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COMENTARIOS 

DE ALVAR NÚÑEZ CABEZA DE VACA, ADELANTADO Y GOBERNADOR DEL RÍO DE LA PLATA

 

 

HIPERVINCULOS

CARTA II: Probable itinerario por Sudamérica y el Río de la Plata   (58 kb.)

Todos los Capítulos de Comentarios y la relación de Hernando de Rivera. (382 Kb.)

 

LISTADO DE CAPITULOS  (Promedio: 8 Kb.)

I. De los comentarios de Alvar Núñez Cabeza de Vaca. 

II. De cómo partimos de la isla de Cabo Verde.

III. Que trata de cómo el gobernador llegó con su armada a la isla de Santa Catalina, que es en el Brasil, y desembarcó allí con su armada.

IV. De cómo vinieron nueve cristianos a la isla.

V. De cómo el gobernador dió priesa a su camino.

VI. De como el gobernador y su gente comenzaron a caminar por la tierra adentro.

VII. Que trata de lo que pasó el gobernador y su gente por el camino, y de la manera de la tierna.

VIII. De los trabajos que rescibió en el camino el gobernador y su gente, y la manera de los pinos y piñas de aquella tierra.

IX. De cómo el gobernador y su gente se vieron con necesidad de hambre, y la remediaron con gusanos que sacaban de unas cañas.

X. Del miedo que los indios tienen a los caballos.

XI. De cómo el gobernador caminó con canoas por el río de Iguazu, y por salvar un mal paso de un salto que el río hacía, llevó por tierra las canoas una legua a fuerza de brazos.

XII. Que trata de las balsas que se hicieron para llevar los dolientes.

XIII. De cómo llegó el gobernador a la ciudad de la Ascención, donde estaban los cristianos españoles que iba a socorrer.

XIV. De cómo llegaron a la ciudad de la Ascención los españoles que quedaron malos en el río del Piqueri.

XV. De cómo el gobernador envió a socorrer la gente que venia en su nao capitana a Buenos Aires, y a que tornasen a poblar aquel puerto.

XVI. De cómo matan a sus enemigos que captivan, y se los comen.

XVII. De la paz que el gobernador asentó con los indios agaces.

XVIII. De las querellas que dieron al gobernador los pobladores de los oficiales de Su Majestad.

XIX. Cómo se querellaron al gobernador de los indios guaycurúes.

XX. Cómo el gobernador pidió información de la querella.

XXI. Cómo el gobernador y su gente pasaron el río y se ahogaron dos cristianos.

XXII. Cómo fueron las espías por mandado del gobernador en seguimiento de los indios guaycurúes.

XXIII. Cómo, yendo siguiendo los enemigos, fué avisado el gobernador cómo iban adelante.

XXIV. De un escándalo que causó un tigre entre los españoles y los indios.

XXV. De cómo el gobernador y su gente alcanzaron a los enemigos.

XXVI. Cómo el gobernador rompió los enemigos.

XXVII. De cómo el gobernador volvió a la ciudad de la Ascención con toda su gente.

XXVIII. De cómo los indios agaces rompieron las paces.

XXIX. De cómo el gobernador soltó uno de los prisioneros guaycurúes, y envió a llamar los otros.

XXX. Cómo vinieren a dar la obediencia los indios guaycurúes a Su Majestad.

XXXI. De cómo el gobernador, hechas las paces con los guaycurúes, les entregó los prisioneros.

XXXII. Cómo vinieron los indios aperúes a hacer paz y dar la obediencia.

XXXIII. De la sentencia que se dió contra los agaces, como parescer de los religiosos y capitanes y oficiales de Su Majestad.

XXXIV. De cómo el gobernador tornó a socorrer a los que estaban en Buenos Aires.

XXXV. Cómo se volvieron de la entrada los tres cristianos y indios que iban a descubrir.

XXXVI. Cómo se hizo tablazón para los bergantines y una carabela.

XXXVII. De cómo los indios de la tierra se tornaron a ofrecer.

XXXVIII. De cómo se quemó el pueblo de la Ascensión.

XXXIX. De cómo vino Domingo de Irala.

XL. De lo que escribió Gonzalo de Mendoza.

XLI. De cómo el gobernador socorrió a los que estaban con Gonzalo de Mendoza.

XLII. De cómo en la guerra murieron cuatro cristianos que hirieron.

XLIII. De cómo los frailes se iban huídos.

XLIV. De cómo el gobernador llevó a la entrada cuatrocientos hombres.

XLV. De cómo el gobernador dejó de los bastimentos que llevaba.

XLVI. Cómo paró por hablar a los naturales de la tierra de aquel puerto.

XLVII. De cómo envió por una lengua para los payaguaes.

XLVIII. De cómo en este puerto se embarcaron los caballos.

XLIX. Cómo por este puerto entró Juan de Ayolas cuando le mataron a él y a sus compañeros.

L. Cómo no tornó la lengua ni los demás que habían de tornar.

LI. De cómo hablaron los guaxarapos al gobernador.

LII. De cómo los indios de la tierra vienen a vivir en la costa del río.

LIII. Cómo a la boca de este río pusieron tres cruces.

LIV. De cómo los indios del puerto de los Reyes son labradores.

LV. Cómo poblaron aquí los indios de García.

LVI. De cómo habló con los chaneses.

LVII. Cómo el gobernador envió a buscar los indios de García.

LVIII. De cómo el gobernador habló a los oficiales y les dió aviso de lo que pasaba.

LIX. Cómo el gobernador envió a los xarayes.

LX. De cómo volvieron las leguas de los indios xarayes.

LXI. Cómo se determinó de hacer la entrada el gobernador.

LXII. De cómo llegó el gobernador al río Caliente.

LXIII. De cómo el gobernador envió a buscar la casa que estaba adelante.

LXIV. De cómo vino la lengua de la casilla.

LXV. De cómo el gobernador y gente se volvió al puerto.

LXVI. De cómo querían matar a los que quedaron en el puerto de los Reyes.

LXVII. De cómo el gobernador envió a buscar bastimentos al capitán Mendoza.

LXVIII. De cómo envió un bergantín a descubrir el río de los xarayes, y en él al capitán Rivera.

LXIX. De cómo vino de la entrada el capitán Francisco de Ribera.

LXX. De cómo el capitán Francisco de Rivera dió cuenta de su descubrimiento.

LXXI. De cómo envió a llamar al capitán Gonzalo de Mendoza.

LXXII. De cómo vino Hernando de Ribera de su entrada que hizo por el río.

LXXIII. De lo que aconteció al gobernador y gente en este puerto.

LXXIV. Cómo el gobernador llegó con su gente a la Ascención, y aquí le prendieron.

LXXV. De cómo juntaron la gente ante la casa de Domingo de Irala.

LXXVI. De los alborotos y escándalos que hubo en le tierra.

LXXVII. De cómo tenían preso al gobernador en una prisión muy áspera.

LXXVIII. Cómo robaban la tierra los alzados y tomaban par fuerza sus haciendas.

LXXIX. Cómo se fueron los frailes.

LXXX. De cómo atormentaban a los que no eran de su opinión.

LXXXI. Cómo quisieron matar a un regidor porque les hizo un requerimiento.

LXXXII. Cómo dieron licencia los alzados a los indios que comiesen carne humana.

LXXXIII. De cómo habían de escrebir a Su Majestad y enviar a relación.

LXXXIV. Cómo dieron rejalgar tres veces al gobernador viniendo en esta camino.

Relación de Hernando de Rivera