallar personas de cuantos he visto venir de entradas al Chaco que me diese noticia; florece el Taihbo [sic] por Julio y Agosto, y el palo Santo por Octubre y Noviembre, segun dicen, los dos crecen en alto y grueso casi igualmente, y son maderas fortisimas para fabricas, y estar en agua y tierra.
Sus virtudes.
El Palo Santo del Guaycurú, ó aromatico y recinoso, es uno de los mas eficaces remedios que hasta hoy se han descubierto en curar úlceras, y llagas de todas las partes internas: como son del pulmon, del higado, estomago, intestinos, riñones y vejiga, con solo beber su cocimiento por largo tiempo, y asi puedo asegurar, que debo la vida años há á su virtud; de una flusion de flema salada, que bajando al pulmon me hizo tal llaga, que echaba pura materia en el escarro, cuando apretaba un poco la tóz: de suerte, que ya me tenian por incurable; pero habiendo visto, que el cocimiento de este palo cura, y encarna, esto lo trahe Francisco Morato Portuguez, con admiracion las las [sic] úlceras cabernosas, que en Griego dicen cacohetes, me determiné ántes á, tomar su decoucion, que la del Guayacán tan alabado de Ascencio, insigne Medico en la Universidad de Mompeller, en Francia, que dice curó á muchisimos con su decoución, usada por largo tiem
[p.] 223 /tiempo, que con tóz exasperada echaban los pulmones por la boca poco á poco, y lo confirma Laguna diciendo: curó á diez y siete de los tales Tisicos, y asi digo, que el palo santo amarillo, ó aleonado aromatico excede con muchos quilates en virtud al Guayacán, en todas aquellas dotes y virtudes, que de él recitan todos los Autores antiguos y modernos, como se podrá ver por la experiencia: y á demás de esto, retiene todos los flujos de vientre, que proceden de relajacion, frialdad, y demaciada humedad, con solo tomar una dragma del polvo de su recina en vino, que lá dá en sobrada abundancia, asi su corteza como su palo: – asi mismo se toma para las llagas internas, y externas su polvo. Asi del Guayacán como del Palo Santo aromatico se hacen varias recetas de magistrales, segun la variedad de los enfermos, y complicacion de morbos galicados; pero yo siguiendo la escuela de un gran licenciado en Medicina, y muy experito Cirujano latino, el mas afamado en mis dias en la Corte de Madrid, le he úsado para el morbo galico, en esta forma:
Palo Santo, ó Guayacán una libra, hecho menudas astillas: – raiz de China una onza: – Aristoloquia rotunda onza y media: – fumusterre dos onzas, bien quebrantadas, ó menudamente cortadas, menos el fumusterre ó palomina, lo pongo en veinte y cuatro cuartillos de agua en olla vidriada en infusion por veinte y cuatro horas, alcabo de las cuales lo pongo á cocer hasta que merme la mitad, y dejandolo enfriar lo pongo en frascos, y vuelvo á echar otra tanta agua encima de todas aquellas cosas, y le doy fuego hasta mermar la tercera parte, y de esta segunda doy al enfermo por úsual bebida, y de la primera doy ocho onzas caliente á la mañana con un poco de azucar, y otro tanto á la tarde paraque sude, guardandole el sudor, segun costumbre, y asi he curado á varios en cuarenta dias;
[p.] 224 /as: los cuales es bien guarden dieta, y bebida simple del palo, y si veo hay humor muy ardiente y colerico suelo poner en dicho cocimiento unas raices de achicoria, ó endivia ó de borraja.
Otra receta no menos eficáz y mas segura.
Palo santo media libra: raiz de China una onza: – aristoloquia cuatro onzas: – polipodio una onza y media, todo bien quebrantado, y puesto en quince cuartillos de agua en infusion por veinte y cuatro horas, alcabo lo pongo á cocer en olla de barro usada; pero no de carne, hasta que merme la cuarta parte, á fuego mediano, y añado raices de inojo sus cortezas, de esparragos, de de [sic] achicoria, de borraja, y de perejil de cada uno una onza, vuelvese á cocer como tres misereres, ó medio cuarto de hora, y se le añade sén limpio seis onzas, cuese como Credo y medio, y se aparta y se cuela, y se guarda en frascos para tomar de ella ocho onzas, ó nueve cada mañana, y seis á la tarde, ó caliente ó frias, segun la nesecidad y aparato del enfermo.
Sobre dichas cosas quitando el sén vuelvo á poner veinte y cuatro libras de agua, y se guarda para bebida ordinaria á las comidas.– Estos magistrales abren las vias, san[a] los humores por sudor, camara y orina, guardandose de excesos, y guardando buen regimen con abrigo, y b[u]enos mantenimientos á varios baldados he visto quedar libres de lo galico. Es el palo santo caliente y seco.
[pp.] 225 y 226 /[Véase: LÁMINAS LXXV Y LXXVI]
[p.] 227 /El arbol que dá los Tamarindos es de muy pequeña estatura, á modo del de las jujubas, azufaifaz, aunque algo menores: sus ojas es de naturaleza silvestre, asi como las endrinas de España: hallanse de él dos especies, el uno mas crecido de tronco, que es el masculino, el cual en fruto y ojas es mas diminuto que la femenina, que es el primero en estampa, por ser los que llaman Tamarindos reales, no sé los haiga por estas partes, hasta la Ciudad de Santiago de Chile, que dicen los tienen yá domesticos, y los crian en los huertos, y por ser estas tierras del Paraná arriba capaces de ellos me pareció poner sus estampas, copiadas de las obras de Guillermo Pisson, y de Jocobo Bontis, que escribieron en el Brasil. Nacen estos arboles en abundancia á modo de matorrales ó montecillos, á donde hay minas de oro debajo, ó disposicion de haberlo muy profundo en las entrañas de la tierra, segun se ha observado, como en el Potosi, Perú, y Cuzco, y otras partes á donde sacan. Echa su fruto dentro de baynas á modo de las mani, ó mandubi, que dicen los Indios en Guaranî; pero mayores y mas gruesas, tan agris tirante algun tanto al sabor acedo, que turba la mas venáz dentadura, del que recien sacado del arbol se atreve á mascarlo, y por ser tan conocidos en estas tierras no paso á darlas demas señales suyas.
Sus virtudes.
Los Tamarindos que llamamos reales, que son aquellos que nos trahen con ciertas barbas á modo de raicejas, pegados á su sustancia, tomando dos onzas de su pulpa infusa con infusion de Sén, y unos granos de aniz, purga poderosamente la colera y melancolía por abajo, sin molestia alguna: esto es, cuando es necesario purgar semejante humor, porque si se dieren al que nesecita purgar flema, no solo hacen provecho, ántes si causan gra
[p.] 228 /graves congojas, y parece que toda su sustancia se convierte en ventocedades, que pone al paciente en terminos de ahogarle, con el vientre tan tenso de ella, que parecen á los de hidropesia timpanites, ántes de morir, y asi doy este aviso que siempre se corrija con semilla de aniz, ó de inojo, ó de cominos, que asi obran sin molestia alguna.– Mistos los Tamarindos con el ruibarbo y sén es única purga á los que padecen fiebres putridas y ardientes: – ellos solos en infusion de agua fria con un poco de azucar tomado por refrezco de parte de tarde, clarifica la sangre, quita la sed á los febricitantes, restaura el apetito perdido, y reprime con eficacia los incendios de la colera y sangre. Requiere usarse en poca cantidad en estas tierras tan calidas y humedas, por estar el calor natural tan flaco y diminuto, por lo cual, al que mas no he pasado de tres onzas de su pulpa cada vez, y no es bien repartirlos á menudo, esto es, muchos dias áreo, que usado con discreccion es única purga para todos los humores adustos, y muy colericos, para los que padecen flema salada y melancolia hipocondriaca, que provienen de humores gruesos, y tenaces requemados, y cierto tengo de ellos sobradas experiencias en estos casos: hecha la purga y la preparacion en la forma siguiente:
Por tres ó cuatro dias le doy al enfermo onza y media de xarabe de fumusterre, y una de xarabe de borraja con cuatro onzas de agua de endivia á la madrugada, caliente ó frio, segun el tiempo, alcabo de ellos, el último dia por la tarde infundo las cosas siguientes:
En seis ú ocho onzas de agua de fuente hirviente se pone
[p.] 229 /ne unas dos ojas ó raices de borraja, media cuarta de sén: – media dragma de culantrillo: – cuarenta pasas de sol sin sus granos: – cuanto aniz ó inojo cabe entre las yemas de tres dedos: cuese todo esto como Credo y medio, y bien tapado se deja enfriar, y despues se cuela, y exprime, medianamente, y volviendolo al fuego le pongo pulpa de Tamarindos dos onzas, y calentandolo á fuego lento hasta que quiere volver á hervir lo aparto, y añado polvos de ruibarbo un escrupulo: – azucar onza y media, asi caliente lo remuebo muy bien, y vuelvo á tapar, dejandolo en infusion toda aquella noche, y al amanecer se vuelve á calentar, y se cuela á paño algo ralo, ó cedazo, exprimiendolo muy fuertemente, y asi caliente se dá al enfermo al amanecer, ó ántes del dia, no dejandolo dormir ni tomar cosa alguna, y si se repite cada tres semanas ó mes, en dias electos en purgar, es el mas único remedio que tengo experimentado para enfermedad tal, que asi al medico como al enfermo suele traher al retortero, sin haber forma de alivio con otras varias purgas ó sangrias.
Tengolos por frios en el principio del tercer grado, y secos en el principio del segundo: esto es los que nos trahen del Perú, que vienen sin sal, que los que en España lleban de Lebante, por venir salados pierden mucho de su natural frialdad, y adquieren mas sequedad, por lo cual vemos los ponen de remojo hasta perder la sal que trahen, y asi digo, que aquellos son frios y secos en el medio del segundo grado.
[p.] 230 /[Véase: LÁMINA LXXVII]
[p.] 231 /El arbol de la Copayba no lo he podido ver hasta hoy dia, aunque dos sujetos de los nuestros me aseguraron los hay en los montes del Jesus en el Paraná, y que los dos aunque fuera de tiempo sacaron de uno muy corta cantidad, con solo picar su corteza. La estampa que aqui pongo es sacada de las obras de Guillermo Pisson, que escribió y dibujó las plantas del Brasil, y dice asi:
El arbol de la Copayba es grande, de tronco grueso y alto, y muy frondoso de ramas: es de corteza casi liza, y cenicienta, ó blanquecina, mayormente las de sus ramas: hace sus flores en el extremo de sus ramas, las cuales abiertas tienen cinco ojas casi redondas, que salen con cierta zanquilla ó pie, no muy largo de su nacimiento: de color blanquecino algo tirante á naranjado: su fruto son ciertas piñuelas ó botoncillos muy semejantes á los del Ibíchínguí, que dice el Indio Guarani, y el arbol muy parecido á dicho Ibíchínguí, asi en las ojas, flores, y fruto, como se puede ver; pero no en la corteza, que es aspera la del Ibíchínguí.
El modo de sacar la Copayba en abundancia los Portugues, y Tupis, es cuando el arbol bá brotando sus ojas y flores por primavera, hacerle un taladro penetrante hasta el medio, ó corazon del arbol, ó con escoplo ó barrena gruesa, como la muñeca de un hombre, y en el principio de la creciente de luna dán los taladros, poniendo vacijas acomodadas para recivirlo, y cuando ven que ya destila poco ó nada, le dán fuego al arbol á la parte opuesta del taladro, y con el calor del fuego sin llegar á quemar el arbol, en un dia sacan copia de él: otros les abren dos y tres taladros, unos á raiz de tierra, ótros mas arriba, y otros en medio; pero este modo de sacarlo pierde y seca los arboles, que ra
[p.] 232 /raro escapa de este beneficio, los que los aman se contentan con lo que él de suyo destila, para que cada año le socorra, y asi sacan mas ingreso de los arboles, por no ser tan avaros como los primeros, que no concideran á lo adelante, ni que hay mañana, propiedad, y como naturaleza de los Indios.
Me he informado de los Portugueses, y Tupis, que en el Brasil lo han sacado, y dicen, que hay arbolea muy gruesos, y en tierra pingüe, que en quince dias llenan dos calabazos, como dos frascos, y mas, de los nuestros de á dos cuartillos de medida mayor.
Sus virtudes.
El balsamo de Copayba es hoy muy conocido, y úsado por toda la Europa, Africa, y America, y con grande estima, y subido precio en el Japon y China, segun estoy informado, á causa de sus admirables virtudes, porque aplicado caliente á las mas penetrantes y peligrosas heridas, las cura por primera intencion en 24 horas, si dichas heridas se limpian muy bien ántes de aplicarlos de todo lo estraño, y se apuntan con la ([con la]) correspondencia que piden las partes dislaceradas ó cortadas, y esto hace con una virtud balsamica tan templada y benigna, q.e en todas heridas asi internas, como externas, en todos miembros: á todas edades, y sexos: es socorro en todo tiempo y circunstancia, como lo tengo por experiencia en casos muy desesperados de heridas muy penetrantes, asi de cabeza como de vientre y pecho, y en musculos y nervios cortados, con solo calentarlo en una cuchara de metal hasta que hierva y humée, y con unas hilas mojadas en él, ([c]) asi caliente aplicarlo á las heridas, cuanto caliente lo pudiera sufrir el paciente, sín
[p.] 233 /sin que llegue á quemar, que en tal caso no unen las heridas p.r primera intencion; ántes si labra el fuego y hace muchas materias.
Iten. Tomadas como cuatro ó seis gotas en un huevo frezco y sorbible, bien caliente y rebue[l]to todas las noches al acostarse, es único remedio á los que arrancan sangre y materia del pecho, ahora sea por golpe ó contucion antigua, de caida, ó rodadura, ó magullamiento, ó por herida penetrante del pecho, ó por flucciones de humor, que llegando á hacer inflamacion abceso, viene por escarro con tóz, como en los asmaticos, pericumonia empiema, y semejantes abcesos, asi del pecho como del higado, estomago, riñones y vejiga. Dase tambien en agua de escabiosa rosada, ó vino blanco, segun la nesecidad y circunstancias de los enfermos.
A cierta muger con flujo de sangre por la boca, con sobrada tóz, á causa de humores muy corrompidos, por falta de la regla no bajar con la acostumbrada abundancia, le di seis gotas en dos onzas de zumo de llanten clarificado actualmente caliente, con tal suceso, que atajó el flujo, cesó la tóz, y probocó el menstruo, y en tres dias estubo buena: la que por el peligro tenia ya recividos los Sacramentos.
Es la Copayba caliente en el segundo grado, y seca en el tercero, aunque no falta quien afirme ser humeda como el aceite.
[p.] 234 /[Véase: LÁMINA LXXVIII]
[p.] 235 /El arbol que en el Brasil destila aquella tan suave y aromatica goma, ó lagrima, que los Portugueses llaman Anime, se halla en el Paraná en los montes de Itápua, en el Jesus, y en el Paraguay: son dos especies muy parecidos en todo, menos en el color de las ojas, que el uno las hace mas blanquecinas, y algun tanto mas delgadas, que pienso ser la hembra, y el mas oscuro de ojas el macho. Es arbol alto y muy coposo, con muchas y muy compartidas ramas: su corteza del tronco y ramas muy gruesas, es algo aspera y como sarnosa, de color claro ceniciento: la de las ramas delgadas tersa, liza y verdosa: sus ojas de dos en dos, y siempre en las puntas de las ramas mas anchas de los lados de afuera, que los de adentro, á donde se juntan, esto es de la comparticion que hace la vena ó nervio, que la parte p.r medio: su flor es cierta piñuela puntiaguda y tierna, á modo de aquellas baynitas de las judias ó frisoles cuando comienzan á crecer: las cuales poco á poco bán creciendo y ensanchando, como dos dedos de ancho, ó dos y medio, de largo del dedo pulgar, y al querer sazonar se pone aquella bayna dura y fuerte, con cierta sustancia, tirante al color encarnado claro, y en medio tres ó dos pepitas relucientes, de color castaño claro, á modo de aquellos de los Tamarindos, ó Caña fistola: cuando verde es de sabor amargo y astringente; pero al sazonar se vuelve de sabor de arina algo dulce, de suerte que es muy buen sustento á falta de pan, ó de maiz: echa de si por primavera y sin ser herido su goma, por ciertos poros á modo de berrugas, ó tolondrones, que él de suyo abre el oloroso anime, el cual viene en abundancia cayendo por el tronco, hasta parar sobre la tierra, hasta sus mismas raices, y aún de estas suele salir, de aquellas que estan sobre la tierra descubiertas, cuando bá goteando, si llueve de ordinario se disuelve y deshace esta goma; pero si hace tiempo seco se logra toda ella, que despues de seca no se deja deshacer, quedandose
[p.] 236 /dose blanca muy transparente, asi como el ambar de cuentas, algunas veces se vé alguna de ella que tira al color amarillo muy densa y vidriosa, mas que la almaciga, y incienso, y muy semejante al socino en su dureza: la cual quemada despide de si un olor muy suave, y grato al celebro, corazon, y ventriculo: de suerte, que es de los mas suaves olores, y gratos á toda la naturaleza humana, de cuantos hasta hoy he visto en simple alguno, porque con ser muy suave es muy confortativo del celebro: sacase en abundancia sajando su corteza.
Sus virtudes.
El Anime administrado en perfume, bien abrigado el cuerpo, quita y cura el dolor de cabeza, que procede de vientos frios, ó mojaduras, de tormentas, y granizo: y asi mismo es remedio soberano en dár alivio á los varios accidentes que produce la intemperie fria del celebro; cuando ya es incurable, tomando sahumerio.
Con una parte de romero seco, otra de incienso macho, y dos de anime, molidos y mezclados los dos puestos sobre brazas, y reciviendo su humo desde los pies á la cabeza, abrigado, y tapado todo el cuerpo, puesto en pie con sabanas y frezadas, dejandole solo la camisa puesta, porque mejor penetre el humo por los poros, y habiendo recivido por espacio de tres credos el humo, sin que se salga por abajo, se deja asi arropado echar en la cama, abrigandose los pies con un paño caliente, y echandole otra frezada encima, de todo se deja sudar hasta mojar la camisa, y sabanas, y alcabo se muda cami
[p.] 237 /camisa sahumada con solo romero dejandole aquel dia, y el siguiente con suficiente abrigo: quita todos los extremados accidentes, y retrahiciones con dolor, que de tal intemperie son producidos, y si es reciente dicha destemplanza la cura con admiracion, ó admirable prontitud, cuando ya llega á tener cuatro ó seis meses de longitud es necesario sea el sudor mas fuerte de semejante composicion.
Anime media dragma, copal y incienso de cada uno otra media: – polvo de mermellon hecho de azogue, y no del de mina, llamado cinabrio otra media dragma, que es peso de medio real de plata, todo hecho polvo, y calentandolo al fuego en una escudilla se hace pastillas cuatro, y de ellas se cojen dos sudores, cada uno de una vez en dos dias á reo, que es admirable sudorifico en todos afectos de nervios y junturas: ahora sea por frialdad de los miembros de la coucion, ahora por reumas á las subitas y extremadas mutaciones de los tiempos, y vientos tan contrarios y opuestos, como de ordinario se vé en toda esta America, causa ordinaria de subitos y repentinos accidentes, y muertes. Tomase este sahumerio como arriba dejo dicho.
Sirve el Yataíbá ó anime para todos los emplastos que piden incienso y almaciga, y es quid proquo suyo con gran ventaja, y asi vemos lo piden las composiciones y recetas de la farma copea.– Aplicado á las cienes su polvo amasado con aguardiente ó vino en parchecitos, es remedio á los dolores de xaqueca y cabeza. Es caliente y seco en el segundo grado en el fin de él.
[p.] 238 /[Véase: LÁMINA LXXIX]
[p.] 239 /El Curií de estas Misiones, y tierras del Paraguay, es arbol muy alto, derecho, y bastantemente grueso de vara de tabla, con algunos nudos, propio arbol para arboles de navios: cojido en la menguante de luna electa en estas tierras, como son las de Junio, Julio, y Agosto, porque es su tronco piramidal, como hecho á torno proporcionado en la diminucion de su grosor con admirable proporcion hacia su copa, la cual hace como los pinos de España, echando sus ramas en contorno de su tronco á cortos trechos, á modo de rayos de coche, ó carreta, de seis en seis, y de siete en siete por rueda, igualmente proporcionados al salir cerrado con sus ramas una hermosa y piramidal copa, al remate de ellas echa sus piñas mayores que las del pino de España, con ciertas espinillas pequeñas y corbas en las cascaras, á donde dá el fruto, el cual es del tamaño que hay dibujo, y asi mismo sus ojas, todas ellas tienen en la punta una muy sutil, y algo enconosa espina, porque en picando arde, y escuese demaciado, y creo ser p.r su calor por que no encona, ni envenena, como otras que posehen cualidad nociva: las cuales salen del tronco acompañando sus ramas al crecer, y como bán creciendo bán cayendose.
Sus virtudes.
El Pino de estas tierras hiriendo su corteza y tronco, en el mes de Septiembre, destila copia de balsamo, algun tanto rubio, al principio de comenzar á estilar blanco, y al fin colorado, tan liquido como la trementina de Abeto: este metido en calabazo asi tierno, y usado para heridas es soberano remedio, asi en las de huesos des
[p.] 240 /descubiertos, como en las de nervios contusos, ó cortados, porque preserba de espazmos, y convulciones, puesto sobre el estomago por estomaticon conforta toda relajacion, que proviene de frialdad, y humedad, y ataja la diarrea, mayormente si se dá una dragma del polvo de su recina cocida en vinagre, ó en un poco de vino, ó agua caliente: el modo de cocerlo en vinagre es como se sigue:
Cojese recina ó balsamo de pino del que está yá seca, y se muele ó quebranta en almiréz ó mortero, como media libra, ponese en tacho de acofar, ó de cobre estañado, y se le echa una escudilla de vinagre fuerte, y se hace hervir hasta que merme el vinagre, y asi caliente se saca, y se hace bolas, exprimiendo muy bien del vinagre, esta masa segunda para lo que adelante se dirá.
Esta recina ó balsamo preparado con vinagre es único remedio tomando una dragma de su polvo en agua caliente, ó en caldo en ayunas, contra las camaras que sobrevienen á las fiebres putridas y malignas, que corren muy de ordinario en los Indios, (y aún Padres,) y es contra las lombrices y gusanos, fortifica el estomago, y mascando un pedacito hace desflemar como la almaciga en los corrimientos que vienen á los dientes, m(u)elas, encias, y paladar, y preserba asi su olor como su gusto de los vientos corrompidos, que accidentan los cuerpos.
Sus piñas cojidas tiernas algo grandezuelas, como huevo de avestrúz, machacadas y puestas á cocer, deshechan de si una recina blanca como leche, la cual apartada, y puesta en las quebraduras de huesos es admirable remedio, para criar el poro y soldarlo: deja la tal soldadura tan firme, que á penas se conoce, y no dán dolores á vueltas de tiempo, como los que se unen
[p.] 241 /unen con cosas mas templadas de calor y sequedad.
El cocimiento de dichas piñas echado bien caliente en un servicio, y poniendose sentado sobre él cojiendo aquel baho caliente, mitiga el dolor de las almorranas, que provienen de humores salados y melancolicos, y pujos de humores acres, y mordaces, que inflaman al salir por la camara.
El polvo del balsamo sin preparar sutilmente molido, y pulverizado en las recientes heridas, las une por la primera intencion, sin hacer materia.– Tomados por sahumerio en tiempos de vientos frios, que causan romadizos y catarros, conforta el celebro, y detiene las reumas que no corran, y principalmente si se toma al acostarse, y entre dia sin salir al ayre, frio y destemplado.
Lo mismo hace con las pobres mugeres resfriadas, cuando la matriz por falta de calor se sube hacia el estomago, ó pecho, tomando sahumerio baja á su puesto y deja libre la respiracion, como consta de la experiencia.
Sus piñones se comen asi asados cómo cocidos, son mantenimientos mas recios, y dificil de digerir que las castañas; pero de tanto sustento.
Es muy templado en calor, y muy secos en cualidad.
[p.] 242 /[Véase: lámina LXXXJ]
[p.] 243 /El Yuquírípeí es tenido entre los Indios por una especie de Cedro, y cierto es muy semejante en las ojas y tronco; pero no en el fruto, ni en la flor, ni en el color, olor y betas de sus tablas, porque es mas denso y colorado mas subido, y su hebra es trabada, y la del Cedro liza. Si juzgo, por sus partes y fruto es el Sandalo de estas tierras, porque su olor es de Sandalo colorado, no tan aromatico como aquel que nos trahen del Brasil, ni tan encendido, deve ser por el suelo ser muy humedo, y la tierra de otras cualidades, mas asperas, como lo es las de estas Misiones, que hasta las yerbas tienen mucho de aspereza, y muy bellosas.
Tiene el fruto á modo de Nueces; pero en racimos de á doce, ó mas en racimo: cada nuez tiene cinco granos dentro, cubiertos con su tunica encarnada: abrese su fruto en estando sazonadas las semillas en cinco partes, cada cual mostrando en medio su semilla. Su flor es entre encarnada y blanca: su tronco no es tan grueso como el del Cedro, ni tan coposo: es admirable madera cojida en menguante de luna para obras curiosas, como son escritorios, cuadros, puertas y ventanas, por ser madera que no admite corrupcion de polilla, ó gusanos, despues de cortado en buena cojuntura de luna á proposito, cual es en estas tierras la de Agosto, ó de Julio.
Sus nueces son muy amargas, y astercivas al gusto, y lo mismo sus granos, los cuales tienen cantidad de aceite, cojidos cuando bán sazonando, y puesto algunos dias en casa, y alcabo de ellos machacarlos y sacar su aceite, como se saca el de nueces, ó almendras. Este aceite pienso excede en confortacion y astricion al de Arrayán para las contuciones, y magulladuras, por ser perfecto aceite de fruto mas astercivo que la del arrayán, y mas confortante su olor que el del arrayán, por ser artificial hecho con aceite de olivas.
[p.] 244 Yo /Yo saqué el extracto de su fruto muy verde, y machacandolo lo puse acocer ([s]) (c)on sus semillas, el cual salió tan aceitoso, que por muchos dias estubo destilando aceite muy verde, de á donde colegî la gran copia que tiene, del que estando el fruto tan imperfecto como estaba.
Este extracto ó balsamo apliqué á una dislocacion, con grave contucion del espinazo y rodilla de un Indio, que por recojer guabirás se cayó del arbol sobre piedras, quedando alli casi muerto, y á los ocho ó diez y seis dias llegó á mis manos con la dislocacion del espinazo, la cual reducida, y aplicandole los remedios ordinarios, éra el dolor grave, y acordandome del extracto que habia sacado volvi por él á casa, y se lo apliqué al dia siguiente, quitando lo que primero habia puesto, lo cual le mitigó los dolores, y quitó la inflamacion en 24 horas, de suerte, que yá se movia por si, el que el dia antecedente no podia ni por mano agena, sin dár gritos, que es mucho mal en el Indio, y de ordinario mortal, como lo fué de este, pues de allî á diez i siete dias murió ahogado de la copia de materia que se corrompió en el pecho, por no haberse sangrado, ni tomado cosa que deshiciera la sangre engrumada.
No me atrevo á decir, que el Yuquírípeí se tome, y use de él como del verdadero Sandalo; pero doy esta corta noticia para los que quisieren valerse de él, ó experimentarlo. Su fruto verde machacado es único enxebe para tintes de lanas, color amarillo, morado, y azúl.
[p.] 245 /[Véase: LÁMINA LXXXI]
[p.] 246 /El Paráparáí es arbol muy alto, y de buen grosor, muy hermoso á la vista, y muy saludable y grata su sombra: sus ramas salen de dos en dos de su tronco opuestas: de suerte, que hacen en él una con decruces, hasta lo último de sus ramas, las cuales romatan [sic] con tres ojas, como flor de liz: su corteza es algo rajada; pero muy poco, á modo de la del A[n]guáí, ó Ibírá payé, muy amarga, y muy grata al estomago su amargor, usanla los Indios, y se valen de ellas para varias medicinas de enfermedades, de contajio, ó pestecillas de camaras y gusanos, tomando muy poco de su corteza, y baynas tiernas, ó de sus cogollos tiernos, aunque todo el palo muestra una misma virtud, asi como el Anguáí, hallase por pocas partes, y muy ralos en los bosques, ó capaus, que dice el Indio.
Sus virtudes.
De su corteza se saca balsamo, del mismo modo que de la de ([n]) (l) Anguáí, el cual es único remedio en heridas compuestas, y en llagas que ban cundiendo por la piel, mayormente si lo disuelven con vino: y disuelto dicho balsamo con vinagre fuerte es remedio para empeynes, y costras de la cabeza, quitandolas antes con orines ó aceite, y esto hace tambien sus ojas machacadas, ó su piel, ó fruto muy molido, y puesto unas gotas de vinagre fuerte, y volviendolo á deshacer en el almiréz á modo de ungüento, y puesto á los empeynes, ó costras de flema salada, las cura con admi
[p.] 247 /miracion, y lo mismo hace con la tiña humeda, llamada achoras, y mezclandole á dicho ungüento un poco de aceite cura la flema salada, y tiña seca, y tambien la morfea, ó mal muerto, que es la segunda especie de lepra, que á modo de escamas se extiende por toda la piel.
Su fruto verde cuando está tierno machacadas dos de sus baynas, y puestas á cocer con sal, su cocimiento mata las lombrices, ási bebido por la boca en cantidad de cuatro onzas, como echado por ayudas.
Iten. El fruto ó su corteza, ó el palo cocido y tomando su agua, no muy fuerte de cocimiento, es admirable remedio para fiebres putridas, que bán á la larga:= y para preservarse despues de mordidos de animales de ponzoña fria, bebidos de los accidentes que con su malicia dejaron intrusos en las partes vitales, y miembros de la coucion.
Tengo por cierto, ser único remedio en el mal frances, y destemplanzas frias del higado y estomago:= y la carcoma, ó polvo de su palo, ó corteza, cura las llagas galicas de las partes vergonzosas, mayormente si se bebe su agua al mismo tiempo.
[p.] 248 /[Véase: LÁMINA LXXXII]
[p.] 249 /El Ambaí guazú le llaman los del Paraguay Pino ó Pínó, por que á su fruto llaman Piñones, es el recino blanco de Plinio, que crece su arbol como el de la higuera, y las ojas son algo parecidas en el grandor; pero no en su aspereza y sequedad, ([a]) (y) azabaladuras, porque son lisas y muy hermosas á la vista, adornadas de un verde claro, y muy tersas, con bastante humedad: nace por las orillas de los bosques, y huertos, á donde la tierra es fértil y humeda: y cierto, que si bien se mira es la mejor de las especies de recino, ó tartago, á que el bulgo llama Higuera del Infierno, y aunque de esta especie hay variedad, asi en la figura como en el grandor, y color de sus piñones, ó semillas, y color y grandor de sus granos y oja: el uso de medicina me atengo mas á este, que no á ninguno de todas las otras diferencias, por no ser tan venenoso, enemigo del estomago, no causando tantas congojas, ni nauceas, como el tartago mayor ordinario. Es calienten el primer grado, y humedo en el tercero.
Sus virtudes.
De todas las especies de recino, ó tartago se saca aceite de sus semillas, el cual sirve asi para las lamparas, como para el uso de medicina, y asi tomadas diez ó doce gotas de él en caldo de pollo, purga suavisimamente la flema, y la colera.
Iten.– Veinte de sus granos mondados metidos dentro de un gallo viejo, y bebido su caldo, es único remedio en el mal de hijada, y en el dolor de la esciatica, y en el dolor de las coyunturas, por humores frios y galicos.
Iten.– Sus ojas, esto es, de todos los racimos, machacadas y cocidas, y aplicadas á modo de emplasto extirpan los barros, y las manchas del rostro, y de todo el cuerpo, asi las que llaman albarazos, como de los asoleados: – aplicadas sus ojas con polenta reprimen las inchazones, y inflamacion de los ojos,– y aplicandolas calientes, ó mojadas en vinagre á los pechos endurecidos, las relaja, y resuelve la demaciada leche: – asi mismo, mojadas en vinagre caliente ataja el fuego de S.n Anton, y de S.n Torcáz.
[p.] 250 /[Véase: LÁMINA LXXXIII]
[p.] 251 /El Yapacarií, que Mathiolo llama Pistacia, y en España llaman Altocigo, se hallan por estas Misiones muy de ordinario en tierras humedas, en los bosques de bajios, cerca de rios ó arroyos: es arbol alto, y frondoso, mayormente cuando se halla en las partes dichas de tierra craza y pingüe; pero cuando se halla en tierra de cerranias sobre piedra no crece tanto, á imitacion de los demas arboles; pero es mas amargo y agudo, y mas eficáz en medicina. Hallanse masculino y femenino, aunque entre si no difieren mas que en el fructificar el uno que es la hembra, la cual en la punta de sus tallos echa ciertos pomos de flor algo purpurea, á modo de la del malba visco, y su fruto es rojeto al sazonar, como aquel del Terebinto, algun tanto mayor del masculino: no he podido hallar flor ni semilla, que es la que aqui doy la estampa: su arbol ó su tronco es madera medianamente fuerte; pero dicen los naturales no valerse de ella para fabricas por muy pronta á carcoma, y cierto hay arboles que pueden servir de vigas, ó tirantes, y asi mismo de rica tablazon.
Sus virtudes.
El Yapacarií es de partes muy sutiles y amargas, y en su amargor agudo, por donde los naturales lo usan de ordinario para matar las lombrices y gusanos, aunque en esta virtud es potentisimo y eficáz remedio, juzgo con no corto fundamento, que les socorre en otros varios accidentes, que los pobres padecen de crudezas, frialdades, y flaqueza del estomago, con pertu[r]bacion, y ventocedades frias y molestas de las entrañas, como yo lo tengo observado no ser gusanos que ellos dicen, sino dichas crudezas, de que
[p.] 252 /que despues se suelen de ordinario formar, y aunque como pobres en la ciencia de la medicina no bán muy errados en el juicio, pues vemos por los autores, que ántes que se generen las lombrices, ó se lleguen á formar, causan semejantes accidentes, la flema y humores gruesos y crudos de que se forman, y como en gente pobre que de ordinario come mantenimientos terrestres, y de cualidades frias y ventosas, cuales son de los pobres Indios sus mas ordinarios accidentes son de crudezas y indigestiones, á causa de faltarles la sal, el vino, el aguardiente, el chocolate, ó cacaho, las especerias y cosas semejantes calientes, que con sus cualidades y confortacion hacen bajar las crudezas á las vias, que á no proveerles el Todo Poderoso de tabaco, del aji, del Guembé, guabirás, frutillas que ellos mucho apetecen, y algunas otras semejantes, que con su agudeza hacen bajar los humores á las vias; no dudo perecerian en breve sus dias: y sobre todo, el haberles dado el arbol de la yerba, como dejo dicho que es su mayor refrigerio, y loable bebida. Volviendo á nuestro tomo [sic], el altocigo con su amargor mata los gusanos y lombrices de todas figuras y calidades, sean largas, sean anchas, sean redondas, sean de figura de gusano, ó sean de las malignas peludas, todas las mata y aniquila con grandeza, con mayor eficacia que el tabaco, que adelante diré. A demas conforta el estomago, higado, bazo, y riñones destemplados de causa fria, como asi mismo el celebro, tomando su cocimiento, y tomando, el perfume de sus ojas, ó ramas, asi mismo socorre las crudezas y ventocedades frias del pecho y pulmones, que causan varios accidentes, como es asma, dismia, y puntadas á las escapulas y musculos intercostales: y si he de creer á cierto Curuzúyara ó medico, el mas périto que en estas Misiones he hallado, llamado Clemente. Su cocimiento tibio labando con él los ojos quita el corrimiento que proviene de flaqueza del celebro pro [sic] crude
[p.] 253 /dezas del estomago, y fortifica y aclara la vista, asi como la satucreya, ó Salcifrago de Mathiolo, y cuando él lo afirmó, preguntado por varias veces al descuido, y con cuidado, no dudé ser asî, y segun sus partes pienso excederá á la saturea, por ser de mayor fuerza su virtud y eficacia en confortar, enjuagandose con él la boca algo caliente, deshace todos aquellos vicios que suelen causar los reomatismos, como es comezón, y inchazón, dolor de muelas y encias, y la dentera, ó adormecimiento de los dientes y muelas, haciendo desflemarlas por saliva: esto hacen tambien sus ojas mascadas, cuando la intemperie es fria, de lo cual puedo dár testimonio, que siendo por muchos años laboriado de este achaque, despues que lo he usado, á demas de aliviarme por entonces, no fué tan frecuente como solia, que á cada mutacion de tiempo frio, mayormente soplando el Leste, y Sud me asaltaba, y hoy dia por la misericordia del Señor, es muy rara la vez, y no como de ántes. Atribuyolo primero á Dios nuestro Señor, como causa prima de todo, y en segundo lugar á las ojas del Yapacarií. Pareceme ser caliente en el principio del tercer grado, y seco en el segundo.= Su docis, para bebida, media onza de sus ojas verdes para cuartillo y medio de cocimiento, y secas la mitad menos, porque al modo de la calamintha, y del Lepidio, seca es mas fuerte y eficáz, que cuando verde, por poseher algunas partes humedas, y ahereas, las cuales perdidis es de mayor vigor y virtud, para cocimientos de labatorios por de fuera que conforta. Pongo al cuartillo y medio de agua una onza de sus ojas verdes, y secas media, doyle de cocimiento que merme la 3ª parte, que es medio cuartillo.
[p.] 254 /[Véase: LÁMINA LXXXIV]
[p.] 255 /El arbol llamado Caároba en el Brasil, y en Guarani Ibírá Ucaî uhbaé, es á lo que juzgo alguna especie de guayacán, ó por lo menos muy semejante en las virtudes, porque vemos tiene los mismos efectos que el verdadero guayacán, aunque no se dice sea al gusto astringente; pero si amargo. Hace sus ojas largas, algun tanto gruesas, por la haz tersas, y por el embés algun tanto blanquecinas, sin bello á la vista manifiesto, aunque al tacto se muestra muy suave y resbalosa, llevando el dedo resbalando desde el pezón hasta la punta, y por lo contrario, trayendolo desde la punta hacia el pezón no desliza al tacto, aunque no resiste tampoco con tenacidad; pero si se siente no resbalar. Sus flores son algun tanto blanquecinas, tirante á leonado, ó párdizco, las ojas algo romas en la punta, á manera de lenguas: su tronco grueso, y proporcionadamente alto, su madera es solida, y en lo interno tira algo á leonado su palo ó astilla despues de secas.
Sus virtudes.
Las ojas del Caároba machacadas, y aplicadas á las heridas frescas las sana, y cierra en breve, mayormente si con su cocimiento tibio las laban, ántes de apuntarlas, y bien limpia de lo extraño aplicar el emplasto de sus ojas sobre dichas heridas: y al que está tocado de galico es muy mayor remedio que otro alguno, como tambien en las llagas viejas, y antiguas galicas, y en todo genero de úlceras con cabas, y cabernosas, echan
[p.] 256 /echando su cocimiento con geringuilla, y si la úlcera es pútrida, ó con sordidéz mezclandole alguna corta cantidad de miel de abejas, echando en dicho geringatorio alguna porcion de los polvos, muy sutilmente molidos, en breve la sinche de carne, y las cicatriza.
El cocimiento de sus ojas ó flores bebidos por algunos dias, en cantidad de ocho onzas, con poca azucar y piedra bezar, tomando caliente y arropandose, provoca por sudor todos aquellos humores frios y galicados, que se paran en las junturas, nervios, y musculos, y conforta y lo mismo hace la conserva hecha de su flor, bebiendo, y restaura el calor natural de los miembros de la coucion, tráz ella cuatro onzas del agua atráz dicha: no he oido ni hallo su docis ó cantidad en dos autores, que de este arbol hacen mencion; pero me parece, que para dos cuartillos de agua bastarán de sus ojas tres cuartas de onza, que cuezan hasta mermar casi la mitad, y para dichos dos cuartillos de su flor frezca media onza, y si es seca las tres cuartas de onza, y la flor cocerá solo cuatro credos bien tapada si fuere frezca: si seca cueza como seis credos, asi mismo tapada: su palo no lo hallo en uso; pero no dudo se puede poner como el guayacán.– El cocimiento de sus ojas y corteza es tambien único remedio de las inchazones frias, y dolores de todo el cuerpo, mayormente en los galicados, asi de frialdades, como del mal francés, y en el Brasil muy ordinario remedio de los Portugueses, y mestizos Tupis, segun estoy informado. Tengolo por caliente en el segundo grado, y seco en el fin del tercero.
[p.] 257 /[Véase: LÁMINA LXXXV]
[p.] 258 /El arbol llamado Mangifera en el Brasil, no he podido hallar noticia de él por estas tierras, aunque no dudo lo hay en ellas, particularmente en el Paraguay, á orillas de su rio, ó en el Paraná; pero por falta de hombres péritos en la averiguacion de las plantas no se conocen, y asi me parece acertado poner aqui su estampa y virtudes sacada del libro de plantas de Jacobo Bontii, escrito en el Brasil, por ser casi el mismo clima y plantas del Brasil, y las de estas Misiones, y Paraguay, y muchas de ellas con los mismos nombres, solo que tienen de ordinario una silaba mas á lo último la Tupi, que la Guarani: como v. g. Yupicanga en Tupí: y en Guarani Yuápecá: y como por acá se halla la Caña fistola del Brasil á las orillas del rio Paraguay, y la especie de Tamarindos segunda, que el mismo autor pone, llamado Carandaí. El arbol de la Copaiba en los montes del Jesus antiguo, asi mismo se hallarán otros muy medicinales de aquellas regiones en estas, por ser muy calientes y humedas como aquellas. &c.
El arbol alto y frondoso repartido en varias, sus ojas pequeñas puntiagudas, muy semejantes á las del ligustro: sus flores amarillas, á modo de racimos, su fruto como el de una grande nuéz verde, algo mas largo dentro, de gruesa corteza, encierra cierta sustancia como aquella de las castañas cuando verdes, algo mas tierna, la cual se come en varios guisados, asi como las castañas en Europa.
Sus virtudes.
Las cortezas de esta nuéz mangifera, cuando verdes, guisando con ellas la comida refrigeran el higado, corrigen la sangre, confortando el estomago, lo mismo hace su fruto asi mismo verde, el cual es agrio, tirante algun tanto al sabor acedo, que á penas se puede sufrir
[p.] 259 /frir en los dientes, por que los dá tupor. Sirvense de él para las fiebres ardientes y malignas, para las flucciones internas del higado y estomago, cuando provienen de calor, como es el flujo epactico, y la discenteria, para corregir y enfrenar los flujos colericos del higado, estomago y riñones, y bazo; pero despues de madura ó al sazonar muda sus cualidades y sabor, de fria en caliente, y de astringente y agri, en dulce, y suavisimo mantenimiento, con cierto sabor á espinacas, es de muy loable sustento; pero yá sin las virtudes atráz dichas, antes pienso serán contrarias, y que causarán accidentes de colera, por volverse de frias y secas en caliente y humedas, y asi solo cuando verdes pueden servir en los casos atráz dichos; pero cuando secas serán como peste en los tales accidentes.
De su tronco y ramas destila á la primavera cierto licor, muy semejante á la trementina de abeto, el cual tomado en cantidad de una dragma proboca sudor, y asi mismo la retencion de orina, es algo ingrata al gusto, y muy viscosa, segun de ella dice Cristoval de Acosta, quien asegura, que recien estilada del arbol tomada en un huevo frezco, á medio azar, ó sorbible, desecha dentro al rescoldo, y con una pajita irla moviendo en el fuego hasta que se incorpore, y esté el huevo encerado ó algun tanto espeso, tomado asi caliente quiebra la piedra de riñones subitamente, dentro de un cuarto de hora, y la hace bajar á la vejiga, y de alli la lanza á fuera, si se repite el remedio á la mañana siguiente. No trahen la graduacion ni del palo, ni del fruto; pero segun lo que dicen de su fruto verde parece ser frio y seco en el tercer grado.
[p.] 260 /[Véase: LÁMINA LXXXVI]
[p.] 261 /Dos especies de Tamanduí se hallan en estas tierras de las Misiones: una grande y alta como arbolitos, que el Indio llama Tamanduaí guazú, el cual crece por partes que han sido sembradas, y rasas de montes, y algunas veces por partes asperas, y al rededor y orilla de montes. La que aqui dejo estampada es el Tamanduaí miri, que nace en partes de campañas fertiles y pedregosas, cerca de arroyos ó partes humedas, el cual florece en primavera, hace las flores como aquellas de la calaminta, pero muy menores, y no tan blancas, tirante algo á moradas, muy olorosas, como asi mismo las ojas, y aún pienso es la verdadera calaminta: todas sus partes y virtudes se acercan tanto de ella, que sirve casi en todos los casos, y accidentes que la Calaminta; pero con menor eficacia, por ser de menos calor y sequedad que la verdadera Calaminta.
Sus virtudes.
El Tamanduaí miri cocido de sus ojas ó cogollos una onza, en dos basos de agua, que hagan cuartillo y medio, y tomado asi caliente es único remedio para los mordidos de animales venenosos, como son Culebras, Vivoras, Cerastes, Escuerzos, y otros á este modo de veneno frio, asi bebido como aplicadas sus ojas cocidas á modo de emplasto á las mordeduras.– Su cocimiento bebido proboca la orina, y arenas de la vejiga, y riñones, y juntamente sudor, el cual es único en los que las viruelas se les metieron para lo interno, mayormente si le añaden cuatro ojas de borraja, y una dragma de piedra bezar y dos onzas de azucar, y ponerlos muy abrigados á sudar, guardandolos muy bien del frio, vuelve á sacar las viruelas á fuera, y los preserva de la muerte.– Y sirve asi mismo contra las roturas y espazmos de los nervios, asi bebido, como tomando su baho de cantidad del cocido en tacho, ó en olla, y despues bien caliente tomar el baño á las partes es
[p.] 262 /pazmadas, y abrigarlas bien despues del sudor.
Bebiendo su cocimiento ántes de los temblores paroximales preserva de ellos.– Cura los torcijones de vientre, y los colericos vomitos, y contra los temblores paroximales bebida ántes de ellos, y todo esto hace con mayor eficacia si se cuese con vino.– Y asi mismo es contra los venenos, y ponzoñas bebidas, que tengan cualidades frias, ó muy humedas.– Libra de la Itericia si se bebe con miel y con sal.– Su cocimiento mata las lombrices asi largas como chatas, y las saca por camara, y lo mismo hace si se aplica cruda machacada ó cocida á la region del vientre, y estomago.
Es útil á los leprosos, y que padecen flema salada, como empeynes, morfeatina, y albarazos, comidas sus ojas cocidas, ó crudas y tráz de ellas se toma suero de leche.– Sus ojas estendidas por casa, ó administradas en sahumerio ahuyentan las serpientes.– Metidas sus ojas machacadas en la boca de la matriz de la muger proboca el menstruo, y mata la criatura en el vientre: por tanto, no se debe dár jamás á mugeres.= "ojo prenadas" – ni se pondria á donde ellas se sientan.
Cocidas sus ojas con vino, y aplicadas á manera de emplasto, emblanquecen las cicatrices negras, y extirpan las manchas cardenas de los ojos.– Asi mismo se aplican sobre la esciatica á modo de emplasto para sacar los humores frios de la juntura á la superficie, la cual quema y enciende, y corroe el cuero, de suerte que lo hace una llaga.– Estilado su zumo en los oidos mata los gusanos.– Comida ó bebida resuelve las molestas ventocedades del vientre, y conforta los miembros internos resfriados. Es caliente y seca en el principio del 3º grado.
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