ACTAS CAPITULARES DEL CABILDO DE LA CIUDAD DE ASUNCIÓN - Siglo XVI
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DATOS DEL AUTOR Y SU OBRA Asunción, Centro de Conquista del Río de la Plata, es quizás una de las pocas ciudades de América que no cuenta con la publicación de sus Actas Capitulares. Muchos han sido los intentos por ordenar y transcribir dichos documentos, pero nunca hasta ahora se concretó tan loable propósito. Ante tanta historia dormida y como respuesta a un deber de justicia, hemos encomendado el ordenamiento, transcripción y edición de las mismas a los historiadores e investigadores Roberto Quevedo, Margarita Durán Estragó, Alberto Duarte y al paleógrafo, experto en organización y administración de archivos nacionales, Aníbal Solís. Este primer volumen, lo más completo posible, es el resultado de ese esfuerzo y lo presentamos a nuestra Ciudad Madre, como un homenaje de la Municipalidad de Asunción en el marco de la celebración de "Asunción, Capital Iberoamericana". El Fuerte Militar erigido por el capitán Juan de Salazar de Espinoza en 1537 fue un lugar de tránsito, un "trampolín" que podría haber desaparecido una vez descubierta la "Sierra de la Plata". Louis Necker habla de la colonización del Paraguay como un accidente histórico: "Ella fue el resultado del fracaso de una tentativa de conquista a los Incas por el este". La noticia de la existencia de un fabuloso imperio con tesoros de oro y plata movió a muchos navegantes europeos a lanzarse a la aventura. Uno de ellos fue don Pedro de Mendoza que con 1.500 hombres y 14 navíos entró en el estuario del Río de la Plata donde fundó el fuerte de Buenos Aires en 1536. Como sus tripulantes no eran agricultores, sino soldados, consideraron humillante trabajar la tierra para sobrevivir y exigieron alimentos a los nativos del lugar. Los Querandíes, cazadores-recolectores, se negaron a proveer de bastimentos a tantos estómagos hambrientos; por el contrario, les hicieron guerra atacando permanentemente el fuerte militar. El hambre, la incertidumbre y la muerte de muchos compañeros no amilanaron los ánimos de algunos expedicionarios que remontando el río Paraná fueron en busca de aquellas riquezas. Llegaron a las tierras de los Carios-Guaraníes que, a diferencia de los del sur, le suministraron víveres y algunos "vaqueanos" para el viaje. El capitán Juan de Salazar de Espinoza fundó allí un fuerte militar el día de la Virgen de la Asunción de 1537. Se repartieron solares y tierras para las chacras de los españoles. Se construyeron casas y se cercó la población con troncos cortados de los abundantes montes. Los soldados carecían de ropa y municiones, pero los indígenas tenían algodón, aunque según Francisco de Aguirre, sólo tejían mantas. Necesitaban plomo y azufre para las municiones y poco tiempo después contaron con una fábrica de pólvora. Todo el trabajo lo realizaban los indígenas "amigos" de los españoles. Después de realizar Irala varias exploraciones hacia el Yvytyruzu y Tebicuary, los Carios comenzaron a inquietarse por las reiteradas salidas impuestas por los españoles y tramaron una conspiración para la Semana Santa de 1540. Si la elección de Irala fue en octubre de 1539, el atentado debió fijarse para los días santos del siguiente año. Como se sabe, una indígena al servicio de Salazar traicionó a los suyos revelando el plan de ataque. Los principales cabecillas fueron ahorcados y descuartizados y al resto se les perdonó la vida devolviéndoles la "libertad". A partir de entonces los Carios comenzaron a temer y respetar a los españoles a quienes dieron sus hijas emparentándose con ellos. La total despoblación de Buenos Aires tuvo lugar los primeros días de junio o más adelante tal vez, pues consta que el gobernador Irala todavía se encontraba allí el 30 de mayo de 1541. Todo quedó abandonado "a la discreción de los naturales" y se soltaron cinco yeguas y dos caballos que al poco tiempo crecieron en número. El 2 de setiembre del mismo año llegaron al fuerte de Asunción dos naves que traían de Buenos Aires 11 pieles de nutria y venadillo, 131 cueros de venado y 15 arrobas y 2 azumbres de manteca de pescado, lo que habla de la abundancia de la caza y la pesca en aquella región. Asunción quedó como "puerto de salvamento". Los conquistadores optaron por la tierra de los Carios debido a la economía agrícola de los mismos y a la "alianza" pactada con ellos después de aquel frustrado complot de 1540. Asunción, la única base de operaciones de la empresa conquistadora, se había fortalecido con los hombres que llegaron de Buenos Aires y días después, el gobernador Irala instituyó el Cabildo el 16 de setiembre de 1541. A partir de entonces, aquel modesto caserío dejó de ser un fuerte militar para convertirse en una entidad jurídica, en una ciudad con un gobierno propio, liberada del régimen militar. (Parte de la Presentación escrita por Martín Burt, ex-Intendente de Asunción)